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Los políticos y empresarios que han marcado el paso aunando creatividad y pragmatismo desde sus puestos

Han marcado el paso de la política y la economía. Aúnan creatividad y pragmatismo desde sus escaños y consejos de administración. La habilidad negociadora del colombiano Sergio Fajardo, el ascenso de Susana Díaz como figura emergente del socialismo español, la perseverancia de la popular Arantza Quiroga en el País Vasco, el valor en alza de Camila Vallejo, que ha llevado su lucha estudiantil callejera al Parlamento chileno…

  •   Entró en política con el cambio de siglo para liderar la transformación de Antioquia y su capital, Medellín, primero como alcalde y ahora como gobernador.    Por  Héctor Abad Faciolince   No es poca cosa decir que un político no ha robado nunca. Por Sergio Fajardo, yo pondría la mano en el fuego, porque además conozco la anécdota de la única vez que robó en su vida. Ocurrió en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, donde hacía su PhD en lógica matemática. Un día pidió un libro en la biblioteca y en la tarjeta de préstamos vio que la última persona que había sacado ese libro era nada menos que uno de sus ídolos: el lógico Kurt Gödel, que hacía poco se había dejado morir de hambre en ese mismo campus. La tarjeta tenía la firma de Gödel, y Fajardo no la devolvió; la conserva enmarcada en su biblioteca. Este brillante profesor de matemáticas decidió entrar en política con el cambio de siglo y desde entonces ha liderado la transformación de Antioquia y su capital, Medellín, primero como alcalde y ahora como gobernador. Debe tenerse en cuenta que Antioquia tiene tantos habitantes como Nicaragua y un PIB siete veces más grande que el país centroamericano. Este hombre claro, sencillo y sin dobleces es práctico y eficiente. Si hay alguna esperanza y sensatez en la sucia y dura política, algún día será presidente de Colombia.         Héctor Abad Faciolince es escritor colombiano
    1SERGIO FAJARDO. La lección del profesor de matemáticas.  Entró en política con el cambio de siglo para liderar la transformación de Antioquia y su capital, Medellín, primero como alcalde y ahora como gobernador.

    Por Héctor Abad Faciolince

    No es poca cosa decir que un político no ha robado nunca. Por Sergio Fajardo, yo pondría la mano en el fuego, porque además conozco la anécdota de la única vez que robó en su vida. Ocurrió en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, donde hacía su PhD en lógica matemática. Un día pidió un libro en la biblioteca y en la tarjeta de préstamos vio que la última persona que había sacado ese libro era nada menos que uno de sus ídolos: el lógico Kurt Gödel, que hacía poco se había dejado morir de hambre en ese mismo campus. La tarjeta tenía la firma de Gödel, y Fajardo no la devolvió; la conserva enmarcada en su biblioteca. Este brillante profesor de matemáticas decidió entrar en política con el cambio de siglo y desde entonces ha liderado la transformación de Antioquia y su capital, Medellín, primero como alcalde y ahora como gobernador. Debe tenerse en cuenta que Antioquia tiene tantos habitantes como Nicaragua y un PIB siete veces más grande que el país centroamericano. Este hombre claro, sencillo y sin dobleces es práctico y eficiente. Si hay alguna esperanza y sensatez en la sucia y dura política, algún día será presidente de Colombia.


    Héctor Abad Faciolince es escritor colombiano Cordon Press

  •   Líder estudiantil que salió a las calles de Chile en defensa de la educación, las elecciones han llevado su lucha al Parlamento.   Por  Juan Pablo Meneses   Lideró el movimiento social más importante de los últimos años en Latinoamérica. Los estudiantes chilenos marcharon hace dos años exigiendo algo que parecía impensado para la región: no se trataba de tumbar a un dictador ni protestar por una crisis. Se pedía educación universitaria gratis y de calidad. Todo cambió rápido. Para Chile, líder de los rankings económicos, donde la agenda política viró hacia la educación y la gratuidad y la desigualdad como ejes del debate. Y cambió para Camila, centro de atención mundial. Se comparó su carisma con el del Subcomandante Marcos, pero con una hermosa cara descubierta adornada por un piercing. Y vino 2013. En abril cumplió 25 años, en julio se tituló de geógrafa, en octubre fue madre de Adela, en noviembre salió elegida diputada nacional y en diciembre acompañó a Bachelet en su vuelta a la presidencia. Ha prometido seguir luchando por los cambios a la educación y al modelo. Pero ahora desde dentro, en el Parlamento, en comisiones. Siempre con su piercing. Eso no ha cambiado.         Juan Pablo Meneses es escritor chileno
    2CAMILA VALLEJO. De la calle al Parlamento.  Líder estudiantil que salió a las calles de Chile en defensa de la educación, las elecciones han llevado su lucha al Parlamento.

    Por Juan Pablo Meneses

    Lideró el movimiento social más importante de los últimos años en Latinoamérica. Los estudiantes chilenos marcharon hace dos años exigiendo algo que parecía impensado para la región: no se trataba de tumbar a un dictador ni protestar por una crisis. Se pedía educación universitaria gratis y de calidad. Todo cambió rápido. Para Chile, líder de los rankings económicos, donde la agenda política viró hacia la educación y la gratuidad y la desigualdad como ejes del debate. Y cambió para Camila, centro de atención mundial. Se comparó su carisma con el del Subcomandante Marcos, pero con una hermosa cara descubierta adornada por un piercing. Y vino 2013. En abril cumplió 25 años, en julio se tituló de geógrafa, en octubre fue madre de Adela, en noviembre salió elegida diputada nacional y en diciembre acompañó a Bachelet en su vuelta a la presidencia. Ha prometido seguir luchando por los cambios a la educación y al modelo. Pero ahora desde dentro, en el Parlamento, en comisiones. Siempre con su piercing. Eso no ha cambiado.


