Las políticas sociales centran un presupuesto "de supervivencia"

"Si el año pasado, los presupuestos de la Diputación de Álava eran austeros, para 2010 son de supervivencia ante una coyuntura económica dura". Con esta sinceridad sin florituras, comenzó el diputado general de Álava, Xabier Agirre, la presentación de las cuentas del territorio histórico, que sufren una rebaja del 14,5% respecto del año pasado. Con un presupuesto consolidado global de 2.294 millones de euros, la institución foral administrará 605,2 millones, 6,7 menos que el año pasado, lo que conlleva un endeudamiento de 95 millones de euros que se destinará a financiar casi la mitad de las inversiones previstas.

Todos los departamentos sufren una merma considerable en sus partidas, excepto Innovación y Promoción Económica, y Política Social y Servicios Sociales. Sobre todo, éste último, que recibe un 9,56% más que el año pasado. Con 244 millones de euros se lleva el 40% de los presupuestos, ya que, como explicó Agirre, "las políticas de atención social son nuestra máxima prioridad en esta situación de crisis". Además, se garantiza la inversión en infraestructuras, con 323 millones ya definidos hasta el año 2014.

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Así y todo, la institución foral apuesta por el ahorro, con la contención del gasto corriente, la congelación de los sueldos de los diputados, la disminución de los gastos de representación y protocolo o la subida salarial de un simbólico 0,3% a los funcionarios.

Estos presupuestos austeros no son más que el reflejo de una bajada significativa en la recaudación, que alcanza alrededor del 17%. Por ello, se ha cambiado el impuesto de las SICAV (sociedades de inversion variable), que pasarán a tributar del 1% al 18%, o la subida al 20% de las cuentas de ahorro. Se mantienen, sin embargo, las medidas fiscales de apoyo a las familias como la progresividad en el IRPF, sustituyendo la deducción de los 400 euros por un equivalente para rentas menores a 20.000 euros.

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