Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
El debate sobre seguridad e inmigración

Rajoy: "No hay que tener miedo a la cadena perpetua si es revisable"

Zapatero cree que la respuesta penal actual a los delitos graves es "adecuada" y el debate es "de oportunidad" y "sin la fuerza necesaria".- El ministro de Justicia acusa al PP de populismo

El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, se muestra partidario de abrir un debate para introducir la cadena perpetua en el Código Penal. "No hay que tener miedo a esta cuestión, sobre todo si se trata de una cadena perpetua revisable", ha afirmado durante un desayuno-coloquio organizado por el PP de Madrid, en el que ha compartido mesa con la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón.

El acto ha servido a los populares para mostrar una imagen de unidad de cara a las próximas elecciones autonómicas y municipales de 2011. Aguirre ha asegurado que Rajoy habla siempre "en términos elogiosos" para ella sobre su tercera candidatura y ha destacado que la sintonía entre ambos es "estupenda".

Preguntado por la propuesta del vicesecretario de Política Autonómica del PP, Javier Arenas, para implantar la cadena perpetua en el caso de violaciones y asesinatos de menores, Rajoy ha indicado que "debatir no es malo" y ha subrayado que en "muchos países" hay posibilidad de fijar este tipo de condenas revisables para delitos especialmente graves.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha calificado las últimas declaraciones de dirigentes del PP en favor de la cadena perpetua como un "debate de oportunidad". "Tenemos una respuesta penal adecuada para los delitos más violentos en comparación con la UE", ha asegurado en una rueda de prensa tras la celebración de la cumbre entre España y Noruega. "No es un debate con la fuerza necesaria porque la realidad es suficiente", ha añadido.

El plazo de enmiendas en el Congreso para la reforma del Código Penal está abierto hasta marzo y sin embargo, el responsable de Justicia del PP, Federico Trillo, no se refirió a la cadena perpetua cuando habló de las medidas que planteará su partido. El mismo Trillo afirmó en 2008 que este tipo de condena es "inconstitucional".

Caamaño ve "populismo"

Horas antes de la intervención de Rajoy, el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, ha censurado las declaraciones favorables a reabrir este tipo de debates "populistas". "Una patología no puede cuestionar un sistema". Ha querido zanjar así las voces que desde el PP han recuperado en los últimos días el debate para introducir reformas y sobre la cadena perpetua, después de que El Rafita -el asesino de Sandra Palo- volviera a delinquir mientras estaba en libertad vigilada y tras cumplirse el aniversario del asesinato de Marta del Castillo. "Hay elementos de los que no se debe hacer populismo ni sacar rentabilidad con el dolor de las de las víctimas", ha asegurado en una entrevista en TVE.

En opinión de Caamaño, la ley funciona razonablemente bien y situaciones como la ocurrida con El Rafita no deben llevar a un "debate irreflexivo" para introducir cambios. El titular de Justicia ha defendido la eficacia del Código Penal español en comparación con otros países de la UE donde sí se aplica la cadena perpetua. "Nuestro Código Penal es más riguroso por el cumplimiento íntegro de penas, mientras que en Europa algunas condenas de cadena perpetua tiene una duración de 15 o 20 años", ha explicado. Para Caamaño, una prueba del buen funcionamiento de la ley en España es que la tasa de delincuencia es baja en comparación con Europa y el número de reclusos es más alto.

También se ha referido este asunto el ministro de Fomento, José Blanco, quien no ha querido alimentar el debate sobre la reforma de la Ley del Menor porque "no conduce a nada" y es "debatir por debatir". "No estamos para perder el tiempo en función del aburrimiento del señor Arenas los fines de semana", ha concluido Blanco, después de que Arenas, se mostrara a favor de abrir "sin complejos" el debate sobre la cadena perpetua.