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La ministra que pone firme a Merkel

Ursula von der Leyen se distanció de la canciller alemana cuando no la eligió presidenta federal

Tras exigirle la cartera de defensa, hoy cuestiona sus políticas y se posiciona como su sucesora

Ursula von der Leyen y, al fondo, la canciller Angela Merkel. Ampliar foto
Ursula von der Leyen y, al fondo, la canciller Angela Merkel.

Sus siete hijos quintuplican la media de las mujeres alemanas y se diría que avalan su autoridad en asuntos de familia, su especialidad política. Ursula von der Leyen, flamante ministra de Defensa en el nuevo Ejecutivo de Angela Merkel, se estrenó prometiendo que el servicio con las armas será compatible con las necesidades familiares de los soldados de ambos sexos y que las Fuerzas Armadas (Bundeswehr) se convertirán en “uno de los lugares de trabajo más atractivos de Alemania”. Von der Leyen da en el clavo de las preocupaciones de los alemanes, mucho menos interesados en la Bundeswehr que en el deterioro de las condiciones laborales y en las dificultades de combinar empleo y familia. El 49% de los encuestados hace unas semanas por el semanario Focus opinan, como la ministra, que son problemas prioritarios también en el Ejército. Tras su visita en diciembre a las tropas alemanas en Afganistán, esto remata el comienzo estelar de Von der Leyen en uno de los ministerios más complicados de Alemania.

La Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Angela Merkel ganó las elecciones del pasado septiembre con una suculenta mayoría, pero tuvo que pactar con el socialdemócrata SPD una nueva gran coalición. Necesitaron dos meses de negociaciones, en las que el SPD reclamó la cartera de Trabajo para su entonces secretaria general, Andrea Nahles. Von der Leyen, democristiana como Merkel, requería una misión acorde con sus aspiraciones políticas. Regresar a Familia, que ya ocupó durante la gran coalición entre 2005 y 2009, habría significado un retroceso. Merkel le ofreció Sanidad, vacante tras la defunción electoral de los socios liberales de la CDU entre 2009 y 2013. Pero la doctora en Medicina Von der Leyen lo consideró una responsabilidad menor y se plantó tres días antes de que anunciaran el nuevo Ejecutivo: o Defensa o nada. La ministra le ganó el pulso a Merkel. El 16 de diciembre quedó confirmada como la primera mujer comandante en jefe de las Fuerzas Armadas alemanas en tiempos de paz.

Con 55 años, Ursula von der Leyen tenía que jugárselo todo a una carta en esta legislatura. La canciller Merkel no lo ha confirmado nunca, pero en los meses pasados se ha especulado y escrito mucho en el Berlín político sobre sus supuestos planes de dejar la política nacional en 2017. Solo cuatro años mayor que Von der Leyen y conocida por su reciedumbre física, Merkel bien podría aguantar hasta que su posible sucesora quede fuera de la carrera por la cancillería. En caso contrario, la resoluta ministra de Defensa ocupa hoy el primer puesto en la parrilla de salida. Tiene cuatro años para confirmar su capacidad de mando en un ministerio inmerso en la profunda reforma de su profesionalización y todavía sacudido por el fiasco multimillonario de un proyecto drone alemán que dañó a su predecesor, el ahora ministro de Interior Thomas de Maizière, hace unos meses.

Sus siete hijos le valieron el mote de ‘madre de la nación’ cuando era la titular del Ministerio de Familia

Von der Leyen es hija del ex primer ministro regional de Baja Sajonia Ernst Albrecht. El también democristiano padece hoy alzhéimer y vive con la ministra, su familia, sus perros, gatos y caballos en una gran casa en el campo cercana a Hannover. Ursula Gertrud Albrecht se casó con Heiko von der Leyen en 1986. Sus siete hijos le valieron el mote un punto burlesco de madre de la nación cuando era ministra de Familia. Heiko, el esposo, dirige una empresa de biotecnología, tiene el título de profesor universitario y desciende de dinastía de comerciantes ennoblecidos. Como Joachim Sauer, esposo de Angela Merkel, es un científico respetado que evita los focos.

La meteórica carrera política de Von der Leyen empezó en 2001. Con el apoyo y los contactos de su padre, diseñó una campaña relámpago que la llevó en 2003 al ministerio regional de Familia y Asuntos Sociales en Baja Sajonia. Dos años más tarde saltó al ministerio equivalente en el primer Gobierno federal de Angela Merkel. Hasta 2010 contaba como una de las personas más próximas a la canciller tanto en el partido como en el Ejecutivo. Se distanciaron cuando Merkel la tuvo varios días pensando que sería elegida presidente federal de Alemania. En realidad ya se habían decidido por Christian Wulff. La ministra se ha enfrentado a la jefa criticando su política europea en 2011. Después, oponiéndose a que el Gobierno subvencione a las familias que renuncien a llevar a sus hijos a las guarderías públicas. Más recientemente ha defendido que las parejas homosexuales puedan adoptar niños. Son tres pulsos ganados por Merkel, todos con la derecha.

Defensa es una de las carteras más difíciles. Los alemanes mantienen una relación compleja con sus Fuerzas Armadas y rechazan mayoritariamente la presencia de sus soldados en regiones en guerra como Afganistán. Según una encuesta de la propia Bundeswehr, el 12% de los alemanes decían en 2013 sentir desprecio por sus ejércitos; el 18%, rechazo; el 22%, rabia, y el 24%, indiferencia. El 46% habla de dudas; el 32%, de miedo, y el 29%, de incomprensión. Su visita a las tropas en Afganistán en diciembre trajo atractivas imágenes de la atildada ministra, cuyo aspecto más bien grácil ofrecía, con su atuendo civil sin concesiones, un llamativo contraste con los uniformes de combate. Cumplidos con sobresaliente sus trámites iniciales, debe prepararse para explicar a los alemanes decisiones impopulares como el inminente envío de nuevas tropas a Malí. Será su bautizo de fuego.

LAS COMPAÑERAS DE VON DER LEYEN

Mientras en una reunión del Ecofin predominan trajes y corbatas, los encuentros de los ministros europeos de Defensa parecen avanzar hacia la paridad. A Ursula von der Leyen, hoy se le suman cuatro políticas en las carteras de Defensa de los gobiernos europeos: la titular en el Ejecutivo noruego Ine Marie Eriksen Soreide; la sueca Karin Enström; Jeanine Hennis-Plasschaert, de Holanda, y la italiana, nombrada en el reciente Gobierno de Matteo Renzi, Roberta Pinotti.