Los comerciantes catalanes piden una ley más restrictiva a la Generalitat

La nueva normativa de equipamientos comerciales busca adaptarse a la directiva europea de servicios

La llamada Mesa del Comercio, que agrupa a las entidades del pequeño y mediano comercio catalán, ha pedido al Gobierno catalán más restricciones en la normativa sobre el sector que el Ejecutivo autónomo está preparando. La nueva ley de equipamientos comerciales busca adaptarse a la directiva europea de servicios que perseguía liberalizar el sector servicios.

Los comerciantes presentaron ayer sus propuestas, entre las que figuran que los grandes establecimientos se circunscriban en municipios de más de 100.000 habitantes con buenas conexiones de transporte público y red de suministros básicos. Las excepciones son los sectores de muebles, material de construcción, jardinería, automoción y venta al por mayor.

Los comerciantes también piden los grandes establecimientos "un proyecto arquitectónico singular" y una definición mucho más concreta de lo que se considera "trama urbana consolidada", que es donde puede abrir sus puertas todo tipo de comercio.

El sector también reclama la "adaptación" del plan de dinamización del comercio urbano y alguna medida "encaminada a garantizar la diversificación de la oferta".

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