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El ladrillo sigue vivo en Alcorcón

El Ayuntamiento aprueba la construcción de 28.000 viviendas, a pesar de la saturación del mercado

"El ensanche Norte, tarde o temprano, se va a urbanizar porque está entre la 511, la M-40, la M-50 y la Nacional V. Al final, ahí queda un globo que, o lo hacemos casa de campo o, al final, acabará siendo el ensanche del siglo XXI". Así se expresaba en 2003 el diputado Luis Suárez Machota, de IU, durante la comisión de investigación abierta tras la deserción de los dos diputados del PSOE que impidieron a Rafael Simancas convertirse en presidente de la Comunidad de Madrid. Un vaticinio que hoy se ha convertido en realidad.

Alcorcón ya tiene el visto bueno definitivo de la Comunidad de Madrid para poner en marcha el distrito Norte. Casi 13 millones de metros cuadrados, delimitados entre la M-40, la M-50, la ciudad financiera del Banco Santander, en Boadilla del Monte, y el casco urbano de Alcorcón. De nada han servido las alegaciones presentadas. El alcalde, el socialista Enrique Cascallana, llevaba tres años recabando el máximo de apoyos para que el proyecto contara con todos los parabienes posibles.

Los convenios suscritos con el propio Gobierno regional, el Ministerio de Vivienda o el Atlético de Madrid venían a garantizar la viabilidad de la macrooperación urbanística que ahora se va a poner en marcha. Y, por si fuera poco, se acaba de unir a la puja por el emplazamiento de la futura sede de la Corporación RTVE, ofreciendo en el distrito Norte 300.000 metros cuadrados por 99 millones de euros a pagar dentro de 10 años. "Un precio político por el interés público que conllevaría", aseguraba hace unos días la concejal de Urbanismo, Natalia de Andrés.

"Ya poco podemos hacer, una vez recalificados los terrenos", señalaba el pasado lunes Jesús Bartolomé, portavoz de Ecologistas en Acción, algunos de cuyos activistas, en un gesto simbólico, sembraron hace unos días de bellotas los terrenos ahora ya recalificados para incidir en el hecho, señalaba Bartolomé, de que sólo "desde el fomento de una economía basada en el enriquecimiento de una minoría se puede explicar la construcción de decenas de miles de viviendas cuando hay miles vacías en Alcorcón". Este grupo defendía la protección de estos terrenos por las, según ellos, supuestas afecciones existentes en una zona de tránsito entre la Casa de Campo y el parque regional del Río Guadarrama. Al final, la presión urbanística, como vaticinaba con buen tino el diputado de IU, era excesiva. Y ahora, ¿qué? Estamos hablando de un desarrollo de más de 12 millones de metros cuadrados para construir sobre ellos 28.000 viviendas (18.000 con algún tipo de protección), grandes espacios empresariales y la ciudad deportiva del Atlético de Madrid, en un momento en que otros grandes proyectos de similares características están prácticamente paralizados por falta de financiación. Para que el asunto se empiece a mover, tras la aprobación del plan parcial y el proyecto de urbanización, habrá que poner encima de la mesa del orden de 1.000 millones de euros para las obras de urbanización, que se prolongarían durante

aproximadamente cinco años.

¡Vaya momento!

Sobre la viabilidad del desarrollo, desde la consultora Aguirre Newman, su directora de residencial para Madrid, Elisabeth Sanz, lo ve complicado a corto y medio plazo por el exceso de oferta. Basándose en el estudio que han realizado, que establece un periodo de 3,5 años para agotar el stock de viviendas existentes, Sanz estima que "lo más lógico es que pocos promotores salgan ahora a edificar". Ni siquiera la vivienda protegida tiene asegurada su promoción. "Mucha vivienda pública no se está vendiendo porque tampoco, en este caso, las entidades bancarias están otorgando financiación para su compra", asegura.

A pesar de estas perspectivas nada halagüeñas, el equipo de gobierno, con el apoyo unánime de todas las fuerzas políticas con representación en el Consistorio, confía en tener listos en un año los planes de desarrollo e iniciados los proyectos de urbanización, para seguidamente iniciar la construcción de unas 28.000 viviendas (18.000 de ellas protegidas). Un uso residencial que ocupará 2,5 millones de metros cuadrados, la misma superficie prevista para equipamientos públicos universitarios, culturales y residencias para mayores y discapacitados. Casi 4,4 millones de metros se reservan para espacios verdes, con un gran parque central, y los restantes 3,5 millones de metros cuadrados, para hacer un ámbito lo más equilibrado y sostenible posible, se destinarán a parques empresariales con una potencial creación de 50.000 empleos.

De no conseguir la sede de RTVE, la ciudad deportiva del Atlético de Madrid se convertiría en el espacio más emblemático. Unos 90.000 metros edificables (oficinas del club, estación de servicios, residencia para jugadores y espacios comerciales), un campo de fútbol de 15.000 espectadores y un campo de golf. Por la venta de futuros aprovechamientos urbanísticos, el club rojiblanco ha ingresado más de 100 millones de euros.

Diez años de un proyecto cargado de claroscuros

Desde aquel Parque del Milenio diseñado en 1999 por el Foro Ciudad -un espacio de debate entre el Ayuntamiento y diversas entidades públicas y privadas, presidido por el hoy alcalde y entonces teniente de alcalde, Enrique Cascallana- hasta el futuro distrito Norte han cambiado algunas cosas. Entonces, 4,7 de los 12,7 millones de metros cuadrados ahora recalificados quedaban clasificados como no urbanizables en el recién aprobado plan general. Las viviendas contempladas iban a ser muchas menos y la ciudad deportiva del Atlético de Madrid ni se planteaba.

A finales de ese mismo año, las cosas empezaron a torcerse. PSOE e IU perdieron la alcaldía a manos del popular Pablo Zúñiga, quien promovió inmediatamente la revisión del plan general para recalificar los terrenos del denominado ensanche Norte con el fin de construir 33.000 viviendas. Para redactar la revisión, contrató los servicios del arquitecto Leopoldo Arnaiz, quien aprovechó la ocasión para suscribir contratos privados con los propietarios del suelo.

Un turbio asunto que está en los tribunales y que, de soslayo, fue abordado en la comisión de investigación de la Asamblea de Madrid que, durante el verano de 2003, abordó la famosa espantada de dos diputados del PSOE que impidieron la llegada a la presidencia de la Comunidad de Madrid del socialista Rafael Simancas.

Al retomar el poder la coalición PSOE-IU en 2003, ya con Cascallana al frente de la alcaldía, nueva vuelta de tuerca. Se deja sin efecto la revisión planteada por el PP, pero la decisión es recurrida por los propietarios del suelo, agrupados desde 2004 bajo la Comisión Gestora Ciudad Norte. No quedaba más remedio que negociar. Aunque con notables variaciones respecto al proyecto del PP -sobre todo en lo relativo al número de viviendas protegidas-, la recalificación se antojaba como la única salida. Y así fue. El 2 de diciembre de 2005, el convenio suscrito entre el Ayuntamiento, los propietarios del suelo y el Atlético de Madrid supuso el primer hito, ahora finalmente refrendado por la Comunidad de Madrid.

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