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Primer paro contra el Gobierno de Zapatero

Nueve trabajadores y cinco policías heridos en un enfrentamiento en una fábrica de Getafe

Los agentes dispararon al aire ante un grupo de 200 trabajadores de EADS-CASA que formaban un piquete

Un enfrentamiento entre piquetes y policías entre las siete y las ocho de la mañana a las puertas de la gran empresa aeronáutica EADS-CASA de Getafe (Madrid), con 7.000 empleados, se ha saldado con nueve trabajadores y cinco agentes heridos, según fuentes sindicales y de la policía. Durante el violento altercado, dos agentes quedaron atrapados dentro de la factoría cuando los trabajadores cerraron la verja de acceso. En ese momento, uno de los policías que se había quedado fuera efectuó varios disparos al aire, lo que permitió que en el revuelo fueran rescatados los dos funcionarios. Carlos Gordo, trabajador de esta empresa y miembro del piquete de CC OO, afirma que la policía les amenazó con "reventar cabezas".

Después de que un compañero tratara de acceder a su puesto de trabajo a empujones entre las 200 personas que formaban el piquete, la policía cargó contra ellos, según ha explicado Gordo. "Había entre 10 y 12 furgonetas y casi 40 antidisturbios", cuenta, y añade que nueve trabajadores resultaron heridos. Cuatro de ellos fueron trasladados a hospitales cercanos con heridas de gravedad. "Tenían la cabeza abierta", señala Gordo, quien añade que muchos de ellos "eran personas mayores, a punto de jubilarse". También resultaron heridos cinco policías. Uno sufría fractura de un dedo. Otros dos (los que fueron retenidos), policontusiones, ya que recibieron golpes y patadas por todo el cuerpo. Los dos restantes sufrían contusiones de carácter leve. La policía ha iniciado investigaciones para identificar a los autores de la agresión y proceder a su detención, según ha informado una portavoz de la Jefatura Superior.

Según la versión de Carlos Gordol, los piquetes se recluyeron dentro del recinto de la empresa. Tras cerrar las puertas, dos policías quedaron atrapados dentro. En respuesta, los agentes antidisturbios situados en el exterior realizaron varios disparos al aire tras amenazarles verbalmente y de manera textual: "Reventamos 27 o 30 cabezas, si hace falta", según cuenta este trabajador.

La delegada del Gobierno en Madrid, Amparo Valcarce, ha explicado en rueda de prensa que el incidente se produjo a las ocho de la mañana, cuando un trabajador de la empresa quería acceder a la misma para trabajar. Se abalanzó sobre él un amplio número de integrantes de piquetes, por lo que los policías de un subgrupo de la Unidad de Intervención Policial (UIP, conocidos como antidisturbios) salieron en su defensa. Durante el altercado, dos agentes fueron introducidos dentro de la factoría. Los trabajadores cerraron la verja de acceso. En ese momento, uno de los policías que se había quedado fuera efectuó varios disparos al aire, lo que permitió que en el revuelo fueran rescatados los dos funcionarios. Los dos principales sindicatos policiales, el Sindicato Unificado de la Policía (SUP) y la Confederación Española de la Policía (CEP), han justificado el "incidente aislado" y han avalado la acciones para "asegurar el derecho a huelga y el derecho al trabajo".

"Hemos recogido ocho casquillos"

Antonio Martín Jurado, miembro de la ejecutiva de CC OO de la empresa, también estaba allí. "No es cierto que no se permitiera entrar a un trabajador", explica por teléfono. "Los policías con los que estuvimos por la mañana eran muy tranquilos. Todos sabíamos cuál era nuestro papel. Pero los que vinieron después tenían con una clara intención amenazante", señala.

"Llegaron con las porras desenvainadas. Un hombre atacó al piquete blandiendo un portafolios. Entonces, la policía cargó con la intención de hacer daño. Nos refugiamos en la empresa, nos persiguieron como unos 25 metros. Hubo ocho disparos al aire. Hemos recogido ocho casquillos", explica Martín.

Uno de los heridos ha sido trasladado en ambulancia, según este testigo. "Fue por un golpe en la cabeza. Otro compañero que también recibió el mismo trato sangraba mucho, era bastante aparatoso. Le ha atendido el médico de la empresa, que estaba de servicios mínimos, y al final ha podido salir por su propio pie. El resto ha sufrido golpes en brazos, hombros, espalda...", enumera Martín.