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Gallardón no quiere "buscar el mal fuera" de casa, cuando dentro tiene "el bien"

El alcalde de Madrid pide que su discurso de carnaval no sea malinterpretado

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha dicho esta mañana, en la tradicional recepción a la Alegre Cofradía del Entierro de la Sardina que es su "mayor deseo ir con la corriente de las cosas", sin buscar "el mal fuera" de su casa, cuando dentro de ella tiene "el bien". Una alusión al escritor José de Larra, que el alcalde ha presentado de esta forma: "Habló Mariano -Mariano...José de Larra-, y yo todo lo de Mariano lo hago mío".

Gallardón ha llenado su discurso de referencias a la crisis económica, pero antes ha advertido de que sus palabras deben ser tomadas "a pies juntillas, sin quitar ni poner, que luego vienen los exegetas del antruejo y ven fantasmas donde no los hay". En la mente de todos está la polémica que se desató el año pasado, en medio su pugna con Esperanza Aguirre con motivo de las elecciones del 9 de marzo, cuando su discurso fue interpretado como una crítica directa a la presidenta de la Comunidad de Madrid, al rebautizarla como "Doña Cuaresma, la del gesto agrio y estricta conducta".

El alcalde de Madrid ha dicho que este año la sardina está "¡en la raspa!", a causa de la crisis, aunque esta vez será "la señora en todas las casas" y "sus primas ricas, la anchoa y el arenque, ya no pueden mirarla por encima del hombro". La escuálida sardina ha llegado este año a Madrid y ha visto a las vacas de la Cow Parade, pero pronto se ha dado cuenta de que estamos en una época de "vacas flacas".

"¿Cómo no identificarnos con esta mortificada especie?", ha dicho Gallardón, "cuando el ciudadano esforzado y trabajador tiene a veces la dolorosa sensación de estar, como ella, mordiendo anzuelos todo el día".

Para luchar contra la crisis, el alcalde de Madrid tiene "un plan". Se trata de la candidatura de la ciudad para albergar los Juegos Olímpicos en 2016. Y ha pedido a los madrileños "que se recaten, se esmeren y se vuelquen, que es lo que toca cuando los señores inspectores del Comité Olímpico Internacional vengan a visitarnos dentro de poco".