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El cuñado de Matas se niega a declarar más

El juez aporta nuevas grabaciones que comprometen al ex gerente del PP en Baleares.- El ex presidente autonómico declara por nueve delitos vinculados al 'caso Palma Arena' castigados hasta con 30 años de cárcel

El ex presidente de Baleares y ex ministro de Medio Ambiente Jaume Matas, del PP, no va a declarar hoy, en contra de lo que estaba previsto, ante el juez José Castro y los fiscales Pedro Horrach y Juan Carrau, que le investigan por supuesta corrupción en el marco del caso Palma Arena y por supuesto enriquecimiento personal injustificado.

Durante la declaración del cuñado de Matas y ex gerente del PP balear, Fernando Areal, el juez ha aportado unas conversaciones interceptadas en las que participaba el propio Areal y que se enmarcaban dentro de una pieza secreta dentro del sumario de este caso. Según un abogado presente en la sala, las escuchas se realizaron en diciembre de 2009, cuando Areal ya había declarado como imputado y la investigación tocaba a su fin. Tras escuchar las conversaciones, el abogado defensor ha pedido un receso para instruirse sobre las nuevas pruebas. Después Areal, aconsejado por su abogado, se ha negado a contestar a las preguntas que se le planteaban y el magistrado ha decidido suspender las comparecencias hasta mañana.

Previamente, el cuñado de Matas negaba al juez haber pagado en dinero negro a la agencia Nimbus -que llevó la compañía de publicidad del Palma Arena y del PP- aunque sí ha reconocido que entregó dinero en efectivo de parte de su hermana, Maite Areal, al contratista Juan Serra, quien remodeló la sede del PP de Palma y en el piso del propio Matas.

Además, Areal ha reconocido que pagó 100.000 euros de señal por el piso de Madrid que está a nombre del ex consejero regional del PP y ex presidente territorial de Endesa Bartolomé Reus pero que disfruta la familia Matas.

Durante las primeras declaraciones el juez ha tenido que pedir a todos los asistentes que depositaran sus teléfonos móviles ya que uno de ellos estaba retransmitiendo lo que ocurría dentro de la sala.

Un sobrecoste de 40 millones

Este asunto judicial tiene su origen en el sobrecoste de más de 40 millones de euros en las obras de un complejo polideportivo, proyecto estrella que gestionó Matas en su última etapa de presidente (2003-2007), y además, en la compra y decoración por Matas de un piso palacio en Palma por el que pagó menos de un millón y está valorado en 2,47 millones.

Con Matas estaba previsto que declararan como imputados su esposa, Maite Areal; el ex gerente de PP balear, Fernando Areal (su apoderado y cuñado de Matas), y el supuesto testaferro de la familia en una propiedad que habitan en Madrid, Bartolomé Reus, ex consejero regional del PP y ex presidente territorial de Endesa.

La fiscalía ha hallado indicios en la actuación de Matas de hasta nueve delitos: prevaricación, cohecho, malversación de caudales, apropiación indebida, falsedad documental, tráfico de influencias, blanqueo de capitales, delito fiscal y delito electoral. Una denuncia anónima ante la Agencia Tributaria y la fiscalía, en octubre de 2008, motivó que se abrieran diligencias informativas sobre el supuesto cohecho y manejo de dinero b en la compra y decoración de la mansión de Jaume Matas en Palma de Mallorca y otras dos viviendas que usa su familia en Madrid y en Sa Colònia, en Mallorca.

La declaración de Matas preocupa y mucho en el PP. El líder del PP, Mariano Rajoy, muy amigo del ex ministro en tiempos, ha evitado en todo momento salir en su apoyo, al contrario de lo que ha hecho con otros políticos afectados por casos de supuesta corrupción como el castellonense Carlos Fabra, el ex tesorero nacional del partido Luis Bárcenas o el presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps.

El sumario madre del caso Palma Arena nace en agosto de 2009 y en él se destapa, además, la presunta financiación ilegal de la campaña del PP con Matas de candidato en 2007 porque en los registros en la agencia Nimbus -la compañía de publicidad del Palma Arena y del PP- se hallaron anotaciones de las llamadas producciones B relacionadas con gastos de los populares.

En julio de 2009, el fiscal jefe de Baleares y el fiscal general decidieron bloquear la investigación de los fiscales Juan Carrau y Pedro Horrach, que habían articulado una denuncia penal contra Matas por cohecho impropio. La Agencia Tributaria observó en septiembre de 2009 "indicios razonables" de posible delito fiscal de Matas por "incremento patrimonial no justificado".

El juez instructor José Castro reclamó las indagaciones de la fiscalía sobre el patrimonio de Matas y las sumó a la causa del Palma Arena después de interrogar a el ex gerente del PP balear y apoderado de Matas, su cuñado Fernando Areal, sobre sus abonos de 71.058 euros en dinero negro por la campaña del PP a la agencia Nimbus, que recibió en esa época 2,4 millones de contratos del Gobierno de Matas.

Otros imputados en el caso Palma Arena son los ex altos cargos del Gobierno balear del PP: José Luis (Pepote) Ballester, Dulce Linares, Jane King, Juan Martorell, María Umbert, Antonio Serra, Raimundo Alabern, Pedro Álvarez, Antonio Palerm, Jorge Moisés y Rafael Durán. También están imputados Miguel Romero, publicista Nimbus para el PP y el Palma Arena; Antonio Obrador (decorador de las casas de Matas); Luís y Jaime García-Ruiz (arquitectos del Palma Arena y de la sede del PP) y Miguel Ángel Rodríguez, ejecutivo de la UTE FCC-Melchor Mascaró.

Proveedores de las obras de las casas de Matas declararon ante el juez, entre 2009 y 2010, haber cobrado en dinero b: el albañil, 64.000 euros; el electricista, 50.000; el pintor, 20.000, y el aparejador, 55.000. Se pagaron del mismo modo muebles (por 55.000 euros), la cocina (35.000) y televisiones (40.000 euros). La esposa de Matas adquirió joyas por 66.000 euros en efectivo.

El albañil Juan Serra Cladera, que hizo obras en la sede del PP y en el piso de Matas dijo al juez que cobró 34.000 euros en billetes -por trabajos en la casa particular- de manos del cuñado del ex líder en su despacho en el partido en Palma.