Un mando acusado de errores en las identificaciones del Yak culpa a Turquía

"Firmé el acta sin saber que no se había reconocido a todos porque estaba escrito en turco", afirma el general Navarro, que admite fallos en las entregas.- El tribunal vuelve a rechazar la comparecencia de Trillo y Aznar

Casi seis años después del accidente del Yak 42 en el que perdieron la vida 62 militares españoles en Turquía, la Audiencia Nacional ha iniciado hoy el juicio contra tres mandos militares acusados de los errores en la identificación de 30 cadáveres. El general Vicente Navarro, el comandante José Ramírez y el capitán Miguel Sáez se sientan en el banquillo, en el que no está el ex ministro de Defensa Federico Trillo, a quien los familiares de las víctimas apuntan como responsable por no enviar un forense. Navarro ha sido el primero en declarar ante el juez y ha señalado a las autoridades turcas como las causantes de los errores. Tras explicar que a lo largo de dos días consiguió reconocer todas las víctimas, ha indicado que fueron los turcos quienes modificaron los datos. "Yo entregué mi lista para confeccionar el acta, pero me dijeron que no podían aceptar algunas de las identificaciones". Navarro se ha quejado de que ni él ni sus acompañantes pudieron entrar en la cámara mortuoria ni realizar sus propias pruebas. "Hubo mucho trasvase de bolsas de una a otra; no nos dejaban tomar muestras".

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El general ha explicado que le urgieron para firmar el acta y dos meses después la recibió traducida y se le explicaba que no se podían reconocer todos los cuerpos. ¿Si usted ve ese párrafo que dice que hay algunos sin identificar qué hubiera hecho?, le ha preguntado la acusación. "No firmar. Firmé sin saberlo porque estaba todo en turco. Si llego a saberlo, ¿cómo voy a firmar?", ha respondido el militar, que ha indicado que la situación idiomática fue en todo momento "caótica" al no disponer de traductores. Al término de la declaración de Navarro, el presidente de la Asociación de Víctimas del Yak, Miguel Ángel Sencianes, ha negado estos argumentos: "Sabemos que había intérpretes". Otros familiares expresaban su malestar con la versión del general. "Cuánto costará esta mentira, cuánto le habrán pagado", se preguntaban varias familias.

"No hay generales infalibles"

Al ser preguntado por qué los 32 cadáveres que le admitieron los turcos en la lista fueron posteriormente identificados correctamente y se produjeron los errores en los 30 que no le aceptaron, Navarro ha indicado que "allí trabajaban dos equipos, el turco y el español" y que pudieron producirse fallos en los trasvases de bolsas. "No me lo explico, pero no hay ningún general infalible, me puedo equivocar los generales también se equivocan", ha asegurado Navarro, que ha admitido la existencia de errores sólo en la entrega, pero no en la identificación. "Llevo seis años preguntándome como pudo pasar y no lo entiendo; había tres listas y pudieron haber bailado números". Pero el general ha recalcado que cumplió la misión que le encomendó el ministro, al que ha exculpado, porque tenía repatriar los cadáveres identificados.

El general ha asegurado que Turquía también se negó a expedir un certificado para salir con los cuerpos. "Para acompañar el acta hace falta un certificado de defunción del país donde sucede el óbito porque hay que sobrevolar otros países. Debe emitirlo el país de origen, pero los turcos se negaron radicalmente. Yo tenía una misión. Me comprometí a cumplirla por lo que me vi en la obligación de hacer mi propio salvoconducto mortuorio", ha indicado Navarro.

Obediencia a Navarro

Los otros dos militares acusados que han comparecido esta tarde, el comandante José Ramírez y el capitán Miguel Sáez, han dicho que en todo momento siguieron las órdenes del general Vicente Navarro. Según Ramírez, Navarro les dijo "Ya están identificados. Nos volvemos a casa". Tras reconocer que desconocía cómo se habían hecho las identificaciones se ha defendido diciendo que "no tenía por qué duda".

