El rasgo más característico y, para muchos, el más sexy de Cindy Crawford se ha convertido en uno de los temas que más preocupan a la supermodelo. Durante el lanzamiento de la nueva colección de relojes Omega, la top model ha reconocido al diario británico Daily Mail que le inquieta la posibilidad de que ese lunar, o los otros que tiene, puedan ser cancerígenos. La maniquí ha confesado que, aunque no le gusta hablar del tema, se hace revisiones periódicas para evitar cualquier problema.REUTERS