    Juan Pablo Meneses es escritor chileno

  •   Al frente de la OMC, este brasileño ha liderado el primer acuerdo global en casi dos décadas para impulsar el comercio.    Por  Juan Arias    A sus 55 años, Roberto Azevêdo se ha convertido en el primer brasileño y latinoamericano al frente de la jefatura de uno de los organismos económicos más estratégicos del mundo: la Organización Mundial del Comercio (OMC), que reúne a 159 países. El sutil y hábil diplomático brasileño entró con el pie derecho en su nuevo cargo, y la OMC, que parecía paralizada, alcanzó a finales de este año 2013 el mérito indiscutible de conseguir el primer acuerdo global de los últimos dos decenios. Azevêdo llegó a la presidencia de la OMC no con el apoyo de la vieja Europa ni con el apoyo abierto de Estados Unidos. Lo escogieron e impusieron los países periféricos, los emergentes, el que algunos llaman ya el “Nuevo Mundo”. Brasil, que empezaba a cojear en su política exterior, ha conseguido con Azevêdo colocarse en evidencia mundial. Y con Brasil, el continente latinoamericano, del que es pieza fundamental.        Juan Arias es corresponsal de El País en Brasil
    3ROBERTO AZEVÊDO. El sutil negociador.  Al frente de la OMC, este brasileño ha liderado el primer acuerdo global en casi dos décadas para impulsar el comercio.

    Por Juan Arias

    A sus 55 años, Roberto Azevêdo se ha convertido en el primer brasileño y latinoamericano al frente de la jefatura de uno de los organismos económicos más estratégicos del mundo: la Organización Mundial del Comercio (OMC), que reúne a 159 países. El sutil y hábil diplomático brasileño entró con el pie derecho en su nuevo cargo, y la OMC, que parecía paralizada, alcanzó a finales de este año 2013 el mérito indiscutible de conseguir el primer acuerdo global de los últimos dos decenios. Azevêdo llegó a la presidencia de la OMC no con el apoyo de la vieja Europa ni con el apoyo abierto de Estados Unidos. Lo escogieron e impusieron los países periféricos, los emergentes, el que algunos llaman ya el “Nuevo Mundo”. Brasil, que empezaba a cojear en su política exterior, ha conseguido con Azevêdo colocarse en evidencia mundial. Y con Brasil, el continente latinoamericano, del que es pieza fundamental.


    Juan Arias es corresponsal de El País en Brasil

  •   La sucesora de Griñán al frente de la Junta de Andalucía emerge como talento socialista de la política española.   Por  Elena Valenciano     Es verdad que Susana Díaz es mujer y es joven, y que esas dos condiciones –una de ellas permanente y la otra ¡efímera!– hacen más llamativo e incluso más interesante su liderazgo político. Pero no será su condición de mujer o su circunstancia de ser joven las que harán de Susana Díaz una buena presidenta de la Junta o una gran secretaria general del PSOE de Andalucía. Susana Díaz será buena porque es buena. Lo es porque conoce muy bien su oficio, porque sabe más que nadie de su partido y lo quiere de verdad. Es buena porque ha estudiado a fondo los problemas de Andalucía y de los andaluces, y porque ha demostrado –en el partido y en el Gobierno– capacidad de mando, cintura e inteligencia para tejer acuerdos, y buen criterio para decidir. Es buena porque se ha matado a trabajar desde que, siendo casi adolescente, se comprometió políticamente con el socialismo y con su tierra. La política no es una cuestión de generaciones, sino de realizaciones; de hechos que nacen de las ideas, y también del compromiso y el esfuerzo (el doble por ser mujer, eso sí) que los demás, aquellos para los que trabajas, reconocen en ti. Y ese es el único secreto de Susana Díaz, que ha labrado su liderazgo a pulso y que en pocos meses ha ganado un gran peso político, imprescindible para la defensa de Andalucía y para el fortalecimiento del proyecto socialista. Nos alegra que sea mujer, joven y socialista, pero lo mejor es que estamos ante una figura política con mucho recorrido y que le sentará bien a nuestra lánguida democracia. .        Elena Valenciano es vicesecretaria general del PSOE
    4SUSANA DÍAZ. La ambición del sur.  La sucesora de Griñán al frente de la Junta de Andalucía emerge como talento socialista de la política española.

