¿Y esto, a qué se parece?

Buscamos nombre para la estación de Cercanías de Sol de Madrid, que cuenta con la caverna más grande del mundo

No es un pájaro, ni un avión, aunque se parezca a todo eso. Y también a una concha, una ballena, un pez, un hipopótamo, una tortuga y un caracol. La nueva estación de Cercanías de Sol, ubicada en la puerta homónima de Madrid, todavía no se ha inaugurado pero pide a gritos un nombre llamativo, cariñoso y castizo. Más que nada, por economía del lenguaje -"quedamos en el oso, quedamos en el kilómetro cero, quedamos en la concha de sol..."-. Podríamos ponérselo nosotros, pero los españoles en general, y los madrileños en particular, han dado sobradas muestras de gracejo a la hora de bautizar las grandes infraestructuras. Si en Almería hay una plaza de la leche (de ¿eso qué leche es?) y en Madrid un estadio apodado la Peineta por su forma, ¿cómo crees tú que debería llamarse la nueva estación?

A la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, no pareció gustarle mucho la estructura metálica de acero inoxidable revestida de cristal que corona la estación. Al verla hace unos días, se mostró "sorprendida" y la comparó con "el intento de algo parecido a la pirámide del Louvre" aunque "con otra tipología". Aguirre, cuyo balcón en la Real Casa de Correos, sede de su Ejecutivo, ofrece una vista privilegiada de la entrada al Cercanías, llegó a consultar sobre ésta a la Comisión de Patrimonio Histórico, Artístico y Natural, que dio su visto bueno. Al margen del debate estético, vecinos y comerciantes de la zona se han quejado de que el cristal deslumbra con el sol en un país en el que sale el sol 300 días al año. De defenderla se ha encargado el director general de Infraestructuras Ferroviarias del Ministerio de Fomento, Luis de Santiago, que ha subrayado, en su presentación a los medios esta mañana, que a ellos les "gusta" como ha quedado.

El "veredicto" de los usuarios

De Santiago ha reconocido que serán los ciudadanos quienes den su "veredicto final". De Santiago ha añadido que han cuidado con "todo detalle" el acabado de la estación, que ha contado con la colaboración de Antonio Fernández Alba, arquitecto de reconocido prestigio y académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En su diseño, según ha dicho De Santiago, se ha buscado una adecuada interacción con el entorno público que lo rodea, creando un "caleidoscopio urbano" que refleje la gran variedad de actividades de la Puerta del Sol. La nueva estación ha costado 155 millones de euros y tiene la caverna en suelo más grande del mundo: 207 metros de longitud, 20 metros de ancho y 15 metros de alto. Existen, eso sí cavernas en roca de dimensiones similares en otros países, aunque con otras funciones como instalaciones militares o para instalaciones eléctricas.

La caverna ha sido concebida como un espacio en dos alturas: la zona inferior de andenes y la superior, denominada mezanina, que facilitará la circulación de viajeros a lo largo de toda la nave para el acceso a los andenes y al vestíbulo de la estación, donde habrá conexión directa con las líneas 1, 2 y 3 de Metro. La infraestructura será inaugurada el próximo sábado 27 de junio por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con casi dos años de retraso, ya que en el proyecto inicial fijaba que la obra debería estar lista para mediados de 2007.

La nueva estación permite que los viajeros de Cercanías puedan llegar hasta el kilómetro cero desde la estación de Atocha sin necesidad de hacer transbordo a través del segundo túnel Atocha-Chamartín que se inauguró en julio del año pasado. Además, la nueva estación conecta con las dos estaciones de AVE, de forma que permite situarse en tres minutos en Atocha y en siete minutos, en Chamartín. Además, en 2010, cuando lleguen las Cercanías hasta la Terminal 4 de Barajas, se tardarán unos 20 minutos en llegar desde el aeropuerto hasta Sol. La estación cuenta, además de los andenes y los vestíbulos para los viajeros, con una comisaría y un museo que alberga los restos de la Iglesia del Buen Suceso que se hallaron durante los trabajos de construcción.

Precisamente, estos hallazgos son los que retrasaron cerca de un año los trabajos de la estación. El vestíbulo de la estación se ha construido desde la superficie mediante pantallas, tiene 7.500 metros cuadrados distribuidos en seis niveles y una profundidad de 28 metros, equivalente a la altura de un edificio de nueve plantas. Complementa al vestíbulo ya existente de Metro y conecta con él en tres niveles, y por él transitarán unos 70.000 viajeros al día.

Seis días antes de su inauguración oficial, entramos en la polémica infraestructura en pleno centro de MadridP. ÁLVAREZ / L. ALMODÓVAR
Así queda la red de Metro y Cercanías de Madrid con la nueva estaciónMINISTERIO DE FOMENTO

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