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Emma Thompson critica que Hollywood prime el éxito en la Red

"Los estudios pueden hacer uso de sus seguidores para vender la película", denuncia la actriz, que pide a la industria que se centre en el talento

La actriz Emma Thompson, en el Festival de Berlín el pasado febrero.
La actriz Emma Thompson, en el Festival de Berlín el pasado febrero.

La intérprete y guionista británica Emma Thompson está muy preocupada ante la nueva generación de actores que sigue sus pasos en esta profesión. “Un desastre”, dijo la también activista. A sus 57 años, a ella no le preocupa la competencia de los más jóvenes sino la forma en la que llegan a ser actores. Le preocupa un Hollywood que no mira su calidad sino el número de seguidores que tienen en la Red. “Su perfil en las redes sociales es visto como un negocio”, declaró en la gala celebrada en Londres como homenaje a los británicos ganadores de un Oscar. “De esa forma los estudios pueden hacer uso de sus seguidores para vender la película”, resumió la ganadora de la estatuilla como guionista con Sentido y sensibilidad (1995) y como mejor actriz por Regreso a Howards End (1991).

Emma Thompson, entre Colin Firth y Jeremy Irons, charla con el príncipe Carlos en la recepción a los actores británicos ganadores de un Oscar. ampliar foto
Emma Thompson, entre Colin Firth y Jeremy Irons, charla con el príncipe Carlos en la recepción a los actores británicos ganadores de un Oscar. AFP

Thompson censuró una fama instantánea que recientemente también fue criticada en otra industria como es la moda cuando el diseñador Calvin Klein habló de la tiranía de las redes sociales. Entonces las palabras de Klein arremetieron contra las caras bonitas de Instagram y las así llamadas instamodelos, tipo Kendall Jenner, contratadas por su fama en las redes y los millones de seguidores que ahí tienen. En esta ocasión la actriz no ha dado nombres. Tampoco lo hicieron Michael Caine, Maggie Smith, Judi Dench, Colin Firth o Jeremy Irons, entre los ganadores del Oscar que asistieron a esta gala celebrada en el palacio de Saint James en Londres donde el príncipe de Gales y la duquesa de Cornualles ejercieron como anfitriones.

Las críticas o las preocupaciones sobre el futuro de esta profesión se sucedieron durante todo el acto. “En la actualidad quieren ser actores porque quieren ser ricos y famosos. Y en cuanto hacen algo en la televisión todos saben quiénes son. Aunque no sepan actuar”, subrayó Michael Caine, ganador del Oscar en dos ocasiones, como mejor actor de reparto con Hannah y sus hermanas (1986) y con Las normas de la casa de la sidra (1999). El protagonista de Youth es el único actor británico que desde 1960 ha sido candidato al Oscar todas las décadas, un logro que tan solo repite Jack Nicholson si uno no se fija en las nacionalidades. “Yo no sabía que sería rico. Ni sabía que sería famoso. Ni sabía que sería una estrella. Solo quería ser un buen actor, eso es todo”, agregó remontándose a sus comienzos.

El príncipe Carlos y su esposa Camilla (abajo en el centro), junto a algunos de los actores británicos que acudieron a la recepción en Londres. ampliar foto
El príncipe Carlos y su esposa Camilla (abajo en el centro), junto a algunos de los actores británicos que acudieron a la recepción en Londres. AFP

Caine también expresó su preocupación por una generación que alcanza la fama demasiado joven. “Me he dado cuenta cómo puede acabar con ellos. Para cuando cumplen los 30 están acabados”, reflexionó el intérprete, de 83 años, que no llegó a labrarse una carrera hasta llegada esa edad.

Carlos de Inglaterra conversa con la actriz Judi Dench en la recepción celebrada para los actores británicos poseedores de un Oscar.. ampliar foto
Carlos de Inglaterra conversa con la actriz Judi Dench en la recepción celebrada para los actores británicos poseedores de un Oscar.. AFP

Judi Dench se sumó a los ponentes pidiendo más ayuda para aquellos que se quieren dedicar a las artes escénicas. “Me preocupa que la preparación sea tan cara”, afirmó esta candidata al Oscar en siete ocasiones que obtuvo la estatuilla como mejor actriz secundaria por su trabajo -de pocos minutos- en Shakespeare enamorado (1998). “No sé cuantas cartas recibo a la semana de actores jóvenes que quieren ir a la escuela dramática pero no tienen con qué pagarse los estudios”, añadió.