Nuevos y viejos profetas
En un tiempo en que las incertidumbres son más que las certezas necesitamos de verdaderos líderes que nos devuelvan la ilusión por nuestro futuro. Sin embargo, lo único que constatamos a diario es el nacimiento de nuevos profetas que nos llevarán a una tierra prometida lejos, muy lejos de la realidad; o prestidigitadores que captan la atención de un pueblo justo en la dirección contraria a la que se encuentra el origen de sus problemas. ¿Dónde se encuentra la verdadera talla política? ¿Realmente somos un país avocado al determinismo de nuestra pasividad como sociedad, frente a la hiperactividad de los que tan solo persiguen una poltrona? Tal vez Casio tenía razón cuando le decía a Bruto: “La culpa, querido Bruto, no es de nuestras estrellas, sino de nosotros mismos, que consentimos en ser inferiores”.— Antonio Sánchez Varela.


























































