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Los discretos nietos de la duquesa

La nueva generación de los Alba ha heredado muchas cosas del peculiar carácter de Cayetana. Hoy Liria acoge la boda de Luis

Fernando y Jacobo, en el centro, dos de los nueve nietos de la duquesa de Alba.
Fernando y Jacobo, en el centro, dos de los nueve nietos de la duquesa de Alba. CORDON PRESS

Cayetano Martínez de Irujo, el menor de los hijos varones de la duquesa de Alba, lo dijo en vida de su madre: “Está haciendo con sus nietos lo que no hizo con nosotros”. Se refería a que la aristócrata compartió mucho tiempo con ellos e incentivó sus aficiones. Los nueve nietos de Cayetana conservan algunos de los rasgos de su peculiar carácter aunque no su trato con la prensa. Ellos prefieren mantenerse al margen de la curiosidad pero el peso de su apellido les lleva a escena conforme pasan los años.

Hoy todos están citados en el palacio de Liria de Madrid, la gran posesión de los Alba, que acoge la boda de uno de ellos. Se casa Luis Martínez de Irujo y Hohenlohe, nacido del matrimonio de Alfonso, el segundo hijo de la duquesa, con María de Hohenlohe, de la que está separado. Luis es el mayor de los dos hijos de la pareja. Tiene 38 años, dos más que su hermano Javier —quien hizo por primera vez bisabuela a la aristócrata—.

El novio, licenciado en Derecho, tras vivir en Londres trabajando en la empresa de inversiones GLG Partners acaba de regresar a España para desarrollar su carrera profesional. Su carácter discreto le llevó a intentar pasar inadvertido en el entierro de su abuela, aún así fue fotografiado con su primo Fernando, el nuevo duque de Huéscar, llamado a ser algún día duque de Alba. Luis se casa con Adriana Marín, una licenciada en Historia del Arte, en una boda discreta pero llena de apellidos con historia.

Luis Martínez de Irujo y, a la derecha, su primo Fernando.
Luis Martínez de Irujo y, a la derecha, su primo Fernando. GTRESONLINE

Precisamente es Fernando, el primogénito de Carlos Martínez de Irujo, quien ha perdido totalmente el anonimato tras la muerte de su abuela. Con 26 años, tres más que su hermano Carlos, se ha convertido en objetivo de la prensa del corazón que no para de perseguirle aunque el joven lleve una vida discreta y no haga declaraciones. Ambos hermanos han estudiado en EE UU Económicas y Derecho.

En los nietos Alba se reproducen en gran parte los perfiles de sus padres. Si Carlos y Alfonso son los hijos más discretos de la fallecida duquesa, sus vástagos también lo son. No ocurre lo mismo con los de Jacobo Martínez de Irujo. El conde de Siruela es el artista, el intelectual de la familia y sus dos hijos, nacidos de su matrimonio con María Eugenia Fernández de Castro, también lo son. Jacobo, de 35 años, está casado con Asela Pérez Becerril. Juntos gestionan una galería de arte mientras Brianda, su hermana, que estudió Diseño y Moda en Nueva York, es una conocida ilustradora y diseñadora con firma propia. En numerosas ocasiones, Brianda ha ejercido de modelo de sus propios diseños y también ha actuado como dj.

Los gemelos de Cayetano Martínez de Irujo han heredado de su padre su afición por el deporte y en especial por la hípica. Ambos fueron los que más relación tuvieron con la duquesa de Alba, también Cayetana, la más mediática de la familia. Tana es la hija de Eugenia Martínez de Irujo y del torero Francisco Rivera Ordóñez. A la joven le gusta relacionarse con personajes famosos y es habitual verla con su padre en festejos taurinos. Ha sido portada ya de varias revistas pero al ser menor de edad su identidad todavía se preserva, si bien está llamada a ser un gran personaje de la prensa del corazón.