    Por Elena Valenciano

    Es verdad que Susana Díaz es mujer y es joven, y que esas dos condiciones –una de ellas permanente y la otra ¡efímera!– hacen más llamativo e incluso más interesante su liderazgo político. Pero no será su condición de mujer o su circunstancia de ser joven las que harán de Susana Díaz una buena presidenta de la Junta o una gran secretaria general del PSOE de Andalucía. Susana Díaz será buena porque es buena. Lo es porque conoce muy bien su oficio, porque sabe más que nadie de su partido y lo quiere de verdad. Es buena porque ha estudiado a fondo los problemas de Andalucía y de los andaluces, y porque ha demostrado –en el partido y en el Gobierno– capacidad de mando, cintura e inteligencia para tejer acuerdos, y buen criterio para decidir. Es buena porque se ha matado a trabajar desde que, siendo casi adolescente, se comprometió políticamente con el socialismo y con su tierra. La política no es una cuestión de generaciones, sino de realizaciones; de hechos que nacen de las ideas, y también del compromiso y el esfuerzo (el doble por ser mujer, eso sí) que los demás, aquellos para los que trabajas, reconocen en ti. Y ese es el único secreto de Susana Díaz, que ha labrado su liderazgo a pulso y que en pocos meses ha ganado un gran peso político, imprescindible para la defensa de Andalucía y para el fortalecimiento del proyecto socialista. Nos alegra que sea mujer, joven y socialista, pero lo mejor es que estamos ante una figura política con mucho recorrido y que le sentará bien a nuestra lánguida democracia. .


    Elena Valenciano es vicesecretaria general del PSOE

  •   Arrasó en las pasadas elecciones municipales. Su conquista de la alcaldía de Oporto como independiente abre un nuevo camino en el panorama político europeo.   Por  Antonio Jiménez Barca   Pocos portugueses consiguen salir en la primera página de The New York Times. El empresario Rui Moreira, de 56 años, lo consiguió en noviembre, un mes después de ganar, como independiente, la alcaldía de Oporto, la segunda ciudad de su país, y convertirse de una tacada no solo en la sorpresa política más reciente de Portugal, sino en una suerte de alternativa a los partidos tradicionales en una Europa en crisis. Es culto, simpático e inteligente, hijo de una de las familias más ricas y poderosas de Oporto. Compaginaba eso con sus apariciones en televisión en programas deportivos de fútbol. Supo alejarse de cualquier populismo barato, aglutinó en torno suyo un grupo de personas de izquierda y derecha y aprovechó el desencanto de una población harta de malas noticias y malas soluciones. Así, a base de una campaña original, basada en la cercanía, se hizo con una victoria con la que nadie contaba al principio. La noche de su triunfo pronunció una frase que hizo fortuna: “Si los partidos no han entendido lo que ha pasado aquí, entonces es que no han entendido nada”. Ahora le espera lo más difícil: no decepcionar.         Antonio Jiménez Barca es corresponsal de El País en Lisboa
    5RUI MOREIRA. Sorpresa en un país desengañado.  Arrasó en las pasadas elecciones municipales. Su conquista de la alcaldía de Oporto como independiente abre un nuevo camino en el panorama político europeo.

    Por Antonio Jiménez Barca

    Pocos portugueses consiguen salir en la primera página de The New York Times. El empresario Rui Moreira, de 56 años, lo consiguió en noviembre, un mes después de ganar, como independiente, la alcaldía de Oporto, la segunda ciudad de su país, y convertirse de una tacada no solo en la sorpresa política más reciente de Portugal, sino en una suerte de alternativa a los partidos tradicionales en una Europa en crisis. Es culto, simpático e inteligente, hijo de una de las familias más ricas y poderosas de Oporto. Compaginaba eso con sus apariciones en televisión en programas deportivos de fútbol. Supo alejarse de cualquier populismo barato, aglutinó en torno suyo un grupo de personas de izquierda y derecha y aprovechó el desencanto de una población harta de malas noticias y malas soluciones. Así, a base de una campaña original, basada en la cercanía, se hizo con una victoria con la que nadie contaba al principio. La noche de su triunfo pronunció una frase que hizo fortuna: “Si los partidos no han entendido lo que ha pasado aquí, entonces es que no han entendido nada”. Ahora le espera lo más difícil: no decepcionar.


    Antonio Jiménez Barca es corresponsal de El País en Lisboa

  •   Desde muy joven ha peleado por defender sus ideas en el País Vasco. Su perseverancia le ha llevado desde una concejalía de Irún hasta la presidencia del PP en Euskadi.    Por  Soraya Sáenz de Santamaría   Conozco a Arantza Quiroga desde hace pocos años, pero los suficientes para saber que es una mujer que escapa a cualquier encasillamiento y que jamás se arredra. Ese es el mejor aval para quien aspira a encauzar el cambio en una sociedad plural y pujante como la vasca. Desde muy joven, Arantza ha peleado por defender sus ideas. No era la decisión vital más cómoda, sobre todo porque el momento era difícil y el lugar continúa sin ser fácil. Probablemente muchos esperaban otra cosa de ella, pecaron de reduccionistas y se equivocaron. Con valentía y perseverancia, Arantza Quiroga se ha labrado paso a paso una carrera que la ha llevado de una concejalía en Irún a la presidencia del Parlamento de Vitoria y ahora a la presidencia del PP vasco. En la política municipal aprendió a lidiar con los problemas a pie de calle; en sede parlamentaria, a canalizar las soluciones conjugando sensibilidades. Y con esa experiencia se ha convertido en la perfecta líder de un proyecto, el popular, que tanto en el País Vasco como en España se define por querer construir el futuro sobre la base que nos otorgan nuestros mejores valores.        Soraya Sáenz de Santamaría es vicepresidenta del Gobierno, ministra de la Presidencia y portavoz
    6ARANTZA QUIROGA. Política vasca de raza.  Desde muy joven ha peleado por defender sus ideas en el País Vasco. Su perseverancia le ha llevado desde una concejalía de Irún hasta la presidencia del PP en Euskadi.

