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El vertido a mar abierto frente a Tarragona también lo causó Asesa, según los análisis

La empresa, filial de Repsol y Cepsa, rechaza los resultados y sigue negando su responsabilidad en la mancha de hidrocarburos

El vertido de hidrocarburos que manchó unas 140 hectáreas en alta mar el pasado 11 de octubre frente a Tarragona también fue originado por Asesa, la filial de Repsol y Cepsa que niega cualquier tipo de responsabilidad sobre esta mancha. Así lo establecen los análisis encargados por el Ministerio de Fomento para esclarecer si los residuos de fuel-oil hallados a un kilómetro del puerto de Tarragona formaban parte de la misma fuga que provocó la refinería de Asesa en aguas portuarias, según ha adelantado hoy en exclusiva la Cadena Ser.

La empresa alertó a primera hora de la mañana del incidente que provocó una fuga de fuel que acotó a la zona de la terminal, pero medios aéreos de Capitanía Marítima descubrieron una segunda mancha, mayor y más dispersa, a mar abierto. La compañía ha admitido que ayer tuvo constancia del resultado de los análisis, pero niega plegarse a la evidencia científica.

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"Cuando lleguen los resultados de forma oficial actuaremos en consecuencia. Entendemos que esta segunda mancha no es nuestra, por lo que realizaremos las alegaciones pertinentes", ha explicado a EL PAÍS un directivo de la filial de Repsol y Cepsa, quien pidió no revelar su nombre dado que la empresa todavía debe acordar una postura oficial ante el análisis.

Composición idéntica

Los resultados que arrojaron ambas muestras de hidrocarburo excluyen cualquier tipo de duda, aseguraron fuentes del ministerio: el análisis ha examinado las trazas de los residuos, una especie de ADN que identifica la composición de cada muestra. Y determina que ambas manchas muestran una composición idéntica.

Estas analíticas se incluirán en el expediente informativo que Fomento elabora sobre el incidente y que puede derivar en una sanción económica si se demuestra que la empresa actuó de forma negligente, como reflejan estos resultados.

Que la segunda mancha de fuel se originara por el mismo vertido refleja que la compañía habría informado del incidente varias horas más tarde de que se produjera la fuga o que esta fue mucho más amplia de lo admitido. Asesa, que el día del incidente admitió haber vertido unos 200 litros de fuel-oil en aguas portuarias, insiste ahora en que solo vertió 147 litros de fuel-oil en aguas portuarias, según los últimos cálculos de la filial de Repsol y Cepsa.

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