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Seis básicos de estilo para acudir a una entrevista de trabajo

Porque uno puede querer mostrar todo el gusto del mundo y acabar pareciendo de '¿Quién quiere casarse con mi hijo?'

David Duchovny interpretando al vividor Hank Moody en la serie 'Californication'.
David Duchovny interpretando al vividor Hank Moody en la serie 'Californication'. Cordon

Una entrevista de trabajo puede ser toda una performance en la que se combina la comunicación verbal, la no verbal con el ambiente y no siempre para bien. Por fortuna, hay algo que sí se puede controlar antes de que a uno le atrapen con la clásica "¿Dónde te ves dentro de cinco años?" y que puede afectarlo todo: nuestra imagen. 

Aunque, según consultoras como Adecco, lo aconsejable para saber cómo ir vestidos es “conocer la empresa, la marca en la que queremos trabajar y su filosofía”, hay unos cuantos trucos básicos que nos servirán para cualquier trabajo. Ya sea uno trabajador en la banca, creativo o dueño de una startup estos siete imprescindibles no te pueden faltar a la hora de acudir a la entrevista. Al menos, si no te contratan, que no sea porque no te has preocupado por tu imagen.

Camisa: Formal o informal, eso da igual. Pero camisa. Ni sueñes con camisetas o jerseys sin nada debajo. No estás en ¿Quién quiere casarse con mi hijo? Di no a estampados chillones –esos para la fiesta de la empresa cuando te hayan cogido– y a colores demasiado oscuros para que no resalten ojeras o palidez en tu cara. Intenta llevarla impecable: la elegancia de un hombre se ve en la rigurosidad de su planchado.

Americana: La puedes sustituir por una cazadora o un jersey, dependiendo de la empresa, pero recuerda siempre este consejo: no vayas en mangas de camisa. No sólo porque con una americana cualquier hombre gana puntos (es el equivalente a meses de máquinas para ganas espalda y hombros) sino porque oculta cualquier arruga que pueda hacerse en la camisa al sentarte o moverte. Si la empresa se dedica a ámbitos como la banca, las finanzas, los seguros o la política es casi seguro que tendrás que acudir de traje. En caso que sea otro tipo de sector, puedes ir con una americana de un color distinto al pantalón y tendrás un doble win: no vas de traje, pero el efecto es el mismo.

Un buen antitranspirante: “Los códigos de higiene y estética personal también son muy importantes en una entrevista”, explican desde Adecco. Asúmelo, te vas a poner nervioso. Es bueno: se supone que activa nuestra adrenalina y puede ayudarnos a estar más alerta frente al entrevistador. Sin embargo… ¿Puede haber algo más falto de elegancia que un hombre con cercos de sudor en la ropa? Por eso, para acudir todo lo tranquilo que dentro de lo que cabe puedas estar, recurre a un buen antitranspirante. Hay algunos (los de Axe, por ejemplo), que brindan hasta 48 horas de protección frente al sudor. Así cualquiera.

Los accesorios justos: Según la compañía de recursos humanos Adecco, lo mejor es “usar el menos número de joyas, bisutería o complementos que podamos”. ¿Corbata? Sólo si sabes que el puesto lo requiere. ¿Pajarita? Sólo si vas a ser camarero de cáterin. Por lo demás, los complementos necesarios son, como mucho, un cinturón negro o marrón, no demasiado ancho y a poder ser de cuero y, si tienes la oportunidad, un buen reloj. En cuanto a pendientes, anillos y cadenas de oro, sólo intenta adaptarte a la empresa y no te apuntes a la moda bling bling, a no ser que la entrevista sea para ser rapero.

Zapatos: Las mejores opciones son dos: mocasín o zapato de traje cerrado con cordones. No vayas en zapatillas a no ser que sepas perfectamente que no te juzgarán. Eso sí, por favor, que tus zapatos estén bien cuidados. Comprar un poco de cera para los zapatos no te hará daño y, en caso de que te pille a última hora, un truco infalible es frotarlos con un algodón mojado en aceite de oliva para que estén lustrosos. Que no se diga que no eres un hombre con recursos.

Un aroma adecuado: Sobra decir que debes oler bien, pero tampoco con un perfume demasiado invasivo. Hay personas sensibles a ello y, si a tu entrevistador no le agrada tu aroma que invade toda la sala, por mucho que le digas no le vas a convencer de tu valía fácilmente. Por ello, mejor que un perfume es aconsejable que uses un desodorante corporal. Y además que lo puedas usar en todo el cuerpo. Piensa en algo como el nuevo Axe Black mezcla notas de bergamota, pera y madera de cedro y musgo tan elegante como discreto. ¿Un truco? Hasta puedes aplicarlo sobre la ropa. Aunque te cueste creerlo, dejará su olor pero ningún rastro.

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