Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El cofundador de Guess abrirá un museo de arte en Los Ángeles

La pinacoteca se llamará Marciano Art Foundation y albergará parte de su colección privada de arte contemporáneo, en concreto 1.500 obras

Maurice Marciano el pasado 14 mayo en Los Ángeles.
Maurice Marciano el pasado 14 mayo en Los Ángeles.

Este año un nuevo museo verá la luz en Los Ángeles (EE UU). El responsable de esta institución será Maurice Marciano, cofundador de Guess, y tiene pensado llamarlo Marciano Art Foundation. El local albergará parte de su colección privada de arte contemporáneo, en concreto 1.500 obras.

En una entrevista con The Wall Street Journal, Marciano, de 68 años y originario de Argelia, contó que siempre sintió afición por el arte, pero que no fue hasta que se jubiló de Guess, en 2012, que los cuadros se convirtieron en una especie de desahogo creativo. La mayoría de piezas que albergará el museo son obras que nunca han sido expuestas, aunque algunas ya han sido exhibidas en la sede de Guess en el centro de Los Ángeles. En sus paredes se expondrán unas 17 obras de los pintores alemanes Albert Oehlen y Rudolf Stingel, o del estadounidense Wade Guyton y del israelí Seth Price. También habrá un espacio para artistas como Paul Sietsema y Kaari Upson. Aunque quizá una de las piezas que más ilusión le hace mostrar al público es una escultura de Mike Kelley que evoca Kandor, la ciudad de origen perdida de Superman, así como una escultura tipo estalagmita de Sterling Ruby.

El arte no solo estará colgado en las paredes, pues resulta que el edificio per se es toda una obra de arquitectura. El inmueble, de 10.200 metros cuadrados, es uno de los más misteriosos de la ciudad, ya que fue construido con paredes de mármol en 1961 para ser un templo masónico. Además, el lugar está cubierto con símbolos crípticos. Según The Wall Street Journal, en el pasado también fue sede de reuniones secretas entre peces gordos de Hollywood, albergó peleas de boxeo de madrugada y un club nocturno.

Maurice y su hermano Paul adquirieron el templo hace tres años y pagaron por él unos ocho millones de euros. “Cuando compramos el local, descubrimos chaquetas de terciopelo y pelucas. En las vigas del techo había unos 65 telones de fondo pictóricos. Decidí conservarlo todo. Algunas de las cosas las pienso preservar como archivo masónico y el resto lo dejaré a la imaginación de los artistas”, aseguró el empresario. “No quiero que esto se sienta como una institución normal. Tiene que ser distinto. Queremos ser una incubadora para los artistas”, confiesa Marciano.