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15 detenidos por robos en viviendas de la sierra

La Guardia Civil esclarece más de 60 asaltos a pisos y chalés por el procedimiento del escalo en dos operaciones en Majadahonda y Villalba

Dos operaciones de la Policía Judicial de la Guardia Civil han permitido desarticular tres grupos de jóvenes que se dedicaban a robar en viviendas de la sierra, en especial en Majadahonda, Collado-Villalba y Cercedilla, además de traficar con hachís y marihuana, según ha informado el instituto armado. Tres adultos han ingresado en prisión preventiva y otros tres menores en centros de la Comunidad de Madrid por orden judicial.

La primera operación, denominada Red I, ha permitido la detención de cuatro personas acusadas de robo con fuerza, falsificación de moneda y tráfico de drogas. Los arrestados actuaban de noche escalando las fachadas de las viviendas a las que pretendían acceder. En alguna ocasión llegaron hasta un segundo piso gracias a su buen estado físico. Forzaban rejas y ventanas para hacerse con objetos electrónicos, dinero y joyas.

Los autores de los robos solían ser menores, mientas que los adultos eran los que revendían los objetos robados. Con el dinero conseguido, compraban estupefacientes, en general hachís y marihuana, que luego revendían al menudeo en Majadahonda. Los agentes se han incautado de una pistola detonadora, de una veintena de teléfonos móviles, de un vehículo de alta gama y droga en pequeñas cantidades. Los arrestados, de nacionalidad holandesa y marroquí, tienen entre 17 y 28 años.

La segunda operación se llamó Valles, porque dos grupos formados por 11 personas (entre ellas tres menores), se dedicaban a robar en esta urbanización de la sierra. Siempre elegían horarios de tarde, en viviendas situadas en los bajos o en la primera planta. Para asegurarse que no había nadie en el interior, lanzaban piedras a los balcones y a las ventanas. Después entraban en las casas tras forzar las ventanas.

Este grupo actuaban de forma muy parecida al de Majadahonda. Entraba un menor en la vivienda y se apoderaba de todos los objetos de valor que podía. Fuera le esperaban sus compinches para alertarle de la llegada de alguna persona o de la policía. También le ayudaban en el transporte de los objetos sustraídos.

Los investigadores comprobaron que este grupo contactaba con otro, con el que se intercambiaba los objetos robados para venderlo después en el mercado negro o en casas de compra-venta de oro. Este segundo colectivo cometía los robos en Cercedilla y Collado Mediano. A los detenidos se les imputan 49 robos con fuerza. Nueve son de nacionalidad marroquí y dos españoles