Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La última casa de Amy Winehouse busca un nuevo (y atrevido) dueño

Familiares de la cantante, fallecida en julio del año pasado, deciden poner a la venta la vivienda situada en el barrio londinense de Camden Town

Ampliar foto
La casa de Amy Winehouse, en los días siguientes a la muerte de la cantante. CORDON PRESS

“Una villa de época, adosada y con tres impresionantes dormitorios dobles, tres salas de recepción, patio privado y jardines traseros”. Podría ser la descripción de cualquier vivienda del lujoso barrio londinense de Camden Town, pero con estas palabras se publicita la venta de un lugar de peregrinación: la casa donde murió Amy Winehouse el pasado julio. Y es que la familia de la cantante ha decidido vender su vivienda por un valor de 3,3 millones de euros ya que, según explicaron, “sería inapropiado” para ellos mudarse allí.

“Los Winehouse pondrán la propiedad en el mercado con gran pesar. Amy amaba esa casa, pero ninguno de sus parientes considera apropiado vivir en ella”, declaró un portavoz de la familia al tabloide británico The Sun. Además, la vivienda se ha convertido en el lugar preferido de peregrinación para todos los seguidores de la cantante que visitan Londres desde todo el mundo tras su repentina muerte hace casi un año. Este detalle se suma a la incomodidad de la familia para habitar la propiedad.

“Conservarla vacía y pagar por su mantenimiento no es práctico. Es un lugar estupendo y será un hogar muy feliz para otra persona y su familia”, añadió el representante.

Los Winehouse han tardado diez meses en tomar la decisión final del destino de la casa, situada en el noreste de la capital inglesa. Hace un tiempo se hablaba de que podría convertirse en la sede de la Fundación que lleva el nombre de la cantante, una organización sin fines de lucro que tras su muerte creó el padre de Amy para luchar contra las adicciones que acabaron con la vida de su hija.

Amy Winehouse tuvo una carrera corta, pero llena de éxitos, que se vio enturbiada por su equívoca vida personal. La cantante no fue capaz de superar sus problemas con las drogas y el alcohol y, a pesar de que hasta el día antes de morir llevaba tres meses sin consumir, fue el alcohol el que terminó por matarla. La artista fue hallada muerta en su casa el 27 de julio de 2011, después de haber bebido demasiado.