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La juez ordena el derribo del edificio que explotó en Gavà

El gas sesgó la vida de seis personas en el barrio de Ca n'Espinós

Los vecinos de Ca n'Espinós, en Gavà (Baix Llobregat) podrán por fin pasear por su barrio sin que el recuerdo de la tragedia que les sobresaltó hace casi un año esté presente. El 3 de diciembre de 2008, una explosión de gas despertó de madrugada a todos los habitantes de la barriada: seis personas murieron, y una decena sufrieron quemaduras graves, todas vecinas de un mismo bloque, que quedó gravemente maltrecho. Día a día, durante casi un año, el barrio ha convivido con la tragedia: el edificio en el que vivían los afectados permanecía en pie, inhabitado, y abierto por la explosión, pendiente de que la juez que investiga el caso aprobara su demolición.

Ayer, la titular del juzgado número 3 de Gavà dio el visto bueno al derrumbe del edificio, propiedad de la empresa pública Adigsa. El Departamento de Medio Ambiente no esperará más: las obras de derribo ya estaban licitadas a la empresa Control Demeter, que ayer empezó a acicalar los alrededores del edificio para preparar el derrumbe; las máquinas entrarán en el barrio el próximo lunes, y las obras se prevé que acaben en tres semanas.

Los familiares de las víctimas y los heridos recibieron la decisión judicial con alegría: "Es una gran noticia, una satisfacción para todo el mundo", explicó ayer Juan Antonio Heredia, representante de los afectados por la explosión. "Ha llegado tarde, pero la noticia es positiva, y más si se puede derrumbar antes de que se cumpla un año. Había familiares que no subían al barrio para no ver el edificio", reconoció Heredia. "Continúa dando impresión ver el bloque en estado ruinoso. Rememoras todo lo que pasó", agregó Manel Calero, jefe de la Policía Local.

La juez ha aprobado el derribo tras estudiar los informes periciales -uno de un arquitecto y otro de un perito químico- que encargó días después de la explosión, para verificar si la instalación de gas que explotó estaba en mal estado. La magistrada abrió diligencias por supuestos delitos de lesiones y homicidio imprudente al considerar que podría existir responsabilidad penal en la explosión, aunque de momento no hay nadie imputado.

En los próximos días, la juez tomará declaración a los afectados para continuar con la instrucción. Las once familias que vivían en el bloque afectado, que actualmente residen en diferentes viviendas de Gavà, tendrán otro hogar definitivo tras un acuerdo entre la Generalitat y el consistorio municipal.

El desmantelamiento del edificio que explotó supondrá el inicio de las reformas que sufrirá el barrio, alejado del núcleo urbano de Gavà y tradicionalmente un foco de inseguridad. El edificio que se derrumbará no se volverá a levantar.

Situado a la entrada de Ca n'Espinós, en el solar que ocupa se erigirá un parque que servirá de recuerdo a las víctimas. El resto del distrito sufrirá varias reformas para acercarlo al núcleo urbano y convertirlo en otro barrio más del municipio: habrá una gran avenida que unirá Gavà con Ca n'Espinós, una reforma de los bloques y programas sociales y policiales encaminados a acabar con la inseguridad y la marginalidad en la barriada, algunos de ellos ya en marcha.

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