Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Bermejo: "¿Se imaginan a los parlamentarios o al Gobierno en huelga?"

El ministro de Justicia pide a los magistrados que reconsideren la convocatoria del paro por falta de medios previsto para febrero

"Sorprende que titulares de un poder del Estado pretendan declararse en huelga: se entiende mal. ¿Se imaginan a los parlamentarios o al Gobierno en huelga?", El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, ha censurado así a los jueces de Murcia y de Extremadura que han convocado juntas generales para el 18 de febrero de 2009, que sería el primero de magistrados en España. "Hay que dejar de lado cuestiones corporativas que puedan interferir y que deben ser resueltas en otros foros", ha añadido.

Para Bermejo, que ha intervenido hoy en un curso sobre legislación hídrica en Murcia, los jueces "deben reflexionar un poco y pensar en que el enorme esfuerzo que se está haciendo y que se va a hacer en materia de justicia es cuestión de todos, y necesitamos el esfuerzo de todos; no hace falta que nadie ponga de relieve las carencias que hay, porque el diagnóstico es muy claro; lo tenemos hecho".

Pacto en el Constitucional

El titular de Justicia ha asegurado que no le consta que hubiera ningún pacto entre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el del PP, Mariano Rajoy, para que cada partido propusiera en el Senado sólo dos magistrados candidatos para renovar el Tribunal Constitucional y no hubiera vetos recíprocos, como ayer señaló el portavoz de Justicia del PP, Federico Trillo.

El ministro ha pedido que se deje a los tribunales que juzguen al ser preguntado por la vista oral de la causa que hoy se inicia en contra el juez Fernando Ferrín Calamita , acusado por el fiscal de prevaricación por el presunto retraso malicioso en la adopción de una menor por una mujer lesbiana.

Sobre la sentencia de un juzgado de Valladolid que obliga a un colegio público de esa ciudad a retirar los crucifijos de sus aulas y espacios comunes, para recomendar a la Junta de Castilla y León que "tome buena nota", "proceda a su cumplimiento" y "no pretenda lavarse las manos como aquel Poncio que conocimos".