Sin embargo, Ramírez ha reconocido que como médico y patólogo, no como forense, le "parecía poco normal" que hubieran podido identificar, tal y como lo estaban haciendo, a los militares fallecidos a partir de unos restos carbonizados. No obstante, ha apuntado, al igual que Navarro, a los forenses turcos a la hora de buscar responsables ya que fueron los únicos que manipularon los cadáveres.

Pruebas biológicas

"Que Trillo vaya corriendo a la Audiencia, que se ponga en posición de firmes como van a estar los 62 soldados, que los defienda y que diga la verdad; no importa si es culpable o no pero que dé la cara; el es portavoz de Justicia ¿pero de qué Justicia?", ha dicho esta mañana la portavoz de la Asociación de Familiares de Víctimas del Yak 42, Curra Ripollés, en una entrevista en la Cadena Ser.

Los tests de ADN demostraron que todas las identificaciones del equipo enviado por Trillo eran erróneas. Pero los abogados del general Navarro culpan a los responsables turcos, quienes al conservar muestras de los cadáveres permitieron que los errores salieran a la luz. Ripollés también ha insistido hoy en la diferencia entre el trabajo realizado por ambos Gobiernos. "Los cadáveres que identificó el equipo de forenses turcos eran correctos y los de los españoles todos erróneos", ha explicado esta mañana la portavoz de los familiares. "Espero que alguien le pregunte en el juicio a Navarro cómo le enviaron allí si no era forense". "En las Fuerzas Armadas no hay forenses", ha respondido hoy Navarro en el interrogatorio. El general ha indicado desconocer por qué no se enviaron forenses civiles.

El juicio se extenderá en sesiones de mañana y tarde hasta el 3 de abril. Del miércoles al vienes se tomará declaración a los testigos, al menos 13, entre quienes sí estarán el ex jefe del Estado Mayor de la Defensa Félix Sanz Roldán -que accedió al cargo después del accidente-, y el teniente general José Antonio Beltrán, entre otros. Entre el 30 y el 31 de marzo se practicarán las pruebas periciales y el resto de días, hasta el 3 de abril, se llevarán a cabo las pruebas documentales, así como los informes de las partes.

Los tres mandos militares acusados de los errores en la identificación de cadávares del Yak, ante el presidente del tribunal Javier Gómez Bermúdez
Los tres mandos militares acusados de los errores en la identificación de cadávares del Yak, ante el presidente del tribunal Javier Gómez BermúdezEFE
El general Navarro y dos militares se sientan hoy en el banquillo por un delito de falsedad de documento oficial en el accidente del Yak 42. Se les acusa de ser los responsables de la identificación errónea de 30 de los 62 militares fallecidos en el accidente.Vídeo: AGENCIA ATLAS

Rechazada la comparecencia de Trillo

El juicio ha comenzado las diez y media de la mañana con las exposiciones de los escritos de acusación. Los letrados de los representantes de los familiares han exigido al tribunal que reconsiderara el incluir a Trillo, al ex presidente José María Aznar y el ex ministro socialista José Bono. "No concebimos que los superiores de los encausados no tengan que declarar", ha dicho el letrado de la acusación. "No están todos los que son ni son todos los que están", ha añadido. Finalmente, el tribunal presidido por Javier Gómez Bermúdez no ha cambiado de parecer porque considera que estos testimonios serían sólo relevantes si la hubiera solicitado la defensa.

El fiscal Fernando Burgos solicita cinco años de prisión para el general Navarro y cuatro años y medio de cárcel para sus subalternos Ramírez y Sáez, mientras que los familiares piden penas de entre tres y seis años de cárcel. El Ministerio Público solicita además una multa y una pena de inhabilitación especial para cada uno de los acusados, de 60.000 euros y cinco años para Navarro, y de 24.000 euros y cuatro años para Ramírez y Sáez. Les reclama también indemnizaciones por daños morales de 25.000 euros para cada uno de los cónyuges, hijos y padres de los 30 militares cuyos cuerpos no se identificaron correctamente, una cantidad que de no poder asumirla los acusados deberá abonar el Estado como responsable civil subsidiario.

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