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Al Obelisco de Calatrava le falta sólo la mitad

El regalo de Caja Madrid al Ayuntamiento de la capital estará funcionando a finales de septiembre de 2009

El Obelisco de Caja Madrid, diseñado por Santiago Calatrava como regalo de la entidad al Ayuntamiento, mide ya más de 40 metros, casi la mitad de su altura definitiva, 92 metros. Esta semana se han montado en la Plaza de Castilla, junto a los torres Kio, los tres primeros tramos de los siete que constituyen el fuste del obelisco móvil, que estará concluido en septiembre de 2009. Hoy ha visitado las obras el director de la Fundación Caja Madrid, Rafael Spottorno, que ha recordado que el origen del proyecto se sitúa en el 300 aniversario de la creación de Monte Piedad (punto de partida de Caja Madrid) en 2002, cuando esta entidad quiso "ofrecer un regalo a la ciudad de Madrid en forma de escultura en algún sitio público".

El fuste es la pieza principal del monumento, un mástil vertical formado por un núcleo cilíndrico de dos metros de diámetro, construido con acero de espesores variables desde 80 milímetros en la base hasta 25 mm en la coronación. Ya se había colocado previamente el tramo de arranque del fuste, de 4,7 m de altura, pero esta semana se han instalado los tres primeros tramos que alcanzan una altura de 42 m, prácticamente la mitad de la altura total del obelisco que llegará a los 92 metros.

El primero de estos tramos tiene una altura de 7,2 m y un peso de 36 toneladas, el segundo 13,7 m y 50 toneladas y el tercero 14,3 m y 40 toneladas, por lo que el transporte y el montaje de las piezas ha tenido que ser especialmente diseñado para esta obra. En este fuste irán posteriormente ancladas, en la parte exterior, las lamas o costillas basculares de bronce dorado de 7,70 m de altura cada una. En el tramo de arranque irán ancladas 18 láminas, en el primer tramo 40, en el segundo 78 y en el tercero 80. En el interior del fuste se sitúan los mecanismos de accionamiento, así como una escalera interior que conduce hasta la cúspide del obelisco.

Resiste vientos de 160 km/h

Toda la superficie del Obelisco, formada por estas barras, estará dotada de un suave movimiento de basculación que se transmite a través de la vinculación existente en los extremos de las costillas, dando lugar a un aparente movimiento de ascensión de una onda a lo largo del fuste. La solución mecánica finalmente prevista permitirá diferentes movimientos y ritmos. El Obelisco incorporará además instalaciones eléctricas, de alumbrado, de motorización y de balizamiento. Calatrava señala que lo más complicado del proyecto ha sido coger la escala de "esta plaza enorme" que, con su "esbelta" columna, quiere converirse en un monumento significativo de la capital de España.

El obelisco, una iniciativa de Caja Madrid para celebrar el tercer centenario desde su fundación, será un regalo de esta entidad bancaria a la ciudad de Madrid a través del Ayuntamiento, al que será donado. El proyecto, que vio rebajados por seguridad los 120 metros de altura programados inicialmente, ha sido denominado Obelisco de la Caja por la entidad donante. Se prevé que en enero estén instalados los tramos del fuste.

El montaje de las lamas exteriores se prolongará hasta el mes de mayo. Luego se instalará el sistema hidráulico y, con toda probabilidad, alcanzará su altura prevista en septiembre de 2009. Visualmente, contará con un aliciente: cuatro cañones de luz tangenciales a la estructura del monumento y un cañón de 1.000 vatios en la parte superior que iluminarán verticalmente el cielo, sin generar "contaminación visual". La seguridad está garantizada. El obelisco, cuya idoneidad se está testando en la Universidad de Western Ontario, resiste vientos de hasta 160 kilómetros por hora, aunque las estructuras hidráulicas de la columna dejan de trabajar con vientos de 45.