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Las causas de Julie Gayet se benefician de su relación con François Hollande

La pareja presidencial evita nuevos escándalos con su medida y cuidada discreción

Julie Gayet
Julie Gayet, este jueves, a su llegada al monte Valérien.

Después de año y medio de relación casi furtiva, Julie Gayet, dice Paris Match, la publicación francesa mejor informada en estos asuntos del corazón de la alta política, ejerce el discreto papel de primera dama sin título. Aunque no es del todo cierto. El presidente de la República, François Hollande, ofreció una cena de gala a los Reyes de España el pasado día 2 de junio. Había 400 invitados y cierta expectación también por comprobar si Gayet asistiría. No lo hizo. Eso sí, la actriz tiene su propia y apretada agenda, no oculta su relación con Hollande y su productora de cine se beneficia de los focos de la prensa. Se da la circunstancia de que esta mañana es la primera vez que la pareja ha coincidido en un acto oficial. Ha sido en la conmemoración del 75º aniversario de la llamada del 18 de junio del general De Gaulle en el monte Valérien. Hollande ha presidido el acto. Ella era una más y ha acudido como nieta de Alain Gayet, que participó en la liberación. No se han dejado ver juntos.

Paris Match explica que la pareja presidencial ha encontrado un cierto equilibrio consistente en no ocultar su relación a sus íntimos pero, desde luego, no hacer ostentación de ella. Coinciden en fiestas, se van juntos, pasan fines de semana con el primer ministro Manuel Valls y su esposa, pero no hay fotos ni otros testimonios que los de sus también discretos amigos. “En diciembre”, cuenta Mariana Grépinet en el Match, “ella estaba invitada a cenar en casa de un responsable de un grupo de prensa en el VI distrito de París. Hacia las once, suena su teléfono. 'Es mi enamorado', informa ella descolgando. El presidente de la República le espera abajo. La anfitriona de la casa le propone a Julie que le invite a subir. Ella le habla, él declina la invitación. Ella se eclipsa, desapareciendo en el coche presidencial”.

Julie Gayet y François Hollande dando un paseo en el parque de Lanteme en abril. ampliar foto
Julie Gayet y François Hollande dando un paseo en el parque de Lanteme en abril.

Lejos de aquellos tiempos en los que el propio presidente Hollande comunicaba a la prensa los cambios de su vida privada, como el de su tormentosa ruptura, en enero de 2014, con la periodista Valérie Trierweiler, ahora hay en el Elíseo un mutismo que evita sobresaltos. La relación entre un político soltero y una actriz divorciada aporta a Gayet una notoriedad que beneficia enormemente a su productora cinematográfica Rojo Internacional.

Es difícil, cuando no imposible, lograr una foto de la pareja. Aún así los medios persiguen a Julie Gayet allá donde vaya. “Se exhibe al servicio de diversas causas contra el cáncer de mama, en apoyo de los tunecinos tras el atentado del Museo del Bardo, patrocinadora de las atletas femeninas de Roland Garros… e incluso al rescate de La reina de las nieves en Disneyland Paris, dice el Match. En el último Festival de Cannes, donde los focos también la persiguieron, su productora presentaba la película rumana El tesoro.

Portada de la revista 'Voici', publicada el pasado noviembre, donde aparecen Gayet y Hollande en los jardines de El Elíseo. ampliar foto
Portada de la revista 'Voici', publicada el pasado noviembre, donde aparecen Gayet y Hollande en los jardines de El Elíseo.

Atrás queda el revuelo que generaron las confidencias de Valérie Trierweiler en el libro Gracias por este momento, publicado en septiembre del pasado año y convertido en el más vendido del año. Pero ha vacunado al Elíseo contra los escándalos amorosos. Sus responsables de prensa reciben constantes llamadas sobre la pareja presidencial. “La consigna es clara”, dicen. “No informamos de su vida privada”. Con Julie Gayet, el Elíseo solo se ha visto obligado a abordar un asunto privado del presidente poco después de la publicación del libro de la periodista. Fue cuando la revista Voici publicó las fotos de la pareja en los jardines del palacio presidencial. A los pocos días, varios empleados, ante la sospecha de haber filtrado las imágenes tomadas desde el interior, fueron relevados de sus puestos.

 

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