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Cuatro años de cárcel por ruido excesivo en un local ilegal

La Audiencia de Barcelona reconoce a tres vecinos una indemnización de 5.000 euros para cada uno por los daños morales y los perjuicios causados

La Audiencia de Barcelona ha condenado a cuatro años de cárcel al propietario de un local de la ciudad que funcionaba ilegalmente como discoteca y provocaba un ruido excesivo. Los vecinos habían presentado 32 denuncias en el plazo de seis meses, y ahora el tribunal reconoce a tres de ellos una indemnización de 5.000 euros para cada uno por los daños morales y los perjuicios causados.

El local está situado en el número 37 de la calle de Entença y tenía licencia municipal desde 2001 para funcionar como restaurante. Sin embargo, desde diciembre de 2006 a junio de 2007, funcionó de manera ilegal como discoteca-after y su propietario instaló ilegalmente una pista de baile y seis altavoces, con un equipo de música de 700 watios de potencia, sin ningún limitador de ruido.

Tras las reiteradas denuncias de los vecinos, el Ayuntamiento ordenó en abril de 2007 el cese de la actividad. En julio de ese mismo año se anuló el precinto al instalarse unas medidas correctoras, pero se demostraron insuficientes y en marzo de 2008 fue ordenado un nuevo precinto. El pasado 14 de abril se levantó, sin que conste desde entonces que se haya incumplido la normativa de contaminación acústica.

La sentencia asegura que el ruido del local ha provocado un grave riesgo para la salud psíquica y física de 11 vecinos que se ha concretado en "insomnio, dolores de cabeza y mal humor". Pese a dictar esa condena, el tribunal de la Sección Séptima explica en la sentencia que se muestra favorable al indulto particular de dos años, "al considerar notablemente excesiva la pena impuesta", con lo que, si se acepta, no iría a la cárcel.

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