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Los colonos de Hebrón gritan "nazi" y "antisemita" a Jiménez

La ministra de Asuntos Exteriores visita el casco histórico rehabilitado por la Agencia de Cooperación Española - La jefa de la diplomacia española se reunirá con Benjamin Netanhayu y visitará el museo del Holocausto

La ministra española de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, es increpada por un colono en Hebrón.
La ministra española de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, es increpada por un colono en Hebrón. AFP

La ministra de Exteriores española, Trinidad Jiménez, ha paseado esta mañana por el casco histórico de la ciudad palestina de Hebrón; el lugar en el que la ocupación israelí se muestra con mayor crudeza. Allí viven incrustados unos 800 colonos israelíes, que protegidos por miles de soldados, consideran que este pedazo de territorio palestino les pertenece por mandato divino. Han sido esos colonos, los que han recibido a Jiménez al grito de "nazi" y antisemita", durante la primera visita oficial de la ministra a Israel y los territorios palestinos.

La titular de la diplomacia española se ha trasladado a Hebrón para visitar los proyectos de reconstrucción de viviendas palestinas que financia la Agencia española de cooperación internacional. La idea de esos proyectos es que los palestinos vuelvan a habitar el casco antiguo, que se ha ido despoblado paulatinamente, como consecuencia entre otras cosas de la violencia que se vive en la zona. Escoltada por numerosos miembros de los servicios de seguridad israelíes, Jiménez visitó una escuela taller, y caminó por las callejuelas de la medina, despertando la curiosidad de los palestinos residentes, poco habituados a visitas de este tipo. Son muy pocas -en torno a dos al año- las delegaciones de alto nivel que como la española se atreven a adentrarse en el corazón de la ocupación y lugar de constantes choques entre colonos, palestinos y fuerzas de seguridad israelíes.

Todo iba bien, sin mayor tensión que la habitual en Hebrón, una ciudad sembrada de alambre de espino, torres militares y checkpoints, cuando al doblar una esquina, un grupo de colonos recibió a la ministra con pancartas en las que se leía: Hace 500 años España expulsó a los judíos. La pregunta es, ¿Quiere ahora España expulsar a los judíos de Hebrón?. En seguida ha empezado el griterío. Destacaban los insultos del coordinador de la protesta, Noam Arnon, portavoz de los colonos de Hebrón, micrófono en mano. "¡Váyase a su casa, antisemita!, ¡nazi!".

Jiménez, ha restado después importancia al incidente durante una conferencia de prensa en Jerusalén. "Han sido insultos aislados", ha estimado. "Yo tengo muchos amigos en Tel Aviv y no me gustaría que una anécdota se elevar a categoría", y ha añadido que "Israel es un país que se merece vivir en paz". La ministra ha hablado también de la rebelión egipcia y opinó que "no podemos tener miedo a la democracia ni querer para otros algo distinto a lo que queremos para nuestro país". Ha descartado además que España vaya optar por la vía del reconocimiento unilateral del Estado palestinos como han hecho varios países latinoamericanos recientemente. "El momento ideal [para el reconocimiento] será fruto de un acuerdo entre las partes", ha dicho.

Tras el viaje a Hebrón, Jiménez ha visitado el museo del Holocausto y se ha reunido con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu y con el titular de Exteriores, Avigdor Leiberman. Mañana tiene previsto desplazarse hasta Ramala, la ciudad sede de la Autoridad Palestina, donde se entrevistará con el presidente Abu Mazen.