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Los estatutos de la izquierda 'abertzale'

Etxeberria asegura que la nueva Batasuna "rechaza la violencia o la amenaza en cualquier forma de ETA"

Los estatutos incluirán la previsión de expulsión de cualquier afiliado que participe en actos violentos.- El PSOE considera que "la democracia tiene que ser muy exigente" con los 'abertzales'.- El PP no acepta el nuevo grupo

La nueva Batasuna rechaza "la violencia o la amenaza en cualquier forma", incluida la de ETA. El líder de la izquierda abertzale Rufi Etxeberria ha presentado hoy los estatutos del nuevo partido con el que pretenden reengancharse a la vida política en una rueda de prensa en la que le ha acompañado el abogado Iñigo Iruin y una amplia representación del mundo abertzale. Tal y como adelantó EL PAÍS el pasado sábado, este rechazo ha incluido específicamente a la organización terrorista ETA. Etxeberria ha asegurado que este paso "no es prestar un disfraz a ETA" sino que está ligado a "un punto de inflexión" de los abertzales. Los estatutos del nuevo partido de la izquierda abertzale incluyen la expulsión de los militantes que incumplan el artículo 9 de la Ley de Partidos, que establece que una formación puede ser ilegalizada por justificar, fomentar o apoyar políticamente el terrorismo.

Etxeberria ha pedido durante su intervención que no se pongan trabas a la nueva Batasuna: "Ante la comunidad internacional, los medios de comunicación y la sociedad vasca, la izquierda abertzale demanda su legalización".

Tras Etxeberria, Iruin ha desgranado los estatutos que mañana serán registrados en el Ministerio del Interior. El abogado ha asegurado que en su redacción han tenido en cuenta "la última reforma legal, que habla de rechazo y separación, no de condena". "El rechazo incluye sin ambages a ETA en cuanto sujeto activo de acciones que vulneren los derechos de las personas", ha reiterado, "y también a la reparación de todas las víctimas de cualquier clase".

Iruin ha adelantado además que los dirigentes abertzales explicitarán un "rechazo claro y activo" de las acciones violentas, así como a "quienes fomenten, amparen o legitimen los actos de terrorismo, oponiéndose a cualquier justificación conceptual de los mismos". De esta manera, los estatutos incluyen la previsión de expulsión de cualquier afiliado del partido que participe en actos violentos.

La izquierda abertzale confirma así que su debate interno se ha zanjado. Con ese paso trascendente en su trayectoria, trata de salvar el escollo de la Ley de Partidos, ratificada por la sentencia del Tribunal de Estrasburgo, que la identificaba con ETA, y lograr que su inscripción en el Registro de Interior, el próximo miércoles, supere la prueba de los tribunales.

La "garantía" de que el nuevo partido no tendrá "connivencia política y organizativa" con la violencia y los partidos ilegalizados es el "régimen disciplinario", que incluye la expulsión de los afiliados por "la realización de alguna de las conductas previstas en el artículo 9" citado de la Ley de Partidos. La segunda "garantía" es que para ser candidato del nuevo partido se deberán asumir previamente los principios de actuación política y el artículo 3 de los estatutos, que establece que no se podrá permitir una "subordinación o tutela externa" para convertirlo en una "organización vicarial de quienes practiquen la violencia".

Al acto han acudido representantes del PNV. El que no ha estado presente ha sido el presidente del PSE, Jesús Eguiguren, uno de los grandes valedores del proceso que ha llevado a Batasuna a la presentción de los nuevos estatutos. Eguiguren, en una carta, ha justificado su ausencia en la "responsabilidad y la prudencia" y en "el recuerdo de los ausentes", aunque ha recalcado que espera que se tomen "decisiones definitivas e irreversibles".

"El nuevo partido no acudirá a la ventanilla con ambigüedades sino con definiciones claras y que no eludan las alusiones concretas a ETA", ha señalado el diario Gara, próximo a la izquierda abertzale, en la que ha añadido que la posición (respecto a la violencia) irá "lógicamente" en la línea de todo lo que se ha ido concretando tras el proceso interno de debate de la izquierda abertzale. "Serán enunciados claros e inequívocos en favor de las vías exclusivamente pacíficas y democráticas", ha asegurado.

Rubalcaba manda los estatutos a la Fiscalía

El vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, respondido a la presentación de los estatutos del nuevo partido de Batasuna desde Canarias, donde se encuentra en viaje ofical, y ha asegurado que la credibilidad de Batasuna está bajo mínimos, que ETA aún existe y que queda un camino muy largo por recorrer.

En ese sentido, el ministro del Interior ha admitido que "es la primera vez en muchos años de violencia que la ilegalizada Batasuna ha rechazo expresamente la violencia de ETA", pero ha matizado que no ha sido un concesión gratuita sino la consecuencia de la firmeza del Estado de derecho y la sociedad vasca y española. A partir de ahí ha avanzado que el Gobierno va a remitir a la Fiscalía y a la Abogacía del Estado los nuevos estatutos junto a los informes de la Policía.

El lehendakari, Patxi López, también ha comparecido para valorar la nueva Batasuna y ha admitido que la izquierda abertzale ha incidido en cosas "que hasta ahora nunca se habían dicho desde ese mundo". "Es positivo que quienes hasta hace no mucho justificaban e incluso jaleaban a ETA, afirmen su voluntad de hacer política sin la cobertura de la violencia y anuncien que van a cumplir los requisitos de rechazo al terrorismo y hablen incluso de justicia para las víctimas", ha concedido el lehendakari. Aún así, ha recordado que es necesario que el nuevo partido debe unirse al resto en su lucha por que ETA abandone definitivamente la lucha armada.

El lehendakari ha considerado un "avance" de la izquierda abertzale hacia la asunción de los valores y reglas de la democracia como fruto de la "fortaleza y firmeza de los demócratas". Además, ha advertido también de que la historia reciente muestra la necesidad de que las palabras y declaraciones vayan acompañadas de "hechos palpables" que despejen todas las dudas que "siguen subsistiendo en la ciudadanía".