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Parejas de Goya

El 4 de febrero se fallan los premios del cine español. 2016 ha sido una buena cosecha. Todos estos rostros son candidatos. Generaciones distintas en un territorio común.

  • ANA BELÉN Y PACO LEÓN. “Su premio es el único cantado”, bromea Paco León. Ana Belén, Goya de honor de esta edición, incide en el adjetivo que según ella mejor define al director de Kiki, el amor se hace (cuatro candidaturas): “Libre. Siempre me ha llamado la atención su libertad. Me gusta su humor y ese aire relajado y lúdico que logra darle a todo”. La actriz y cantante confiesa que está nerviosa, mucho más de lo que sabría expresar, ante el homenaje que le rendirá la Academia en la gala del próximo 4 de febrero. “Es que en el fondo no sé cómo voy a reaccionar, me tomaré una pastilla para intentar estar tranquila, llevo un tiempo sensible con ciertas cosas y este premio revive muchos recuerdos. Me inquieta no controlarme, no es una situación cómoda. Estoy acostumbrada a actuar, o a responder por el premio a un trabajo concreto, por no a estas cosas. Pensaré en toda la gente por la que yo estoy hoy aquí y que ya no están a mi lado, como mis padres”. “Cuando empecé en esto”, recuerda Paco León, “conocer a Ana Belén fue de esas cosas que me hicieron especial ilusión. Ella representa eso que yo llamo un glamur familiar. Ella es de siempre. Una belleza eterna, que no necesita sentirse joven ni ridícula para ser atractiva”.
    1ANA BELÉN Y PACO LEÓN. “Su premio es el único cantado”, bromea Paco León. Ana Belén, Goya de honor de esta edición, incide en el adjetivo que según ella mejor define al director de Kiki, el amor se hace (cuatro candidaturas): “Libre. Siempre me ha llamado la atención su libertad. Me gusta su humor y ese aire relajado y lúdico que logra darle a todo”. La actriz y cantante confiesa que está nerviosa, mucho más de lo que sabría expresar, ante el homenaje que le rendirá la Academia en la gala del próximo 4 de febrero. “Es que en el fondo no sé cómo voy a reaccionar, me tomaré una pastilla para intentar estar tranquila, llevo un tiempo sensible con ciertas cosas y este premio revive muchos recuerdos. Me inquieta no controlarme, no es una situación cómoda. Estoy acostumbrada a actuar, o a responder por el premio a un trabajo concreto, por no a estas cosas. Pensaré en toda la gente por la que yo estoy hoy aquí y que ya no están a mi lado, como mis padres”. “Cuando empecé en esto”, recuerda Paco León, “conocer a Ana Belén fue de esas cosas que me hicieron especial ilusión. Ella representa eso que yo llamo un glamur familiar. Ella es de siempre. Una belleza eterna, que no necesita sentirse joven ni ridícula para ser atractiva”.
  • PEDRO ALMODÓVAR Y RAÚL ARÉVALO. Casi sin saberlo, Pedro Almodóvar ha sido un apoyo fundamental para Raúl Arévalo y su ópera prima, Tarde para la ira (nominada a 11 goyas). Se conocieron en el rodaje de Los amantes pasajeros (2013) y desde entonces han tejido una amistad. “Pedro es un sabio, como cineasta y como persona, y he aprendido mucho de cine solo escuchándole. Aunque es inimitable, me gusta mirarlo y admirarlo”, dice Arévalo. “Me ayudó antes, durante y después de la película; en los peores momentos, conversar con él, comprobar su preocupación, me animó y reconfortó. Él tenía ganas de que me saliera bien”, añade el actor. Almodóvar, director de Julieta (candidata a siete goyas), admite su sorpresa ante lo que considera “el mejor debut del año”. “Me recordó a Sam Peckin­pah. No me lo esperaba. Cuando trabajé con Raúl no me imaginaba que se convertiría en director. Fue después del estreno de Los amantes pasajeros cuando empecé a escucharle que estaba escribiendo un guion. Y poco a poco me di cuenta de que estaba obsesionado con la posibilidad de dirigir y que, de no hacerlo, hubiera sido muy desgraciado. Tarde para la ira es rotunda, va al grano sin entretenerse en florituras, tiene fuerza y es muy amena. Creo que Raúl tiene una vena popular genuina y agradezco que haya hecho una película tan dura y tan poco discursiva”.
