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La defensa de la laicidad reúne a 3.000 personas en Barcelona

La protesta en Santiago de Compostela por la visita del Papa termina con un altercado entre una cincuentena de personas y la Policía Nacional

El humorista Leo Bassi comparó al Papa con un payaso para animar a las 3.000 personas que la noche del jueves se concentraron en Barcelona para protestar por la visita del Papa. "El domingo, cuando él llegue, a lo mejor un niño le dice a su padre: 'Mira papá, un payaso". Y las personas que acudieron a la plaza de Sant Jaume, centro del poder político en Cataluña, se animaron de verdad. Echaron a reír y gritar el lema más escuchado durante una hora: "¡Yo no te espero!".

Isabel Aguilera no espera a Benedicto XVI porque le parece "una vergüenza" que se destine dinero público a sufragar la visita "del jefe de un Estado totalitario". El hilo conductor de la protesta fue la defensa férrea del laicismo. Los portavoces de las 60 entidades convocantes exigieron a las autoridades que no asistan al acto en la Sagrada Familia del próximo domingo y denuncian los acuerdos entre España y la Santa Sede.

Los asistentes arremetieron contra el Papa y la jerarquía católica. "Papa gorrón, viola bolsillos y conciencias" o "Un infierno real: el Vaticano", decían las pancartas. No faltaron críticas a la religión, en general, por ser "un insulto a la inteligencia". Rubén acudió a la protesta "por la libertad sexual" y juzga "intolerable" la posición de la Iglesia sobre los homosexuales y el uso del condón.

El mayor abucheo se lo llevó la entidad ultracatólica E-Cristians, por perseguir judicialmente a las clínicas abortistas en Barcelona. Y la ovación más cerrada, una frase lanzada a pleno pulmón desde el escenario: "¡Nos masturbamos, sí! ¡Y nos gusta!".

Altercados en Santiago

El mismo lema se escuchó en gallego, Eu non te espero, por las calles de Santiago, aunque tuvo un final un poco distinto. Centenares de personas expresaron su rechazo en la Alameda compostelana a la visita del Papa el sábado en la capital gallega, pero la protesta terminió co nun altercado entre unos cincuenta manifestantes y la Policía.

Tras la lectura de un manifiesto, en el que denunciaron la "hipocresía" del Ayuntamiento, la Administración autonómica y el Gobierno central por aplicar reformas laborales que "generalizan el desempleo" y a la vez destinar tres millones de euros a financiar "eventos superfluos", los agentes impidieron a los asistentes cruzar por el paso de peatones hacia Porta Faxeira, por lo que un grupo de unas cincuenta personas lo hizo por uno de los callejones laterales para acceder a la zona vieja.

En ese momento se produjo el altercado, cuando este grupo intentó, mientras profería gritos y consignas, acceder a la zona vieja cruzando las barreras policiales, que finalmente no logró, por lo que se disolvió sin más percances.

Los manifestantes en Santiago, según la organización y 200 según la Policía Nacional, gritaron durante la concentración lemas como "Libertad de expresión", "Visita papal, Estado policial", "Si quieren misa que la pague el Vaticano" o "vamos a quemar la Conferencia Episcopal por machista y patriarcal".