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La infanta y Urdangarin dejan Pedralbes para vivir de alquiler

Los duques de Palma arrendarán su actual casa para mudarse a una vivienda unifamiliar a las afueras de Barcelona. El precio del palacete puede rondar los 13.000 euros al mes

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La infanta Cristina y su marido, Iñaki Urdangarin, en el coche de soltera de la hija menor de los Reyes.

Los duques de Palma dejan definitivamente su palacete en la lujosa zona de Pedralbes. La infanta Cristina e Iñaki Urdangarin están estos días de traslado: traen cajas de Washington a la que ha sido hasta ahora su casa y preparan otros paquetes para mudarse a su nuevo hogar. La pareja ha decidido abandonar Pedralbes por razones económicas, pero más aún por una cuestión de imagen.

La mansión de seis millones de euros se ha convertido en uno de los emblemas del proceso judicial en el que está inmerso Urdangarin. El palacete representa para muchos la prueba del nivel elevado de vida del que disfrutaba el yerno del Rey. A partir de ahora los Urdangarin-Borbón se instalarán en una vivienda unifamiliar en un barrio situado a las afueras de Barcelona. No será un piso por razones de seguridad, pero se trata de un chalé mucho más modesto que el de Pedralbes. El traslado es inminente. Los duques ya arrendaron su palacete en 2010 por 13.000 euros al mes.

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Un camión de mudanza entra al garaje de la casa de Pedralbes de los duques de Palma.

La infanta y Urdangarin vivirán a partir de ahora de alquiler y arrendarán Pedralbes; no venderán. La casa es uno de los activos que el duque de Palma tiene para hacer frente a una más que posible fianza millonaria que le puede imponer en un futuro próximo el juez José Castro por su vinculación con el caso Palma Arena.

Hoy lunes, doña Cristina se ha incorporado a su puesto en la Fundación La Caixa. Sus hijos —Juan, Miguel, Pablo e Irene— comienzan la semana próxima las clases en el mismo colegio en el que estudiaban antes de mudarse a EE UU. Mientras, Urdangarin está dedicado a preparar su defensa con el equipo de abogados que le asiste. El duque informó la semana pasada que había pedido una excedencia a Telefónica hasta que resolviera sus problemas.

En este cambio de vida de los Urdangarin-Borbón hay una señal más que da pistas de la imagen que pretenden dar a partir de ahora. La pareja conduce un coche que la infanta tiene hace casi 20 años, cuando todavía no había conocido al que hoy es su marido.