    Por Soraya Sáenz de Santamaría

    Conozco a Arantza Quiroga desde hace pocos años, pero los suficientes para saber que es una mujer que escapa a cualquier encasillamiento y que jamás se arredra. Ese es el mejor aval para quien aspira a encauzar el cambio en una sociedad plural y pujante como la vasca. Desde muy joven, Arantza ha peleado por defender sus ideas. No era la decisión vital más cómoda, sobre todo porque el momento era difícil y el lugar continúa sin ser fácil. Probablemente muchos esperaban otra cosa de ella, pecaron de reduccionistas y se equivocaron. Con valentía y perseverancia, Arantza Quiroga se ha labrado paso a paso una carrera que la ha llevado de una concejalía en Irún a la presidencia del Parlamento de Vitoria y ahora a la presidencia del PP vasco. En la política municipal aprendió a lidiar con los problemas a pie de calle; en sede parlamentaria, a canalizar las soluciones conjugando sensibilidades. Y con esa experiencia se ha convertido en la perfecta líder de un proyecto, el popular, que tanto en el País Vasco como en España se define por querer construir el futuro sobre la base que nos otorgan nuestros mejores valores.


    Soraya Sáenz de Santamaría es vicepresidenta del Gobierno, ministra de la Presidencia y portavoz

  •   Su credibilidad y firmeza política han convertido a esta brasileña en la sombra que se cierne sobre la reelección de Dilma Rousseff.   Por  Francho Barón   El capital político y la credibilidad de Marina Silva (Rio Branco, 1958) la han convertido en la sombra que se cierne sobre la reelección en los próximos comicios presidenciales de 2014 de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff. Analfabeta hasta los 16 años, ecologista irredenta, Silva es un ejemplo de voluntad, superación y firmeza que ha puesto en evidencia las miserias de la clase política brasileña, manchada desde hace décadas por innumerables casos de corrupción. A pesar de erigirse en la figura con más posibilidades de arrinconar en las próximas elecciones al Partido de los Trabajadores (PT), en el que militó fielmente durante años, la ley electoral brasileña le ha impedido entrar en campaña bajo las siglas de su propio partido, Rede Sustentabilidade, forzándola a buscar refugio en el Partido Socialista Brasileño (PSB). Algunos la ven como un elemento díscolo de la política del país, aunque lo que ella proclama en realidad sea la refundación de la clase política en su país, a la que achaca muchos de los grandes males que azotan a los brasileños.         Francho Barón es colaborador de EL PAÍS en Brasil
    7MARINA SILVA. Alternativa brasileña.  Su credibilidad y firmeza política han convertido a esta brasileña en la sombra que se cierne sobre la reelección de Dilma Rousseff.

    Por Francho Barón

    El capital político y la credibilidad de Marina Silva (Rio Branco, 1958) la han convertido en la sombra que se cierne sobre la reelección en los próximos comicios presidenciales de 2014 de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff. Analfabeta hasta los 16 años, ecologista irredenta, Silva es un ejemplo de voluntad, superación y firmeza que ha puesto en evidencia las miserias de la clase política brasileña, manchada desde hace décadas por innumerables casos de corrupción. A pesar de erigirse en la figura con más posibilidades de arrinconar en las próximas elecciones al Partido de los Trabajadores (PT), en el que militó fielmente durante años, la ley electoral brasileña le ha impedido entrar en campaña bajo las siglas de su propio partido, Rede Sustentabilidade, forzándola a buscar refugio en el Partido Socialista Brasileño (PSB). Algunos la ven como un elemento díscolo de la política del país, aunque lo que ella proclama en realidad sea la refundación de la clase política en su país, a la que achaca muchos de los grandes males que azotan a los brasileños.


    Francho Barón es colaborador de EL PAÍS en Brasil

  •  Concienzuda y tenaz, se ha convertido en la primera concejal con síndrome de Down en España.   Por  Javier León de la Riva   Ha leído ‘El Quijote’ completo dos veces, le encanta tocar el piano y se defiende con soltura en inglés. Fue la primera joven con síndrome de Down que obtuvo el título de secundaria en Castilla y León para después concluir los estudios de formación profesional. Ahora, con 30 años, añade otro logro más a su trayectoria: se ha convertido en concejal. Ángela, a la que conozco desde niña, ha ido alcanzando todas las metas que se ha propuesto. Gracias a la educación que ha recibido, asentada en aspectos como la integración y la motivación, sus padres han conseguido que tenga una vida lo más plena posible, con total normalidad. A esta formación hay que agregar su propio carácter. Además de cariñosa, es tenaz, constante y trabajadora. Tiene sentido del orden y de la disciplina. Ella misma lo reconoce: “Cabezota soy un montón. Me pongo a algo y no paro”. Cuando la invité en 2011 a formar parte de la candidatura para las elecciones municipales, no dudó en aceptar. No sabe estar quieta. Necesita avanzar en la tarea de hacer más visibles a las personas con discapacidad. “Nos tienen que ver. Los discapacitados estamos ahí”, aseguraba el 29 de julio, día de su toma de posesión en un pleno en el que concitó la atención de todos los objetivos.         Javier León de la Riva es alcalde de Valladolid
    8ÁNGELA BACHILLER. Gracias por lo que enseñas. Concienzuda y tenaz, se ha convertido en la primera concejal con síndrome de Down en España.

