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Mas descarta un pacto estable con el PP y dice que votaría 'sí' en un referéndum

Puigcercós defiende la convocatoria de un referéndum independentista mientras Rivera, candidato de Ciutadans, aegura que los castellanoparlantes están en peligro

"¿Pactará con el Partido Popular?". Con esa firmeza y a las primeras de cambio, sin margen para el regate, Artur Mas se estrenó la pasada noche en el programa Tinc una pregunta per a vostè, de TVE. El líder nacionalista se explayó hablando de la necesidad de que del 28-N salga un Gobierno fuerte de CiU aunque sea sin mayoría absoluta. "Y así no hará falta pactar con el PP ni con el PSC, ni con ERC", dijo. "Pero ¿quiere decir si pactará o no con el PP?, le insistió el espectador. "Si para suprimir el impuesto de sucesiones necesito pactar con el PP, lo haré. Pero no pactaré un Gobierno estable con el PP para cuatro años. Procuraré no hacerlo con nadie".

Visiblemente mejor de su afonía, Mas contestó una treintena de preguntas en el espacio tras desfilar el lunes por él José Montilla, Alicia Sánchez-Camacho y Joan Herrera. Y pronto planeó la única sombra que se cierne sobre la campaña de Mas, al que incomoda enormemente: si CiU se financió de forma ilegal a través del Palau de la Música. La pregunta se la formuló Alfredo Aymani, un parado de 62 años. "La respuesta es que no", dijo Mas tras recordar que CDC se ha comprometido a devolver el dinero que el Palau dio a la Fundación Catdem.

Mas ha dicho muchas veces que votaría sí en un referéndum independentista y el este miércoles por la noche contestó al dilema que le planteó Luis Montesinos, un asesor de seguros. "Yo votaría que sí, pero estoy aquí como presidente de CiU y no provocaré ahora un proceso que divida al país. Una cosa es tener tensión en Madrid y otra dentro de Cataluña", dijo. "¿Por qué no dice que es independentista?", se le demandó. "Porque soy la síntesis de muchas posiciones de mi partido: unos son soberanistas; otros, catalanistas; otros no quieren un Estado propio". Y un administrativo de Tarragona, Enrique Menéndez, rememoró la victoria de España en el Mundial y le planteó a Mas si no le dio rabia, cuando él es partidario de las selecciones catalanas. "Me alegré: la selección estaba llena de jugadores del Barça; pero no lo celebré, y menos con una bandera española. Pero quisiera que algún día Cataluña tuviese su propia selección", señaló. El convergente recordó que la crisis impide hacer grandes promesas y rechazó la fórmula del copago sanitario y la gratuidad de los libros de texto. Asimismo reiteró que tras haber "picado piedra" siete años, no se plantea perder.

Joan Puigcercós, de Esquerra (ERC), defendió en su turno la necesidad del referéndum independentista. "Tras la manifestación del fallo del Estatuto, la mejor forma de ponernos de acuerdo es el referéndum", dijo. Y a preguntas de un espectador, señaló tres hipotéticos avances si ganara el sí: más dinamismo en El Prat, una justicia más rápida y de nueva planta, y nuevos horarios para conciliar la vida laboral y familiar. Puigcercós se comprometió ante el bombero Francesc Aguirre a que se cumplan las ayudas prometidas a las familias de los bomberos fallecidos en Horta de Sant Joan. "Desconocía el incumplimiento y me ocuparé de ello", dijo, tras sortear la postura de un invitado que se negó a hablar con él por no contestarle en castellano.

Albert Rivera, de Ciutadans, respondió varias preguntas de personas que, cuatro años después de su entrada en el Parlament, aún no saben si el partido es de izquierdas o de derechas. Rivera se presentó como un defensor de la socialdemocracia y del liberalismo. Sobre la política lingüística, punto estrella de su programa, admitió que el castellano no está en peligro en Barcelona, aunque sí "los derechos de los castellanohablantes".