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El presidente de Uzbekistán nombra a su hija embajadora en España

Desde 2008, Karímova, de 37 años, ha representado a su país ante la sede de Naciones Unidas

Gulnara Karímova, la hija del presidente de Uzbekistán Islam Karímov, ha sido nombrada embajadora de su país en España y el 18 de enero presentó copias de estilo al director de protocolo del ministerio de Exteriores en Madrid, tras recibir el placet del Gobierno español a fines de 2009.

Desde 2008, Karímova, de 37 años, ha representado a Uzbekistán ante la sede de Naciones Unidas (ONU) en Ginebra y antes (2003-2005) había ejercido como consejero en la embajada de su país en Rusia (2003-2005), donde está muy bien relacionada.

Su nombramiento refleja el interés que Karímov da a sus relaciones con Madrid. En 2009, el líder uzbeko realizó una corta visita a España donde se entrevistó con el Rey Don Juan Carlos. Para este año está prevista una visita oficial de los Reyes a Uzbekistán, que probablemente tendrá lugar después del fin de la presidencia española de la Unión Europea (UE).

En 2005, la UE impuso sanciones a Uzbekistán tras la represión por parte del Ejército de las manifestaciones en la localidad de Andizhán. Los sucesos se saldaron con un balance con 176 muertos, según los datos oficiales, y varios centenares más, según la oposición. En noviembre de 2009, la UE levantó las sanciones en respuesta a la abolición de la pena de muerte y la liberación de algunos presos políticos y la mejora de las condiciones en las cárceles. Uzbekistán es un país de gran importancia para Occidente en Asia Central, entre otras cosas, por sus recursos económicos (gas, petróleo y minerales) y por la ayuda logística prestada a la coalición occidental que lucha en Afganistán.

Con la abolición de las sanciones, Bruselas pretende incentivar también la apertura y democratización del sistema político uzbeko. Preocupado por el islamismo radical y por la continuidad del régimen, Karímov, de 72 años, ha practicado una severa política contra la oposición, por lo que ha sido muy criticado por las organizaciones de derechos humanos.

Karímov dirige los destinos de Uzbekistán desde hace más de veinte años, primero, desde 1989, como jefe del partido comunista local cuando Uzbekistán era parte de la Unión Soviética y desde la independencia 1991, como presidente del país centroasiático. Este cargo lo revalidó por tercera vez para siete años más en 2007, en unas elecciones en las que oficialmente obtuvo más del 88% de los votos. La OSCE hizo constar objeciones jurídicas sobre la constitucionalidad de los comicios.

De intensa vida social, Gulnara es fundadora y directora del Fórum de Cultura y Arte de Uzbekistán, entidad que tiene diversas representaciones en el extranjero. La nueva embajadora en Madrid estudió economía, politología y relaciones diplomáticas, y trabajó en el ministerio de Exteriores, donde llegó a ser viceministro responsable de temas culturales y humanitarios.