    Por Javier León de la Riva

    Ha leído ‘El Quijote’ completo dos veces, le encanta tocar el piano y se defiende con soltura en inglés. Fue la primera joven con síndrome de Down que obtuvo el título de secundaria en Castilla y León para después concluir los estudios de formación profesional. Ahora, con 30 años, añade otro logro más a su trayectoria: se ha convertido en concejal. Ángela, a la que conozco desde niña, ha ido alcanzando todas las metas que se ha propuesto. Gracias a la educación que ha recibido, asentada en aspectos como la integración y la motivación, sus padres han conseguido que tenga una vida lo más plena posible, con total normalidad. A esta formación hay que agregar su propio carácter. Además de cariñosa, es tenaz, constante y trabajadora. Tiene sentido del orden y de la disciplina. Ella misma lo reconoce: “Cabezota soy un montón. Me pongo a algo y no paro”. Cuando la invité en 2011 a formar parte de la candidatura para las elecciones municipales, no dudó en aceptar. No sabe estar quieta. Necesita avanzar en la tarea de hacer más visibles a las personas con discapacidad. “Nos tienen que ver. Los discapacitados estamos ahí”, aseguraba el 29 de julio, día de su toma de posesión en un pleno en el que concitó la atención de todos los objetivos.


    Javier León de la Riva es alcalde de Valladolid

  •  Su éxito en las elecciones legislativas de Argentina le convierten en ‘presidenciable’ para los comicios de 2015.    Por  Francisco Peregil   Es una mezcla de audacia y paciencia. Audacia para saltar y paciencia para hacerlo en el momento justo. Tiene 41 años. Comenzó en la política a los 18, de la mano de las juventudes de la Ucedé, un partido de centro derecha, rival encarnizado del peronismo, que tenía entre sus principales referentes ideológicos al expresidente español José María Aznar. Se convirtió en peronista y comenzó a escalar puestos en el Gobierno. Con 34 años ya era director de la Anses, la seguridad social de Argentina; a los 35 resultó elegido alcalde del municipio bonaerense de Tigre (381.000 habitantes). A los 36, jefe de gabinete con el Gobierno de Cristina Fernández. En mayo de este año, el mundo de la política en Argentina comenzó a hacerse una pregunta: ¿abandonaría las filas kirchneristas de Cristina Fernández y crearía su propio partido? Finalmente jugó y venció por 12 puntos a su rival kirchnerista en las elecciones legislativas de agosto. Hoy por hoy es el principal rival del kirchnerismo para las presidenciales de 2015. Se ha convertido en el hombre a batir.         Francisco Peregil es corresponsal de EL PAÍS en Buenos Aires
    9SERGIO MASSA. El salto del tigre. Su éxito en las elecciones legislativas de Argentina le convierten en ‘presidenciable’ para los comicios de 2015.

    Por Francisco Peregil

    Es una mezcla de audacia y paciencia. Audacia para saltar y paciencia para hacerlo en el momento justo. Tiene 41 años. Comenzó en la política a los 18, de la mano de las juventudes de la Ucedé, un partido de centro derecha, rival encarnizado del peronismo, que tenía entre sus principales referentes ideológicos al expresidente español José María Aznar. Se convirtió en peronista y comenzó a escalar puestos en el Gobierno. Con 34 años ya era director de la Anses, la seguridad social de Argentina; a los 35 resultó elegido alcalde del municipio bonaerense de Tigre (381.000 habitantes). A los 36, jefe de gabinete con el Gobierno de Cristina Fernández. En mayo de este año, el mundo de la política en Argentina comenzó a hacerse una pregunta: ¿abandonaría las filas kirchneristas de Cristina Fernández y crearía su propio partido? Finalmente jugó y venció por 12 puntos a su rival kirchnerista en las elecciones legislativas de agosto. Hoy por hoy es el principal rival del kirchnerismo para las presidenciales de 2015. Se ha convertido en el hombre a batir.


