Gigi Hadid, la modelo de los millones de amigos

Trabajo duro, redes sociales y amigas como Carine Roitfield o Taylor Swift es la fórmula secreta de su éxito

La modelo californiana Gigi Hadid. 
La modelo californiana Gigi Hadid. James Devaney (gc images)

Gigi Hadid protagonizó su primera campaña de moda con dos años. “No recuerdo nada”, dice ahora de aquellas fotos. “No recuerdo un momento en el que dijera ‘quiero ser modelo’, creo que siempre supe que lo sería. Mi madre [Yolanda Foster, exmodelo y protagonista del programa The real housewives of Beverly Hills] abandonó su carrera cuando yo tenía dos años, pero antes siempre me llevaba con ella a los sets y después nos hacía fotos todo el rato. Siempre he estado delante de una cámara, es mi entorno natural”, dice Hadid, que cuando no posa para fotógrafos de prestigio, como Steven Meisel o Ellen von Unwerth, lo hace para ella misma y con sus amigas, la cantante Taylor Swift, la modelo Kendall Jenner o la it girl Ireland Baldwin, para alimentar su Instagram con más de cuatro millones de seguidores, una pieza clave de su éxito. “En la industria de la moda hoy es más importante ser inteligente, crearse una marca…”, explica. “Y en esa ecuación, las redes sociales son fundamentales. Mis seguidores han hecho crecer mi carrera mucho más de lo que creen, porque ahora cuando una firma busca una modelo quieren saber si la vas a promocionarla bien”.

A sus 20 años recién cumplidos, cuando le preguntan por aquello que la ha catapultado a la fama en tan poco tiempo, Hadid no habla de sus piernas eternas ni de los grandes ojos, herencia de su padre, el magnate inmobiliario palestino Mohamed Hadid. Ella resalta su “ética de trabajo”. “Intento dejar a todo el mundo feliz, quiero que la gente me conozca por mi esfuerzo y por ser amable”, dice.

Una filosofía que se la debe a su madre. “Después de mi debut a los dos años, no me dejó volver a trabajar como modelo o firmar con una agencia hasta que acabé el instituto. Y se lo agradezco, porque he aprendido a aceptarme y tener una opinión formada sobre mí, algo muy importante para que los rechazos, que son tan duros en esta industria, no me afecten. Si a alguien no le gusta mi cuerpo, es su problema, pero yo sólo lo cambiaré si quiero cambiarlo”, dice. Un consejo que también le ha dado a su hermana pequeña, Bella Hadid, que empieza a seguir sus pasos.

“Tras el instituto tuve que tomar la decisión más difícil de mi vida: venirme a Nueva York y ser modelo o entrar en una universidad en su equipo de voleibol”, cuenta. “Pero al final lo vi claro: con el voleibol habría llegado a las Olimpiadas, ¿y luego? Ser modelo me abre muchas puertas”.

Hadid firmó con la agencia IMG (la de Gisele Bündchen) en 2011 y se mudó a Nueva York, donde toma clases de Interpretación y de Psicología en la universidad. “Es mi manera de mantener los pies en la tierra”, dice. A pesar de la cierta atracción mediática que ya vivía,por el programa de su madre, fue en febrero de 2014 cuando su carrera despegó. “En solo una semana se publicó Sports Illustrated –donde era Debutante del año– y mi portada en el Fashion Book de Carine Roitfield; al poco, desfilé por primera vez para Desigual en la semana de la moda de Nueva York”, recuerda. Y continúa. “A Carine le debo todo, porque me ha conseguido muchos trabajos”. Como el calendario Pirelli o la campaña de Tom Ford, dos de sus grandes logros de 2014, que la auparon a la lista de las modelos más deseadas.

Lewis Hamilton, Kendall Jenner, Hailey Baldwin y Gigi Hadid.
Lewis Hamilton, Kendall Jenner, Hailey Baldwin y Gigi Hadid.Cordon Press

Una posición que conserva en 2015, después de cerrar sus primeros grandes contratos, con Maybelline y Victoria’s Secret Pink; y con su constante presencia en los medios. Últimamente, por su nueva pareja, el cantante Joe Jonas, miembro de esa red exclusiva de amigos que se está tejiendo para cumplir sus objetivos: “Espero que la moda me lleve donde quiero y me abra más puertas, porque tengo otros talentos”.

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