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Novatadas: una ilegalidad que resiste curso tras curso

Los estudiantes de primer curso resisten las pruebas de los veteranos, una práctica a la que se opone la mayoría de universidades

Un grupo de novatos en la Ciudad Universitaria, en Madrid.

Un grupo de cinco universitarios bebe calimocho en círculo. Uno de ellos, el más joven, viste una bolsa de basura negra, lleva la cara pintada y el pelo sucio. Es un novato. Cursa primer año de Universidad y tiene prohibido hablar. Solo puede responder si otro veterano, de tercer curso, se lo permite. Ha de tratarle de usted y tendrá que obedecer a todo lo que le pida. La escena ocurre en un parque de Madrid, junto al Colegio Mayor Jaime del Amo, donde cientos de estudiantes se juntan durante las novatadas, en las que los alumnos recién llegados a la capital son bañados en vino, tienen que beber copas de alcohol calientes, comer pastillas de Avecrén o restregarse en comida de perro. Una práctica ilegal contra la que el rectorado de la Complutense se ha opuesto en numerosas ocasiones, pero que sigue repitiéndose cada año.

"Nos lo pasamos bien, vamos como un piña, nos reímos", afirma Jorge Giralde, novato del Colegio Mayor Fundación SEPI, que ya ha sufrido las bromas de sus compañeros. Muchos de los estudiantes de primer curso subrayan que, gracias a las novatadas, conocen a mucha gente y disfrutan de su llegada a Madrid. Pero no todas las bromas son iguales. Giralde explica que en los colegios mixtos las pruebas son más leves que en los masculinos y en los femeninos. Ellos utilizan más la fuerza física mientras que ellas, la psicológica. "Por ejemplo, jugar un partido de rugby sin nada y pegarse contra el suelo. Puedes hasta partirte un brazo, sin exagerar. O que un chico acose a una chica", cuenta este novato, uno de los pocos que está dispuesto a dar su nombre sin miedo a represalias. Cuatro veteranos que siguen a un grupo de novatos cuentan que lo más normal es que no pase nada "malo", que ellos aguantaron las novatadas en su momento y disfrutaron. Y ahora disfrutan siendo ellos los que ordenan las pruebas. "Sí hemos oído de gente que ha tenido un coma etílico, pero es porque aún es septiembre, hace mucho calor y bebemos mucho", relatan. Una de las novatadas más comunes es obligar a beber alcohol sin descanso.

Al parque que se encuentra junto al Colegio del Jaime del Amo se aproximan decenas de estudiantes con botellas de alcohol. A los novatos se les adivina desde lejos, ya sea por el atuendo o porque tienen que ir de la mano cantando lo que le mandan sus veteranos. Más de 300 se reúnen en la explanada, donde realizan juegos y pruebas entre los estudiantes de otros colegios. Es una parcela que no tiene adjudicado ningún uso por el Ayuntamiento de Madrid, pertenece al Colegio Mayor Jaime del Amo, dependiente de la Universidad Complutense, y está dentro de la Ciudad Universitaria. El Consistorio no tiene ningún protocolo de actuación concreto contra las novatadas, las fuerzas de seguridad pueden actuar siempre y cuando sean requeridas por un vecino o alguna institución, apuntan fuentes del Ayuntamiento.

Novatadas: una ilegalidad que resiste curso tras curso

Desde la Complutense advierten de que estas bromas son una práctica ilegal y así consta en su propia página web, donde especifican que el Campus es una Zona libre de novatadas. Según la Universidad madrileña, participar en esta tradición supone la expulsión inmediata del colegio mayor donde resida el alumno. Quizá por eso la mayoría de estudiantes que en la tarde de este jueves se agrupaban en el Jaime del Amo no quería dar su nombre, o ni siquiera hablar. "Tengo miedo a que me expulsen, no me saques la cara, por favor", aseguraba una de las novatas. Los de segundo curso solo miran y se ríen, mientras que son los de tercero, los veteranos, o los de cuarto, los veteranísimos, los que imponen las bromas, que en algún caso llegan a ser pesadas. "A nosotras no nos tratan mal, pero sí es verdad que acabamos de ver a un chico llorando de rodillas frente a dos veteranos", añade esta estudiante.

Pero, ¿cómo es posible que sean ilegales y continúen curso tras curso? La presidenta de la asociación No más novatadas, Loreto González-Dopeso, sostiene que "han sido muy consentidas socialmente durante años y es muy difícil de delimitar lo que separa una broma de lo que no lo es". A veces se multa a los estudiantes, pero por cuestiones relacionadas más con la ingesta de alcohol en la calle que con las pruebas de los veteranos. La responsable de esta organización añade que, aunque es necesario continuar trabajando para que se erradiquen definitivamente, se han logrado muchos avances durante los últimos años. En 2014, el Senado aprobó la primera moción contra las novatadas universitarias registrada en España. La iniciativa fue promovida por el Grupo Popular en la Cámara Alta, junto con más de 160 colegios mayores y residencias universitarias de España, así como la asociación No más novatadas.

Dos novatas dejan atrás el parque del Jaime del Amo. Aseguran que no tenían miedo cuando llegaron a su residencia y que incluso "tenían hasta ganas". Van vestidas de verde, llevan una metralleta de juguete y lucen una trenza en el pelo. Hoy les ha tocado disfrazarse del personaje de ficción Lara Croft, pero los atuendos pueden variar según el día. "Hay gente que es más tímida al principio porque tienes que hablar, cantar o bailar delante de mucha gente. Pero a nadie le obligan", concluyen.

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