Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

"¿Por qué no avisaron antes?"

Cientos de pasajeros en Barajas y El Prat se quejan de la poca información suministrada por las aerolíneas ante las cancelaciones de vuelos por la nube de cenizas

Los efectos de la nube de ceniza del volcán islandés han llegado a España, donde se han cancelado 497 vuelos con destino al norte de Europa, según datos de AENA a las 19.30. Entre estos, 268 corresponden a salidas desde aeropuertos españoles y 229 a llegadas.

En Barajas, los viajeros que tenían programado volar al aeropuerto londinense de Heathrow esta noche por Iberia han tenido que esperar hasta tres horas para saber qué va a pasar con sus billetes. La aerolínea les ha asegurado que "quizás" puedan volar el sábado y muchos de ellos están buscando transporte alternativo hacia otros puntos dentro de España. Otros buscan alojamiento.

"La información de la aerolínea ha sido muy poca. Nosotros venimos de Lanzarote y creímos que era mejor volar a Madrid donde teníamos escala, en lugar de quedarnos allá, para hacer la mitad del camino. Pero aquí nos encontramos con que la aerolínea no nos va a pagar el alojamiento en Madrid que teníamos que esperar en Lanzarote para que nos lo pagaran. ¿Por qué no avisaron eso antes?", ha dicho a EL PAÍS Thierry Viatgeé, quien viaja con su esposa y vive en Londres.

"Yo estoy esperando que me digan si me pueden reembolsar mi dinero. Es lo único que pido para poder buscar alojamiento en Madrid, pero no me dicen nada. Entiendo que esto es ajeno a la aerolínea pero que nos entiendan a nosotros también", ha comentado por su parte Christopher Lobato, pasajero ecuatoriano que viaja a Heathrow de trabajo.

Una fuente de Iberia, aerolínea que ha cancelado hasta ahora 18 vuelos, asegura que las suspensiones se deben a "una causa de fuerza mayor" y que no es su culpa la cancelación de los vuelos por lo que la empresa no se hará responsable de pagar el alojamiento de los varados. Afirma que solo asumirá el cargo de alojamiento de los viajeros en tránsito que abordaron su vuelo antes de la contingencia. "Se darán todas las facilidades para los cambios de viaje, y para aquellos boletos que incluyan reembolso, se reembolsarán", ha asegurado la fuente.

Mientras en la Terminal 1 de Barajas, unas trecientas personas están formadas pacíficamente frente a los mostradores de Ryanair y de easyJet esta noche buscando información de cuándo podrán viajar. Están resignados a que volarán, si tienen buena suerte, el sábado, si no, tendrán que esperar hasta comienzos de la próxima semana. Sin embargo, eso no ha impedido que algunos se quejen que después de más de cinco horas de espera ningún representante de estas aerolíneas ha ofrecido alguna explicación de la situación de sus vuelos.

Largas colas en El Prat

La situación es similar en el aeropuerto de El Prat en Barcelona. Allí se han visto durante toda la jornada largas colas de pasajeros afectados que se agolpaban en los mostradores de las compañías aéreas para reclamar el dinero de sus billetes cancelados.

Todos manifestaban su indignación por no poder regresar a sus casas, como tenían previsto. "No sabemos cuándo vamos a poder volar ni dónde dormir", ha dicho una pareja de viajeros británicos. Y es que muchos de los usuarios afectados en El Prat eran turistas británicos que tenían previsto regresar hoy a sus casas después de pasar unas vacaciones en Cataluña. Decenas de pasajeros se aglomeraban vestidos en pantalón corto y camiseta del F.C.Barcelona. La mayoría de ellos fueron emplazados a la página web de sus compañías (Easy Jet, fundamentalmente) para obtener información sobre el estado de sus vuelos.

Además de los turistas, también resultaron afectados numerosos pasajeros que debían subir a un avión en viaje de negocios. Ese es el caso de James que, maletín en mano, expresaba así su incertidumbre: "Tengo una reunión importante en Londres y, por lo que me están diciendo en mi compañía, no creo que pueda llegar a tiempo".

El aeropuerto de El Prat se ha visto obligado a cancelar un total de 52 vuelos, 27 de salida y 25 de llegada. Si bien la mayoría de conexiones suprimidas debían conectar Barcelona con ciudades británicas, también se registraron cancelaciones entre El Prat y aeropuertos del norte de Europa como Dublín, Estocolmo, Göteborg, Oslo, Copenhagen y Bruselas. Precisamente en la capital belga quedó atrapada la consejera de Salud de la Generalitat, Marina Geli.