    Francisco Peregil es corresponsal de EL PAÍS en Buenos Aires

  •  Inversor mexicano, ha entrado en el capital del Sabadell y ha comprado a Telecom Italia su participación en su filial argentina.   Por  Moisés Naím    Lo más probable es que usted jamás haya oído hablar de David Martínez. No es casualidad. Hace inmensos esfuerzos para proteger su privacidad. Evita entrevistas y a fotógrafos, y en general intenta ser invisible a pesar de que lleva décadas haciendo cosas muy visibles. Como invertir sumas extraordinarias –y a menudo con éxito– en operaciones que otros financieros rehúyen por ser demasiado arriesgadas. O comprar algunas de las obras de arte contemporáneo más caras del mundo. O hacerse con el apartamento más costoso de Manhattan… Nació en Monterrey (México) en 1957, pero ha vivido la mayor parte de su vida entre Nueva York y Londres. Después de graduarse en ingeniería en México decidió estudiar filosofía en la Universidad Gregoriana en Roma y vivió en el colegio de los Legionarios de Cristo, con los que tuvo una relación muy cercana. Pero muy pronto abandonó la vocación sacerdotal. En 1984 obtuvo la maestría en negocios en la Universidad de Harvard. De allí ingresó en Citibank, trabajando en las reestructuraciones de las deudas de países que no podían pagar a sus acreedores. Dos años después crea su empresa, Fintech Advisory, y comienza a participar en las situaciones más complejas del sistema financiero internacional. Aún no había cumplido 30 años. Un ejemplo de su estilo de inversión a sensu contrario es Europa. Durante la crisis en la eurozona hizo fuertes inversiones en los distintos mercados que en esos momentos no interesaban a nadie: deuda soberana, bonos bancarios y acciones intocables en Grecia, Portugal, Chipre, Irlanda o España (donde destaca su inversión en el Banco Sabadell). Martínez no tiene preferencias geográficas. Invierte en países y empresas de los cuales el capital se está fugando: ya sea en deuda de Polonia o Filipinas, en la reestructuración del ruso Alfa Bank o en la papelera indonesia APP. Compra barato y trata siempre de mantener sus inversiones a largo plazo, para cosecharlas a fondo. Recientemente se dio cuenta de que la inversión de la española Telefónica en Telecom Italia la obligaría a vender la participación que la empresa italiana tenía en Telecom Argentina. Telefónica no podía retener el control de las dos empresas más grandes de telefonía de ese país. Así logró comprar el control accionarial de Telecom Argentina por 960 millones de dólares –un paquete cuyo valor se llegó a calcular en 1.400 millones–. Esta transacción resulta aún más sorprendente cuando se tiene en cuenta que el mexicano es también propietario del 40% de las acciones de Cablevisión, una empresa argentina de televisión por cable. ¿Y quién tiene el otro 60%? El Grupo Clarín, un conglomerado mediático al cual el Gobierno de Cristina Fernández ha declarado la guerra. ¿Cómo hace David Martínez para navegar por estas aguas tan turbulentas? No lo sé. Pero quizá un pequeño indicio sobre su relación con el arte nos da una pista sobre su personalidad y manera de pensar y actuar como inversor. Cuando aludo a su pasión por el arte contemporáneo me interrumpe enérgicamente: “¡No es una pasión!”, me dice. “El arte y la arquitectura no son pasiones, son simplemente gustos estéticos… y yo los tengo”. Esta es la fría respuesta de un hombre que en 2006 rompió un récord mundial al comprar por 140 millones de dólares una obra de Jackson Pollock. Y cuyos abogados desmienten esto cada vez que se publica.         Moisés Naím es columnista de EL PAÍS
    10DAVID MARTÍNEZ GUZMÁN. El ingeniero audaz. Inversor mexicano, ha entrado en el capital del Sabadell y ha comprado a Telecom Italia su participación en su filial argentina.

    Por Moisés Naím

    Lo más probable es que usted jamás haya oído hablar de David Martínez. No es casualidad. Hace inmensos esfuerzos para proteger su privacidad. Evita entrevistas y a fotógrafos, y en general intenta ser invisible a pesar de que lleva décadas haciendo cosas muy visibles. Como invertir sumas extraordinarias –y a menudo con éxito– en operaciones que otros financieros rehúyen por ser demasiado arriesgadas. O comprar algunas de las obras de arte contemporáneo más caras del mundo. O hacerse con el apartamento más costoso de Manhattan… Nació en Monterrey (México) en 1957, pero ha vivido la mayor parte de su vida entre Nueva York y Londres. Después de graduarse en ingeniería en México decidió estudiar filosofía en la Universidad Gregoriana en Roma y vivió en el colegio de los Legionarios de Cristo, con los que tuvo una relación muy cercana. Pero muy pronto abandonó la vocación sacerdotal. En 1984 obtuvo la maestría en negocios en la Universidad de Harvard. De allí ingresó en Citibank, trabajando en las reestructuraciones de las deudas de países que no podían pagar a sus acreedores. Dos años después crea su empresa, Fintech Advisory, y comienza a participar en las situaciones más complejas del sistema financiero internacional. Aún no había cumplido 30 años. Un ejemplo de su estilo de inversión a sensu contrario es Europa. Durante la crisis en la eurozona hizo fuertes inversiones en los distintos mercados que en esos momentos no interesaban a nadie: deuda soberana, bonos bancarios y acciones intocables en Grecia, Portugal, Chipre, Irlanda o España (donde destaca su inversión en el Banco Sabadell). Martínez no tiene preferencias geográficas. Invierte en países y empresas de los cuales el capital se está fugando: ya sea en deuda de Polonia o Filipinas, en la reestructuración del ruso Alfa Bank o en la papelera indonesia APP. Compra barato y trata siempre de mantener sus inversiones a largo plazo, para cosecharlas a fondo. Recientemente se dio cuenta de que la inversión de la española Telefónica en Telecom Italia la obligaría a vender la participación que la empresa italiana tenía en Telecom Argentina. Telefónica no podía retener el control de las dos empresas más grandes de telefonía de ese país. Así logró comprar el control accionarial de Telecom Argentina por 960 millones de dólares –un paquete cuyo valor se llegó a calcular en 1.400 millones–. Esta transacción resulta aún más sorprendente cuando se tiene en cuenta que el mexicano es también propietario del 40% de las acciones de Cablevisión, una empresa argentina de televisión por cable. ¿Y quién tiene el otro 60%? El Grupo Clarín, un conglomerado mediático al cual el Gobierno de Cristina Fernández ha declarado la guerra. ¿Cómo hace David Martínez para navegar por estas aguas tan turbulentas? No lo sé. Pero quizá un pequeño indicio sobre su relación con el arte nos da una pista sobre su personalidad y manera de pensar y actuar como inversor. Cuando aludo a su pasión por el arte contemporáneo me interrumpe enérgicamente: “¡No es una pasión!”, me dice. “El arte y la arquitectura no son pasiones, son simplemente gustos estéticos… y yo los tengo”. Esta es la fría respuesta de un hombre que en 2006 rompió un récord mundial al comprar por 140 millones de dólares una obra de Jackson Pollock. Y cuyos abogados desmienten esto cada vez que se publica.


