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"Los ensayos son para maricones"

Brett Ratner, el productor de la gala de los Oscar, dimite tras unas homófobas declaraciones, y arrastra con él al presentador, el actor Eddie Murphy

La ceremonia de los Oscar ha registrado dos importantes bajas. El productor de la gala, Brett Ratner, se ha visto obligado a dimitir por sus comentarios homófobos. Con él se va el actor Eddie Murphy, elegido para ser el presentador de la gran noche de Hollywood.

La elección de Brett Ratner como productor de los Oscar tenía por meta revolucionar esta venerable ceremonia a la búsqueda de un público más joven pero tres meses más tarde de su nombramiento el realizador de Hora punta o Un golpe de altura está en la calle por bocazas después de afirmar públicamente que "los ensayos son para maricones".

Sus declaraciones están a tono con la personalidad de Rattner, alguien conocido por su labia tanto como por su talento para producir taquillazos además de su capacidad de organizar buenas fiestas en Hollywood con una lista de amigos que incluía a Michael Jackson, Marlon Brando o Lindsay Lohan. Sin embargo la ofensa pronunciada el pasado fin de semana por este heterosexual también conocido por sus conquistas (la tenista Serena Williams o la modelo de Playboy Alina Puscau entre otras) le asestó un doble golpe mortal procedente de aquellos indignados por su insulto hacia el colectivo homosexual y de quienes se sintieron heridos por el desdén en sus palabras al proceso actoral.

"Las palabras son importantes", declaró Ratner en una carta abierta a la industria del espectáculo en la que el martes ofreció sus disculpas y su dimisión. "He recibido una bien merecida reprimenda de mucha gente que admiro en esta industria por las estupideces dañinas que dije en una serie de apariciones en los medios de comunicación", añadió el realizador. En la misma misiva Ratner anticipó que centrará sus futuros esfuerzos en luchar contra el abuso verbal perpetuado de manera continua en la cultura popular.

Esa será su cruzada personal, pero la Academia tiene otros problemas más acuciantes entre manos ya que la marcha de Ratner deja la 84 edición de los Oscar compuesta y sin estrellas a poco más de tres meses de su celebración el próximo 26 de febrero. Y también sin maestro de ceremonias dado que el fichaje de Eddie Murphy llegó unido al nombre y la amistad de Ratner. El actor, por su parte, ha asegurado en unas declaraciones recogidas por The Hollywood Reporter: "Estaba deseando participar en la ceremonia, pero estoy seguro que el nuevo equipo hará un trabajo estupendo".

Fuentes cercanas a la Academia aseguran que hubo un primer intento de minimizar el escándalo aceptando las disculpas de Ratner por sus comentarios y esperando el perdón y el olvido del resto de la industria. Sin embargo fueron muchos los que continuaron el asalto contra el productor asegurando que "si el epíteto fuera racial o religioso la discusión hubiera concluido con un "estás despedido" con o sin disculpa".

Las mismas fuentes aseguran que fue Ratner quien presentó la dimisión y como indica el comentarista Patrick Goldstein desde su columna de internet The Big Picture la marcha del productor también está motivada por ese otro malestar que ya existía entre aquellos incómodos por los métodos poco convencionales del director. Según Tom Sherak, presidente de la Academia, Ratner iba a ser un golpe de aire fresco en una ceremonia que el pasado año volvió a perder público (aunque se mantiene como la ceremonia con más audiencia entre las entregas de premios con 37,6 millones de espectadores). Sin embargo otros sectores más conservadores vieron desde su elección a alguien que "ensuciaría" esa marca de calidad en la que se han convertido los Oscar a lo largo de los años.

Las múltiples declaraciones de Ratner en los últimos días no hicieron más que confirmar sus temores con un realizador que se dedicó a hablar en la radio y en otros encuentros de su vida sexual reconociendo sin pudor el gran tamaño de sus testículos, sus proezas en el campo del sexo oral ("probablemente el mejor del mundo"), cómo obligó a una "muy joven" Lohan a pasar un test de enfermedades venéreas ante sus temores de contagio y como su gran cantidad de espermas le obliga a utilizar preservativos tras la advertencia del médico de que "las dejarás embarazadas con tan sólo respirar".

Como subrayó Sherak en el comunicado difundido desde la sede de los Oscar, Ratner "hizo lo que debía por la Academia y por él. Las palabras importan y tienen consecuencias. Brett es una buena persona pero sus comentarios son inaceptables".