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Tanta tersura no puede ser real

La autoridad británica prohíbe de nuevo un anuncio de L'Oréal en el que el rostro de Rachel Weisz aparece demasiado retocado

L'Oréal no aprende, o no quiere aprender. Una vez más se ha pasado con los retoques de Photoshop y ha sido amonestada por la Autoridad de Estándares de la Publicidad de Reino Unido, que vigila de cerca a la reincidente marca francesa. Después de retirar hace pocos meses dos campañas que exageraban el efecto de una base de maquillaje en la piel de la actriz Julia Roberts y la modelo Christy Turlington, este miércoles ha vuelto a prohibir el anuncio de una de sus cremas.

En una foto en blanco y negro que se ha difundido en las revistas la piel de la actriz inglesa Rachel Weisz aparece demasiado tersa para ser real. "Se ha hecho tal trabajo de posproducción que la cara de Weisz luce mucho más que lisa. Tanto, que exagera de manera engañosa los efectos del producto", ha dicho un portavoz del regulador de la publicidad.

La autoridad británica tiene bajo estrecha vigilancia a L'Oréal, que se empeña falsear sus imágenes pese a que ya ha tenido que tirar varias de sus campañas a la basura por pasarse con la posproducción. L'Oréal ha forjado su marca base de contar con rostros conocidos en sus anuncios, y ha reclutado para sus anuncios a mujeres tan famosas como Scarlett Johansson, Gong Li, Beyoncé y Claudia Shiffer, entre otras.

En 2007, Penélope Cruz estuvo en el centro de la polémica cuando este mismo organismo denunció que la marca francesa había utilizado pestañas postizas para promocionar un rímel. L'Oreal reconoció que había añadido "algunas pestañas postizas" a los ojos de Cruz pero se quejó de que "la autoridad debería aceptar estas prácticas y no verlas como engaño". Quizá tal convencimiento le ha llevado a seguir saltándose la regulación británica.

Ha sido una vez más la parlamentaria liberal demócrata Jo Swinson quien ha denunciado la imagen de Rachel Weisz: "La industria de la belleza tiene que dejar de engañar a los consumidores con imágenes fraudulentas", ha dicho. "Debería haber mucha más diversidad en la publicidad, muchos más colores de piel, muchas más edades, muchas más formas... Las imágenes pueden ser muy seductoras sin necesidad de ser falsas", ha añadido.

Esta parlamentaria, la misma que advirtió el año pasado los exagerados efectos del maquillaje de Roberts y Turlington, es la fundadora de la Campaña por la Autoestima, que procura contrarrestar los efectos negativos y "aportar un punto de cordura" al bombardeo de celebrities y gente guapa a quienes la televisión y las revistas someten a la audiencia británica.

Por su parte, L'Oréal se ha defendido en la voz de uno de sus portavoces, quien además de señalar que la empresa "no cree que se haya exagerado el efecto que se puede lograr utilizando este producto", ha dicho que la marca está "decepcionada".