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Barcelona, en fase de emergencia por vendaval

El Servei Català de Trànsit pide prudencia en la operación retorno del puente del Pilar

El Ayuntamiento de Barcelona ha decretado el plan de emergencia por vendaval por la posibilidad de que los vientos soplen a más de 90 kilómetros por hora.Se recomienda evitar los desplazamientos por carretera y reducir la velocidad.

La Dirección General de Protección Civil de la Generalitat ha informado de que el temporal de viento y lluvia se ha desplazado hacia las comarcas del sur de Cataluña (sobre todo a las comarcas del Montsià y Baix Ebre) y mantiene activada la alerta del plan de emergencias por inundaciones (Inuncat) y por riesgo de viento (Procicat).

Las previsiones meteorológicas apuntan a que se irán reforzando las rachas de viento - de hasta 90 kilómetros por hora- y las precipitaciones y fuerte oleaje en la costa.

261 salidas por emergencias

Los Bomberos de la Generalitat han acumulado 261 salidas por emergencias desde las 22 horas del lunes, concentradas en la zona del área metropolitana de Barcelona (sobre todo el Baix Llobregat). Las principales tareas han sido retirar árboles, cables y otros elementos caídos o a punto de desprenderse sobre la vía pública, así como atender bajos y garajes inundados.

El Servei Català de Trànsit (SCT) ha hecho un llamamiento a la prudencia al volante, ya que el temporal coincide con la operación retorno del puente del Pilar. Está previsto que vuelvan unos 90.000 vehículos al área metropolitana a lo largo de este martes, por lo que insta a extremar las precauciones.

Ocupación hotelera

El temporal de lluvia y viento que azota Cataluña ha hecho disminuir la ocupación hotelera en el litoral, pero el turismo de interior ha logrado ocupaciones de hasta el 90% gracias al inicio de la temporada de setas, según representantes del sector.

El presidente de la Federación de Hostelería de Lleida, Juan Antonio Serrano, ha afirmado que el puente ha ido "muy bien" y la ocupación, del 90% en el Pirineo y el Prepirineo, ha sido muy superior a la esperada. Serrano ha destacado que el mal tiempo ha ayudado a que la gente consuma más en comercios y restaurantes.

Playas de Girona

Muy diferente ha sido la situación en las playas de Girona, donde la lluvia "ha hecho mucho daño turísticamente", según el gerente del grupo Costa Brava Centre, Martí Sabrià. "Ha habido previsión de mal tiempo desde el primer día y mucha gente ha abandonado la idea de pasar unos días en la costa. Es un clásico del turismo de proximidad, se decide el día antes o incluso el mismo día, sobre todo en el litoral", ha añadido Sabrià.

La ocupación en la Costa Brava ha sido de un 40%, mientras que se esperaba llegar al 50 o el 60%, y la mayoría de clientes han sido internaconales. Desde la Asociación de Turismo Rural Girona, su presidenta, Isabel

Miquel, ha remarcado que comarcas como la Garrotxa, el Ripollès y la Selva han tenido ocupaciones del 70% gracias a los 'boletaires', pero en la costa los establecimientos han rondado el 20 ó 25% de ocupación,

e incluso muchos de ellos han estado "casi vacíos".