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Cartas al director

Contra natura

Hay sucesos que, por su tremenda relevancia social y lo aparentemente anormal de los comportamientos humanos que los protagonizan, nos provocan una mezcla de indignación, repugnancia y sorpresa. Dos heroicos guardias civiles sacan de un compartimento subterráneo de basura a un bebé de días. A más de 40 grados una madre deja a su precioso hijo recién nacido en una mochila para que muera asfixiado entre basura. Todos buscamos una explicación racional pensando que esa mujer obligatoriamente tiene que sufrir un trastorno o enfermedad mental grave, una adicción que nubla su mente o una situación salvajemente límite. Porque, ¿qué tiene que pasar en una familia con tres hijos y aparentemente normal para que el acto instintivo más puro del ser humano sea obviado por la madre? Hablamos del lazo madre e hijo, algo que veo a diario en la mujer que me acompaña, que cada segundo toca a su bebé para comprobar que está bien, y todos los actos de su vida cotidiana están supeditados al bienestar de esa parte de su ser a la que no renunciaría por nada. Existen hechos cuya explicación racional contradice la naturaleza instintiva de nuestra existencia.— Pablo Cambronero.

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