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El alcalde de Santiago insulta a los integrantes de un espectáculo de ópera que incluía consignas de los indignados

Conde Roa, del Partido Popular, llamó "mamón" y amenazó a un iluminador del montaje

El alcalde de Santiago, el popular Gerardo Conde Roa, arremetió esta noche a la salida del estreno de la ópera El Barbero de Sevilla en el Auditorio de Galicia contra uno de los trabajadores de la compañía que la representaba. Sucedió después de que, como parte de la recreación moderna de la obra, los actores exhibiesen carteles con consignas de los indignados, en los que figuraban leyendas como "No hay pan para tanto chorizo" o "Que la calle nunca calle".

A la salida y mezclado entre el público que abandonaba la sala, el regidor increpó, según varios testigos, a uno de los iluminadores de la compañía, a quien le reprochó la exhibición de los carteles (que no se dirigían contra nadie en concreto). En compañía del conselleiro de Cultura de la Xunta, Roberto Varela, que no intervino en ningún momento en el incidente, Conde Roa llamó primero "maleducado" al trabajador. Cuando éste le respondió que no le conocía de nada y que el maleducado era el dirigente del PP, el alcalde prosiguió con los insultos a viva voz y le llamó "mamón". El segundo improperio exasperó al operario que llegó a amenazar al regidor popular, quien fue separado por su equipo de seguridad que lo introdujo en el coche oficial y se lo llevó del lugar.

Esta mañana el alcalde se ha reafirmado en su reacción. Considera que la libertad de expresión no ampara la introducción de consignas del 15-M en una creación artística porque, afirmó, son "mensajes insultantes que están fuera de lugar" y una "falta de respeto". Conde Roa ha pedido "disculpas a quien se haya podido sentir ofendido" con los insultos que profirió tras asistir a la ópera. "No está el Auditorio de Galicia para que se cuelen mensajes de los indignados", concluyó. El regidor popular ha anunciado que no tiene intención de localizar al trabajador al que llamó "mamón" porque no lo conoce y da "el incidente por zanjado".

No es la primera vez que Conde Roa pierde los nervios al toparse con lemas del 15-M. Antes siquiera de acceder al poder, el alcalde de Santiago ya tuvo palabras para los indignados que acampaban en la Praza do Obradoiro. Pidió al Gobierno saliente, que presidía el socialista Xosé Sánchez Bugallo, su desalojo porque la concentración corría el riesgo de convertirse en una "comuna", además de ofrecer mala imagen a los turistas.

Ya con el bastón de mando que le proporcionó su mayoría absoluta, el pasado 19 de septiembre tildó al mismo colectivo de "marginales que están en contra de la democracia". En dicha conferencia, el regidor aprovechó para pedir "esfuerzo" a los jóvenes, dijo que el tiempo de terminar las carreras en 10 o 15 años había pasado y en referencia a los que participan en el botellón, advirtió: "No podemos estar subvencionando permanentemente al vago".

El dirigente del PP ha protagonizado otras salidas de tono en las que ha proferido descalificaciones contra quienes discrepan con él. En una entrevista en la cadena SER, cuando ejercía de líder de la oposición, llegó a llamar "ministra marimacho" a Magdalena Álvarez, por entonces responsable de las infraestructuras en el Gobierno de Zapatero. A los pocos días se vio obligado a retirar ese adjetivo y a pedir disculpas.