    2PEDRO ALMODÓVAR Y RAÚL ARÉVALO. Casi sin saberlo, Pedro Almodóvar ha sido un apoyo fundamental para Raúl Arévalo y su ópera prima, Tarde para la ira (nominada a 11 goyas). Se conocieron en el rodaje de Los amantes pasajeros (2013) y desde entonces han tejido una amistad. “Pedro es un sabio, como cineasta y como persona, y he aprendido mucho de cine solo escuchándole. Aunque es inimitable, me gusta mirarlo y admirarlo”, dice Arévalo. “Me ayudó antes, durante y después de la película; en los peores momentos, conversar con él, comprobar su preocupación, me animó y reconfortó. Él tenía ganas de que me saliera bien”, añade el actor. Almodóvar, director de Julieta (candidata a siete goyas), admite su sorpresa ante lo que considera “el mejor debut del año”. “Me recordó a Sam Peckin­pah. No me lo esperaba. Cuando trabajé con Raúl no me imaginaba que se convertiría en director. Fue después del estreno de Los amantes pasajeros cuando empecé a escucharle que estaba escribiendo un guion. Y poco a poco me di cuenta de que estaba obsesionado con la posibilidad de dirigir y que, de no hacerlo, hubiera sido muy desgraciado. Tarde para la ira es rotunda, va al grano sin entretenerse en florituras, tiene fuerza y es muy amena. Creo que Raúl tiene una vena popular genuina y agradezco que haya hecho una película tan dura y tan poco discursiva”.
  • EDUARD FERNÁNDEZ Y ANNA CASTILLO. 	Barcelona y la calle unen mucho. Además, Anna Castillo es amiga de Greta Fernández, la hija de Eduard Fernández, y eso cierra el círculo de complicidad. A los candidatos a mejor actriz revelación (por El olivo) y a mejor actor (por encarnar a Francisco Paesa en El hombre de las mil caras) les une ser catalanes y “de barrio”. “Anna es un portento natural. Tiene la facilidad de los verdaderos cómicos, que pueden hacer drama como Dios. Es dúctil, y su esfuerzo no se ve”, asegura el intérprete, que se define a sí mismo como un “tímido”, que necesita “la máscara de otros” para ser él. “Soy más yo sobre un escenario que fuera de él”, dice. Para Anna Castillo, Fernández ha sido un referente desde que empezó su carrera. “Lo admiro. Y ahora que le conozco como padre de mi amiga le veo como alguien familiar, y eso me ha hecho quererle muchísimo. Tiene esa mezcla perfecta de fuerza, presencia y fragilidad. Es un animal con la mirada, pero a la vez lo veo lleno de ternura”.
    3EDUARD FERNÁNDEZ Y ANNA CASTILLO. Barcelona y la calle unen mucho. Además, Anna Castillo es amiga de Greta Fernández, la hija de Eduard Fernández, y eso cierra el círculo de complicidad. A los candidatos a mejor actriz revelación (por El olivo) y a mejor actor (por encarnar a Francisco Paesa en El hombre de las mil caras) les une ser catalanes y “de barrio”. “Anna es un portento natural. Tiene la facilidad de los verdaderos cómicos, que pueden hacer drama como Dios. Es dúctil, y su esfuerzo no se ve”, asegura el intérprete, que se define a sí mismo como un “tímido”, que necesita “la máscara de otros” para ser él. “Soy más yo sobre un escenario que fuera de él”, dice. Para Anna Castillo, Fernández ha sido un referente desde que empezó su carrera. “Lo admiro. Y ahora que le conozco como padre de mi amiga le veo como alguien familiar, y eso me ha hecho quererle muchísimo. Tiene esa mezcla perfecta de fuerza, presencia y fragilidad. Es un animal con la mirada, pero a la vez lo veo lleno de ternura”.
  • CARMEN MACHI Y ROBERTO ÁLAMO. Las fronteras entre teatro, televisión y cine se han borrado y los mejores transitan con naturalidad entre esos territorios. Carmen Machi (nominada a mejor actriz por La puerta abierta) es una todoterreno que deslumbra. Y un ejemplo para Roberto Álamo (candidato a mejor actor por Que Dios nos perdone): “La belleza de un intérprete está en lo verdadero. Y jamás he visto a Carmen decir una sola frase que no me creyera. Si García Lorca la hubiese visto en el teatro, habría dicho de ella que actúa desde las últimas habitaciones de la sangre. Es una reina”. Un trono reservado para unos pocos que Álamo lleva años conquistando con algunas de las mejores interpretaciones teatrales que se recuerdan. “Roberto tiene humanidad. Su físico y su voz parecen llevarte a lo contrario, pero yo veo dulzura en él”, dice Machi. “Trabajamos desde lugares muy diferentes para llegar al mismo sitio. Yo nunca hago precalentamientos, comienzo cuando lo necesita el personaje. No antes. Voy por otro camino, supongo que porque soy perezosa y porque me gusta sorprenderme cuando actúo. O porque soy más antigua”.
