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CARTAS AL DIRECTOR

Di Matute

Hace prácticamente dos semanas perdimos a la fantástica escritora Ana María Matute, una gran mujer que supo llevarnos a su mundo gracias a su literatura única y mágica; fue capaz de unir a las personas con su “yo niño” interior. Tuve la suerte de conocerla en el año 2012 en la ciudad de Gijón; recordaba haberla visto en todas partes gracias al Premio Cervantes que había recibido en 2010. Cuando miré al centro de la plaza y la vi, con su alegre sonrisa y el corazón que se le salía de la blusa, decidí acercarme para felicitarla. Ella me lo agradeció, y después de una serie de fotos me sonrió y volvió al hotel donde se hospedaba. Siempre tendrá guardado un pequeño hueco en mi cabeza, porque Matute no ha muerto, ahora vive más que nunca en sus versos.

El pasado lunes se nos fue la figura más grande del fútbol mundial, siempre admirado por sus compañeros y poseedor del único Súper Balón de Oro. A mi corta edad no pude disfrutar de verle en sus partidos, pero sí de conocerle como una figura estrella, Presidente de Honor del Real Madrid, un mito vivo.

Dos grandes personas se nos han ido, cada una nos dio lo máximo en sus respectivos trabajos; ahora nos toca a todos nosotros guardar su recuerdo para siempre. Gracias, Ana María Matute, y gracias, Alfredo Di Stéfano.— Patricio Alvargonzález Royo-Villanova. 

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