    Moisés Naím es columnista de EL PAÍS

  •  La ministra de Educación de Panamá ha abierto un proceso transformador y brilló en el Congreso de la Lengua.   Por  Álex Grijelmo    Lucy Molinar agitaba antes el Gobierno panameño desde fuera y ahora lo hace desde dentro. En julio de 2009 pasó de la crítica a la paciencia: de periodista estrella en televisión y radio, a ministra de Educación. Durante su mandato ha abierto un gran proceso transformador, no exento de conflictos; pero el antagonismo le parece saludable. Además, ella y sus 1.200 profesores de español procedentes de toda Panamá agitaron también el Congreso Internacional de la Lengua celebrado en aquel país el pasado octubre. Lucy Molinar, de 50 años, es a la vez rigor y alegría, trabajo y baile, convicciones y diálogo, firmeza y seducción. Los conceptos en apariencia más contradictorios se agitan también en su interior y producen una mezcla caribeña llena de fuerza.         Álex Grijelmo es columnista de EL PAÍS
    11LUCY MOLINAR. Pura agitación. La ministra de Educación de Panamá ha abierto un proceso transformador y brilló en el Congreso de la Lengua.

    Por Álex Grijelmo

    Lucy Molinar agitaba antes el Gobierno panameño desde fuera y ahora lo hace desde dentro. En julio de 2009 pasó de la crítica a la paciencia: de periodista estrella en televisión y radio, a ministra de Educación. Durante su mandato ha abierto un gran proceso transformador, no exento de conflictos; pero el antagonismo le parece saludable. Además, ella y sus 1.200 profesores de español procedentes de toda Panamá agitaron también el Congreso Internacional de la Lengua celebrado en aquel país el pasado octubre. Lucy Molinar, de 50 años, es a la vez rigor y alegría, trabajo y baile, convicciones y diálogo, firmeza y seducción. Los conceptos en apariencia más contradictorios se agitan también en su interior y producen una mezcla caribeña llena de fuerza.


    Álex Grijelmo es columnista de EL PAÍS

  •  Ha consolidado una cadena de supermercados que conquistó a consumidores españoles de todas las clases sociales. strong>  Por  Carlos Espinosa de los Monteros    Pertenece a una estirpe de empresarios levantinos creadores de grandes firmas. Le tocó ver las vicisitudes y dificultades que soportaron sus familiares y que acabaron con una de las principales industrias de alimentación de España (Cárnicas Roig). Pero la audacia, el ímpetu de ese espíritu empresarial que está en el ADN de su familia, les permitió montar una serie de empresas en sectores tan diversos como los de la cerámica, los pavimentos o las tiendas de alimentación. Fue el cerebro creador, promotor y máximo accionista de Mercadona, la cadena de supermercados que nació en Valencia y se ha extendido por toda España, da empleo a 74.000 trabajadores y ha conquistado a consumidores de todas las clases sociales con una fórmula basada en la innovación, gran servicio y excelente relación calidad  precio. Obsesionado por el trabajo bien hecho, ha logrado disfrutar de una paz laboral alimentada a base de complicidad, subidas salariales y un sueldo mínimo superior al habitual en el sector.         Carlos Espinosa de los Monteros es alto comisionado para la Marca España
    12JUAN ROIG. La audacia de un innovador. Ha consolidado una cadena de supermercados que conquistó a consumidores españoles de todas las clases sociales. strong>

    Por Carlos Espinosa de los Monteros

    Pertenece a una estirpe de empresarios levantinos creadores de grandes firmas. Le tocó ver las vicisitudes y dificultades que soportaron sus familiares y que acabaron con una de las principales industrias de alimentación de España (Cárnicas Roig). Pero la audacia, el ímpetu de ese espíritu empresarial que está en el ADN de su familia, les permitió montar una serie de empresas en sectores tan diversos como los de la cerámica, los pavimentos o las tiendas de alimentación. Fue el cerebro creador, promotor y máximo accionista de Mercadona, la cadena de supermercados que nació en Valencia y se ha extendido por toda España, da empleo a 74.000 trabajadores y ha conquistado a consumidores de todas las clases sociales con una fórmula basada en la innovación, gran servicio y excelente relación calidad / precio. Obsesionado por el trabajo bien hecho, ha logrado disfrutar de una paz laboral alimentada a base de complicidad, subidas salariales y un sueldo mínimo superior al habitual en el sector.