    4CARMEN MACHI Y ROBERTO ÁLAMO. Las fronteras entre teatro, televisión y cine se han borrado y los mejores transitan con naturalidad entre esos territorios. Carmen Machi (nominada a mejor actriz por La puerta abierta) es una todoterreno que deslumbra. Y un ejemplo para Roberto Álamo (candidato a mejor actor por Que Dios nos perdone): “La belleza de un intérprete está en lo verdadero. Y jamás he visto a Carmen decir una sola frase que no me creyera. Si García Lorca la hubiese visto en el teatro, habría dicho de ella que actúa desde las últimas habitaciones de la sangre. Es una reina”. Un trono reservado para unos pocos que Álamo lleva años conquistando con algunas de las mejores interpretaciones teatrales que se recuerdan. “Roberto tiene humanidad. Su físico y su voz parecen llevarte a lo contrario, pero yo veo dulzura en él”, dice Machi. “Trabajamos desde lugares muy diferentes para llegar al mismo sitio. Yo nunca hago precalentamientos, comienzo cuando lo necesita el personaje. No antes. Voy por otro camino, supongo que porque soy perezosa y porque me gusta sorprenderme cuando actúo. O porque soy más antigua”.
  • EMMA SUÁREZ Y RUTH DÍAZ. Emma Suárez (a la derecha) está viviendo uno de sus mejores años como actriz. Es candidata a dos goyas, por Julieta como actriz principal y por La próxima piel, de Isabel Campo e Isaki Lacuesta, como actriz de reparto. Ruth Díaz, en la terna a la mejor actriz revelación, confiesa su admiración por la veterana: la deslumbró en los años noventa con La ardilla roja, de Julio Medem. “Siempre me ha parecido una mujer cariñosa y generosa. Y como actriz es mágica, con esa mezcla tan interesante entre niña y mujer que traspasa la pantalla”. En Tarde para la ira, Díaz interpreta a una mujer atrapada en su soledad y en una mentira. “Fue un rodaje maravilloso porque Raúl nos hizo a todos partícipes del proceso creativo”. De su interpretación, Emma Suárez destaca: “Me llamó mucho la atención. Tiene una mirada muy intensa, muy directa. Y algo misterioso, que te provoca mucha curiosidad”.
    5EMMA SUÁREZ Y RUTH DÍAZ. Emma Suárez (a la derecha) está viviendo uno de sus mejores años como actriz. Es candidata a dos goyas, por Julieta como actriz principal y por La próxima piel, de Isabel Campo e Isaki Lacuesta, como actriz de reparto. Ruth Díaz, en la terna a la mejor actriz revelación, confiesa su admiración por la veterana: la deslumbró en los años noventa con La ardilla roja, de Julio Medem. “Siempre me ha parecido una mujer cariñosa y generosa. Y como actriz es mágica, con esa mezcla tan interesante entre niña y mujer que traspasa la pantalla”. En Tarde para la ira, Díaz interpreta a una mujer atrapada en su soledad y en una mentira. “Fue un rodaje maravilloso porque Raúl nos hizo a todos partícipes del proceso creativo”. De su interpretación, Emma Suárez destaca: “Me llamó mucho la atención. Tiene una mirada muy intensa, muy directa. Y algo misterioso, que te provoca mucha curiosidad”.
  • LUIS CALLEJO Y BELÉN CUESTA han coincidido este año en la comedia del año, 'Kiki', el amor se hace, de Paco León. El rodaje empezó por el final, la secuencia de la verbena de la Paloma, y allí todo el equipo bailó durante horas. “Paco quiso que fuese una fiesta de verdad y estuvimos toda la noche. Fue muy divertido”, recuerda Belén Cuesta (candidata a la mejor actriz revelación precisamente por su personaje en Kiki). “A Callejo lo conocía como actor porque su carrera es, sencillamente, impresionante”, dice ella del aspirante al mejor actor por Tarde para la ira, donde interpreta al expresidiario Curro, un malo-bueno que el actor llevaba años mascando: “Raúl me contó su película hace más de seis años y desde ese día lo vi claro: era un personajazo”. Por su parte, Belén Cuesta ha formado parte de la serie española sorpresa de la temporada, Paquita Salas. “Belén es de esas actrices que destacan por muy pequeño que sea su papel. Es simpática y preciosa, siempre brilla”, asegura Callejo.
    6LUIS CALLEJO Y BELÉN CUESTA han coincidido este año en la comedia del año, 'Kiki', el amor se hace, de Paco León. El rodaje empezó por el final, la secuencia de la verbena de la Paloma, y allí todo el equipo bailó durante horas. “Paco quiso que fuese una fiesta de verdad y estuvimos toda la noche. Fue muy divertido”, recuerda Belén Cuesta (candidata a la mejor actriz revelación precisamente por su personaje en Kiki). “A Callejo lo conocía como actor porque su carrera es, sencillamente, impresionante”, dice ella del aspirante al mejor actor por Tarde para la ira, donde interpreta al expresidiario Curro, un malo-bueno que el actor llevaba años mascando: “Raúl me contó su película hace más de seis años y desde ese día lo vi claro: era un personajazo”. Por su parte, Belén Cuesta ha formado parte de la serie española sorpresa de la temporada, Paquita Salas. “Belén es de esas actrices que destacan por muy pequeño que sea su papel. Es simpática y preciosa, siempre brilla”, asegura Callejo.