Laponia
Desde la legítima y democrática victoria del PP en las pasadas elecciones generales, están aflorando en este país algunos personajes más propios de repúblicas bananeras que de democracias asentadas como la nuestra, en la que por otra parte se amparan para verter sus opiniones.
El jefe superior de la policía de Valencia tilda a los estudiantes que se manifiestan ejerciendo su derecho democrático como “enemigos”.
Otro personaje es José Luis Feito, presidente de la comisión económica de la CEOE, que alega que a un parado que rechaza un trabajo sea aquí o en Laponia, se le debería de quitar el subsidio de empleo. ¿De qué trabajo hablamos? ¿Contratos basura o minijobs a 400 euros? ¿Mandamos también a Laponia a aquellos empresarios que no gestionan bien o aquellos que facturan en negro?
Empiezo a pensar que la democracia no nos ha llegado a todos, ¿o sí?— Antonio Benito Castellano.


























































