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“Yo fui víctima de la violencia machista”

Mujeres argentinas denuncian abusos sufridos en primera persona y piden justicia para aquellas que fueron asesinadas y no pueden contarlos

  • Amalia tiene 34 años, pero hasta hace muy poco no se atrevió a decir en voz alta que ella había sido víctima. Aún era menor de edad cuando un desconocido la arrinconó en la calle, la golpeó y la intentó violar. "Me salvé de cuete (suerte) porque grité y al final salió corriendo", recuerda 17 años después. "Cuando llegué a casa, con el ojo golpeado, mi padre me dijo que no le importaba nada de lo que me pasaba", agrega. No sabía donde ir a denunciar y no lo hizo. Tampoco denunció a su novio, que abusaba de ella -"le decía que no y lloraba, pero él seguía"- ni a otros hombres que hicieron lo mismo.
    1"Le decía que no, pero él seguía"  Amalia tiene 34 años, pero hasta hace muy poco no se atrevió a decir en voz alta que ella había sido víctima. Aún era menor de edad cuando un desconocido la arrinconó en la calle, la golpeó y la intentó violar. "Me salvé de cuete (suerte) porque grité y al final salió corriendo", recuerda 17 años después. "Cuando llegué a casa, con el ojo golpeado, mi padre me dijo que no le importaba nada de lo que me pasaba", agrega. No sabía donde ir a denunciar y no lo hizo. Tampoco denunció a su novio, que abusaba de ella -"le decía que no y lloraba, pero él seguía"- ni a otros hombres que hicieron lo mismo.
  • "Mi papá jamás fue preso y quedamos cinco criaturas sin padre y sin madre", cuenta Adriana Soria. Los cinco hermanos fueron distribuidos entre distintos tíos y vecinos en la provincia de Tucumán, al norte del país. Ahora, con 48 años, está en el Obelisco por un doble motivo: exigir el fin de los feminicidios y pedir justicia por su hijo Ariano Biza, quien falleció en un incendio en un calabozo de Tucumán hace un año y medio.
    2"Cuando yo tenía dos años, mi papá mató a mi mamá" "Mi papá jamás fue preso y quedamos cinco criaturas sin padre y sin madre", cuenta Adriana Soria. Los cinco hermanos fueron distribuidos entre distintos tíos y vecinos en la provincia de Tucumán, al norte del país. Ahora, con 48 años, está en el Obelisco por un doble motivo: exigir el fin de los feminicidios y pedir justicia por su hijo Ariano Biza, quien falleció en un incendio en un calabozo de Tucumán hace un año y medio.
  • Karen Arias, de 16 años, nunca le dijo a su madre que Facundo, el chico con el que salía, la maltrataba. Lo descubrió cuando ya era demasiado tarde. El 21 de abril de 2015, Karen y Facundo discutieron, él se dirigió al armario en el que guardaba una pistola, la agarró "y le pegó un tiro en la cara", explica María Reynoso en el Obelisco. Facundo Sebastián Rodríguez, quien tenía 18 años en el momento del crimen, quedó preso el mismo día. El pasado julio fue condenado a 24 años de cárcel.
    3"El novio de mi hija le pegó un tiro en la cara" Karen Arias, de 16 años, nunca le dijo a su madre que Facundo, el chico con el que salía, la maltrataba. Lo descubrió cuando ya era demasiado tarde. El 21 de abril de 2015, Karen y Facundo discutieron, él se dirigió al armario en el que guardaba una pistola, la agarró "y le pegó un tiro en la cara", explica María Reynoso en el Obelisco. Facundo Sebastián Rodríguez, quien tenía 18 años en el momento del crimen, quedó preso el mismo día. El pasado julio fue condenado a 24 años de cárcel.
  • El 27 de diciembre de 2014 Yamila Rosso estaba con su hijo de dos años y medio y su madre en la puerta de casa cuando un vecino, al que habían denunciado por violento, salió armado y las atacó. "Agarró a mi suegra por la espalda y le disparó cuatro disparos al corazón delante de mi sobrino", cuenta Jimena Jerez. "Mi cuñada salió corriendo y también le disparó", añade. El agresor se fugó y permaneció un año prófugo hasta que fue localizado y detenido por Interpol en Brasil. Ahora esperan su extradición.
    4"Le pegó cuatro disparos al corazón delante de mi sobrino" El 27 de diciembre de 2014 Yamila Rosso estaba con su hijo de dos años y medio y su madre en la puerta de casa cuando un vecino, al que habían denunciado por violento, salió armado y las atacó. "Agarró a mi suegra por la espalda y le disparó cuatro disparos al corazón delante de mi sobrino", cuenta Jimena Jerez. "Mi cuñada salió corriendo y también le disparó", añade. El agresor se fugó y permaneció un año prófugo hasta que fue localizado y detenido por Interpol en Brasil. Ahora esperan su extradición.
  • Sandra Romero había puesto 21 denuncias contra la policía por trata de menores en la terminal de autobuses de Rosario, cerca de donde ella ejercía como prostituta. La trata continuó, pero el 27 de enero de 2004 "vino un policía y le disparó en la nuca en señal de que todas las trabajadoras se tenían que callar la boca", denuncia Eva, una de sus compañeras. "La mató para que dejara de denunciar el tráfico de menores, pero el policía está libre", señala.
    5"La Policía la mató para que dejara de denunciar" Sandra Romero había puesto 21 denuncias contra la policía por trata de menores en la terminal de autobuses de Rosario, cerca de donde ella ejercía como prostituta. La trata continuó, pero el 27 de enero de 2004 "vino un policía y le disparó en la nuca en señal de que todas las trabajadoras se tenían que callar la boca", denuncia Eva, una de sus compañeras. "La mató para que dejara de denunciar el tráfico de menores, pero el policía está libre", señala.