El acento
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

Un acierto de rectificación

H&M admite que algunas de las modelos de su anterior campaña estaban demasiado delgadas

SOLEDAD CALÉS

La marea de la crítica estaba subiendo peligrosamente para la salud comercial de la marca, de modo que el consejero delegado de la firma de moda sueca H&M, Karl-Johan Persson, ha decidido cortar por lo sano y rectificar. Con hechos y con palabras: “Es cierto, algunas de nuestras chicas eran demasiado delgadas”, ha dicho.

La polémica se inició a raíz de la campaña que la empresa ideó para lanzar a principios de 2012 la colección surgida de la colaboración con la marca italiana de lujo Marni. H&M presume de ser el Ikea de la moda, es decir, de ofrecer buenos y bonitos diseños a precios asequibles para cualquier bolsillo. La asociación con la exquisita Marni tenía por objeto decirles a las chicas del mundo que también ellas podían lucir sus muy selectos diseños. Pero el camino elegido fue un error.

El problema no fue solo que Marni eligiera como icono a la muy delgada Aymeline Valade, modelo francesa de 27 años y lánguida belleza, sino que fue maquillada de tal modo que aparecía con un aspecto escuálido. En el vídeo promocional, el estilista Tim Blank elogiaba la creatividad de las imágenes y aseguraba que se dirigían a “una sensualidad más mental”.

Cuando un tema da mucho que hablar, lee todo lo que haya que decir.
Suscríbete aquí

Ese era, precisamente, el problema: que la imagen que se proponía como ideal de belleza a seguir podía tener peligrosas lecturas. La moda no es responsable directa de que muchas jóvenes sufran un trastorno de la personalidad que las lleva a verse siempre gordas por muy delgadas que estén. Pero nadie discute que el culto a la delgadez ha tenido una influencia decisiva en la extensión de la anorexia, una enfermedad que lleva a la muerte al 10% de las jóvenes que la sufren. El máximo directivo de H&M ha sabido finalmente rectificar, aunque parece que les ha costado lo suyo.

La campaña de este año está protagonizada por una exhuberante Beyoncé, pero antes de su lanzamiento trascendió que la artista había exigido retirar unas imágenes retocadas con Photoshop para presentarla más delgada. Finalmente Beyoncé luce todas sus curvas y la campaña incluye imágenes de la modelo Jennie Runk sin precisar que luce “tallas grandes”. La diferencia con la campaña anterior es enorme: la que va de una “sensualidad más mental” a otra “más corporal”.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS