Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Castigo a los funcionarios de emiratos que hacen pellas

El emir de Dubái jubila a nueve cargos que no estaban en su puesto durante una inspección

Edificio de la Ópera de Dubái.
Edificio de la Ópera de Dubái. REUTERS

¿Cuántos funcionarios trabajan en Dubái? Más o menos la mitad. El viejo chiste con que los extranjeros se recrean en el estereotipo de los mimados ciudadanos de las petromonarquías ha estado cerca de hacerse realidad. Cuando a primera hora del pasado domingo[28 DE AGOSTO], el jeque Mohamed Bin Rashid, emir de Dubái, visitó por sorpresa varias oficinas gubernamentales se encontró varios despachos vacíos. Apenas 24 horas más tarde anunciaba una remodelación de los departamentos implicados y jubilaba a nueve responsables.

La visita sorpresa del emir, que es también vicepresidente y primer ministro de Emiratos Árabes Unidos, puso en evidencia que a los funcionarios no les gusta madrugar. Un vídeo le había mostrado deambulando por un despacho vacío y sin signos de que su responsable hubiera llegado. No fue el único puesto vacante que se encontró. “Caras rojas ante las mesas vacías que el jeque Mohamed encontró en su inspección matinal”, tituló el diario The National. Aunque la información no identificaba a los funcionarios ausentes, no quedaron dudas de que iba a haber consecuencias. “Es evidente que [EL EMIR]quería enviar un mensaje; la puntualidad empieza por arriba”, declaró Mona al Marri, la directora de la Oficina de Prensa.

El 95% de la población activa emiratí trabaja en el sector público y constituye el 60% del total. A pesar de los esfuerzos oficiales para potenciar su presencia en el sector privado, dominado por inmigrantes, los salarios (más elevados) y, sobre todo, los horarios (más relajados) de las oficinas del Gobierno siguen siendo un desincentivo para la emiratización de la economía. Pocas compañías ofrecen dos días de descanso semanal o la jornada intensiva que son la norma en la Administración.

La elección está clara. Pero el Estado no puede absorber al creciente número de jóvenes que llegan al mercado de trabajo. Muchos empresarios argumentan que les resulta más barato contratar a trabajadores extranjeros, aunque la ley obliga a incluir emiratíes a partir de los 100 empleados.

Puedes seguir EL PAÍS Opinión en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.