Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Aguirre: "Quieren hacer una causa general contra el PP por la imputación de unos delincuentes"

Rajoy respalda la campaña de rebelión contra el "sablazo" del IVA

Todo es armonía ya, al menos de cara al público, entre Esperanza Aguirre y Mariano Rajoy. Esta mañana, ambos han compartido un acto en Leganés (Madrid) que ha dado el pistoletazo de salida a la campaña de rebelión contra la subida de dos puntos del IVA que entrará en vigor en julio. Ambos han firmado contra esa subida, y han protagonizado un mitin subido de tono en el que los dos dirigentes más destacados del PP -y rivales internos- han coincidido en una idea: Zapatero lleva a España "a la ruina".

Sin embargo, mientras Aguirre sí ha hablado del caso Gürtel, asunto que preocupa al PP internamente, Rajoy lo ha obviado.

La presidenta de Madrid, vitoreada por unos militantes exaltados que gritaban consignas extremas, ha ofrecido una explicación particular del caso Gürtel: "Zapatero está hundiendo la economía española. Sabe que va a perder las elecciones. Y cuando el PSOE siente que va a perder, como los malos equipos, embarra el campo y empieza a pegar patadas. El PSOE no duda en destrozar la convivencia, con el Estatuto catalán y la ley de memoria histórica. Y ahí podéis colocar las maniobras contra nosotros con las que nos desayunamos cada mañana. Quieren convertir la imputación de unos delincuentes en una causa general contra el PP. Que nadie nos diga que no luchamos contra la corrupción. Han dimitido todos los implicados. Ellos tienen imputados y los ascienden, como la ex alcaldesa de Torrejón. Volveremos a ver el dóberman, nos van a echar la culpa de todo, incluso del volcán de Islandia".

Rajoy, que acortó su discurso porque empezó a diluviar y la gente ya se iba, apoyó la campaña contra el "sablazo" del IVA, evitó el asunto de la corrupción, piropeó a Aguirre -"eres una gran presidenta, gracias por tu empuje"- y se concentró en la cuestión de la semana: la incapacidad, y ya van cinco veces, del Tribunal Constitucional de resolver el recurso contra el Estatuto catalán. Rajoy quiso responder a quienes reclaman -entre ellos el presidente catalán, José Montilla- que se renueve el tribunal si no consigue ponerse de acuerdo. La renovación depende de Rajoy, porque tiene que pactarse entre el PSOE y el PP. Rajoy lo descartó por completo. "Cambiar ahora, cuando lleva tres años y medio deliberando, el Tribunal Constitucional, sería un torpedo en su línea de flotación. Dañaría su crédito y su reputación, hipotecaría su futuro para siempre. No es aceptable cambiar las reglas del juego en medio del partido".