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"He ganado una batallita"

El fiscal pide tres años de cárcel por 'mobbing' para el propietario de una tienda-vivienda de Barcelona

"He ganado una batallita". Rosa Talón lleva 20 de sus 69 años sufriendo acoso inmobiliario. A primera hora de hoy estaba previsto que la desahuciaran de su vivienda y cestería, de alquiler, de la calle de Rogent del barrio del Camp de l'Arpa de Barcelona. Pero en el último segundo han llegado buenas noticias. El fiscal ha pedido tres años de cárcel para el propietario del edificio por un "delito continuado de coacciones" contra la inquilina.

La abogada de Talón, Laia Serra, inmersa desde 2003 en un culebrón de demandas y pleitos cruzados, ha utilizado esta petición como argumento para detener el desahucio. Es decir: aunque un juez civil había dado la razón a la propiedad pero el fiscal de la vía penal observa indicios de delito en su actitud, la orden de desahucio de paraliza, ya que prevalece la vía penal sobre la civil.

"Esto nos da al menos medio año de tranquilidad", suspira Talón. Su caso es mobbing de libro. "El propietario comenzó por no reparar los desperfectos, continuó con amenazas, me cortaron la luz, el agua...", relata la cestera. "Cuando comenzaron a caer cascotes de la fachada los niños todavía eran pequeños", recuerda emocionada en el helado salón de la vivienda de la rebotica. La estancia, como la cocina, el baño y la habitación están que se caen.

El caso de Talón ha provocado una ola de solidaridad en el barrio, que ayer amaneció con un desayuno popular organizado por su grupo de apoyo. No faltaron a la cita amigos, vecinos, muchas vecinas y representantes de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB) ni los okupas de la zona, que cuenta con decenas de casas ocupadas. El anuncio del escrito de la fiscalía ha sido recibido con aplausos y lo han celebrado con un improvisado concierto entre una nube de cámaras de televisión.