    Carlos Espinosa de los Monteros es alto comisionado para la Marca España

  •  La empresaria mexicana forma parte del consejo de administración del grupo cervecero más grande del mundo.  Por  Mari Luz Peinado    La venta en junio de la cervecera mexicana Grupo Modelo por 20.000 millones de dólares al gigante Anheuser-Busch InBev fue la mayor compra a una empresa mexicana de la historia. Detrás de esta operación está el trabajo de María Asunción Aramburuzabala, de 50 años, quien ha invertido los últimos 18 en convertir la fabricante de la mítica Coronita en la mayor cervecera mexicana. Nieta de uno de los fundadores de la compañía –el inmigrante vasco Félix Aramburuzabala–, ocupaba hasta el momento del acuerdo la vicepresidencia del Consejo de Administración del Grupo Modelo. Tras la operación fue invitada a tener un asiento en el de la belga-brasileña AB InBev, que se ha convertido en la mayor cervecera del mundo. Habitual en los primeros puestos de las listas de mujeres más poderosas de México y América Latina, la revista Forbes estimaba su fortuna antes de la venta en 5.000 millones de dólares. A través de la firma de inversiones Tresalia, también tiene intereses en otras grandes compañías mexicanas y ha pasado por el Consejo de Administración de Televisa, Aeroméxico y América Móvil (de Carlos Slim).         Mari Luz Peinado es periodista de EL PAÍS en México
    13M. ASUNCIÓN ARAMBURUZABALA. La gran dama de la cerveza. La empresaria mexicana forma parte del consejo de administración del grupo cervecero más grande del mundo.

    Por Mari Luz Peinado

    La venta en junio de la cervecera mexicana Grupo Modelo por 20.000 millones de dólares al gigante Anheuser-Busch InBev fue la mayor compra a una empresa mexicana de la historia. Detrás de esta operación está el trabajo de María Asunción Aramburuzabala, de 50 años, quien ha invertido los últimos 18 en convertir la fabricante de la mítica Coronita en la mayor cervecera mexicana. Nieta de uno de los fundadores de la compañía –el inmigrante vasco Félix Aramburuzabala–, ocupaba hasta el momento del acuerdo la vicepresidencia del Consejo de Administración del Grupo Modelo. Tras la operación fue invitada a tener un asiento en el de la belga-brasileña AB InBev, que se ha convertido en la mayor cervecera del mundo. Habitual en los primeros puestos de las listas de mujeres más poderosas de México y América Latina, la revista Forbes estimaba su fortuna antes de la venta en 5.000 millones de dólares. A través de la firma de inversiones Tresalia, también tiene intereses en otras grandes compañías mexicanas y ha pasado por el Consejo de Administración de Televisa, Aeroméxico y América Móvil (de Carlos Slim).


    Mari Luz Peinado es periodista de EL PAÍS en México

  •  La presidenta del grupo FCC ha tomado con ímpetu las riendas en busca de la excelencia del imperio empresarial que lidera. strong>  Por  Miguel Ángel Noceda    El pasado febrero, el Consejo de Administración de FCC nombraba a Esther Alcocer Koplowitz presidenta del grupo que fundara su abuelo (un emigrante alemán de origen polaco) en los años cuarenta. En el umbral de los 40, la mayor de las tres hijas de Esther Koplowitz y Alberto Alcocer asumía la responsabilidad de la empresa en uno de los momentos más determinantes de su existencia, en medio de una reconversión y altamente endeudada. La joven empresaria, junto a Juan Béjar como consejero delegado, se adentró en los dificultosos meandros mercantiles en busca de la excelencia del imperio empresarial que ahora preside y en el que se ha bragado durante los 15 años anteriores. La empresa logró la firma de un contrato para la construcción de tres líneas del metro de Riad (Arabia Saudí) liderando un consorcio y, unos meses más tarde, la incorporación del magnate estadounidense Bill Gates al accionariado del grupo. Licenciada en Derecho y máster del IESE, es una de las pocas mujeres al frente de un gran grupo en España.         Miguel Ángel Noceda es periodista de EL PAÍS
    14ESTHER ALCOCER KOPLOWITZ. Pedigrí empresarial. La presidenta del grupo FCC ha tomado con ímpetu las riendas en busca de la excelencia del imperio empresarial que lidera. strong>

    Por Miguel Ángel Noceda

    El pasado febrero, el Consejo de Administración de FCC nombraba a Esther Alcocer Koplowitz presidenta del grupo que fundara su abuelo (un emigrante alemán de origen polaco) en los años cuarenta. En el umbral de los 40, la mayor de las tres hijas de Esther Koplowitz y Alberto Alcocer asumía la responsabilidad de la empresa en uno de los momentos más determinantes de su existencia, en medio de una reconversión y altamente endeudada. La joven empresaria, junto a Juan Béjar como consejero delegado, se adentró en los dificultosos meandros mercantiles en busca de la excelencia del imperio empresarial que ahora preside y en el que se ha bragado durante los 15 años anteriores. La empresa logró la firma de un contrato para la construcción de tres líneas del metro de Riad (Arabia Saudí) liderando un consorcio y, unos meses más tarde, la incorporación del magnate estadounidense Bill Gates al accionariado del grupo. Licenciada en Derecho y máster del IESE, es una de las pocas mujeres al frente de un gran grupo en España.


    Miguel Ángel Noceda es periodista de EL PAÍS