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actualidad

Más de la mitad de los ahogamientos suceden en piscinas privadas

El verano pasado, 38 niños murieron ahogados en España

Todos los veranos pasa lo mismo. No hay una semana en la que en las noticias no aparezca que un niño se ha ahogado, ha sido rescatado o haya ocurrido cualquier otra imprudencia mientras disfrutaba de un día de piscina. Según los últimos datos recogidos, publicados hoy a raíz del comienzo de la VI Campaña de Seguridad Infantil en la Piscina, más de la mitad de los pequeños que murieron ahogados el pasado verano ocurrió en instalaciones privadas, mientras que un 10% falleció en piscinas municipales y tan solo un 2% en el mar. El año pasado fallecieron en total 38 menores. En España, hay más de un millón de piscinas, un 86% de ellas son privadas.

Los ahogamientos suponen la tercera causa de muerte infantil en el mundo, sobre todo entre los pequeños de uno a cuatro años, según informa EFE. “Un niño puede ahogarse en tan solo 20 centímetros de agua, en menos de dos minutos”, han añadido los responsables. De momento, este 2016, seis menores han perdido la vida por esta causa.

La Asociación Nacional de Seguridad Infantil añade que un 70% de los fallecidos por ahogamiento tiene menos de seis años y que unos 5.000 mueren en Europa cada año por ahogamiento.

Toda precaución es buena

Pero esta fatalidad se puede prevenir. Esta misma organización recomienda varios pasos para que ningún niño muera por esta causa. Los consejos son:

  • Contar siempre con la vigilancia estricta y permanente de un adulto
  • El vigilante debe mirar a la piscina cada 10 segundos y situarse a una distancia que le permita llegar a ella en menos de 20 segundos
  • Antes del baño, el adulto también debe asegurarse de que no existe ningún riesgo para el menor, tanto en la piscina como en sus inmediaciones 
  • Si la instalación no es segura, el vigilante debe hacer todo lo necesario para que el niño no pueda llegar hasta ella
  • Por su parte, los niños deben aprender primero a flotar y luego a nadar
  • Las instalaciones deben tener siempre equipos de rescate básico, salvavidas, pértiga y teléfono
  • Se debe crear un hábito para que los juguetes y otros elementos de flotación estén alejados de la piscina y sus alrededores después de su uso
  • Es muy importante que los adultos y los niños aprendan RCP (Reanimación Cardiopulmonar), así como interiorizar el procedimiento en caso de emergencia por ahogamiento: PAS, teléfono de emergencia (1-1-2) y actuación de seguridad”, asegura la asociación.