Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un año de prisión para el ex director de una cárcel por abusos sexuales a una presa

El ex jefe de seguridad de la prisión de Nanclares de Oca ha sido absuelto de otros tres delitos por la misma causa

La Audiencia Provincial de Álava ha condenado a un año de prisión y seis de inhabilitación absoluta al ex director de Seguridad de la cárcel de Nanclares de la Oca (Álava), M. M. A., por un delito de abuso sexual, en el ejercicio de su función, contra una reclusa, a la que deberá pagar 3.000 euros. Merino ha sido absuelto de otros tres delitos por la misma causa contra otras tantas internas.

La acusación, de la que formaba parte la asociación en defensa a los presos Salhaketa, pedía para Moreno un total de diez años de cárcel, 36 de inhabilitación y 3.000 euros en concepto de indemnización por los cuatro delitos de los que le acusaba. La defensa y la fiscalía solicitaban la absolución.

Las cuatro internas denunciaron que el ex director de seguridad del centro penitenciario entre 2004 y 2005 las solía llamar a su despacho, donde se les insinuaba y les pedía favores sexuales para obtener ciertos privilegios o beneficios penitenciarios. Según ha quedado probado, a una de las internas intentó besarla en dos ocasiones, intentó abrazarla, le dio un masaje en los hombros y le tocó "muy ligeramente el culo". En opinión del tribunal, este comportamiento del acusado revela que "pretendía solicitar sexualmente" a la reclusa.

No obstante, considera que con los halagos y adulaciones hacia las otras tres mujeres "no se puede establecer de manera rotunda que tratara de solicitar sexualmente" a las internas. Así, la Audiencia Provincial considera que aunque los halagos a las presas son "totalmente improcedentes o inadecuados para un funcionario, no constituyen proposiciones implícitas a mantener cualquier tipo de contacto sexual".

En la sentencia, que puede ser recurrida, el tribunal advierte que junto a estas cuatro mujeres, otras muchas han relatado hechos similares a lo largo de casi cinco años, algunas de las cuales se hallan ya en libertad. Por ello, descarta que las acusaciones puedan responder a una confabulación ya que "resulta difícil pensar que tantas personas se hayan puesto de acuerdo para contar ciertos hechos".