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Cae una banda que vendía piezas para aviones de combate a una empresa de Irán

La Guardia Civil ha imputado a seis personas por los delitos de contrabando y contra la propiedad industrial.- La empresa implicada estaba ubicada en Madrid

La Guardia Civil ha imputado a seis personas -todas de nacionalidad española- por vender y y fabricar material para aviones y helicópteros de combate. El destino de los repuestos era un país "sometido a embargo por varias resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas". Fuentes de la investigación han confirmado a Europa Press que el comprador era una empresa ligada al Gobierno de Irán. En la operación policial se ha intervenido gran cantidad de material aeronáutico.

Esta operación coincide con un momento de tensión diplomática en la zona motivado porque el régimen de los ayatolás ha probado varios misiles con capacidad para alcanzar Israel y las bases de Estados Unidos en Oriente Próximo. El Gobierno israelí ha declarado que no teme "pasar a la acción" si fuera necesario, mientras que Washington ha aseverado que "defenderá a sus aliados".

La Operación Cureña es la primera contra el contrabando de material de defensa en cumplimiento de los acuerdos suscritos por España para el control de exportaciones de este tipo de productos.

Material para F-4, F-14 y helicópteros

A los detenidos en la denominada Operación Cureña se les imputan los delitos de contrabando y contra la propiedad industrial, ha informado el instituto armado en un comunicado. Esta última acusación obedece a que la empresa, ubicada en Madrid, se dedicaba a fabricar las piezas copiando originales sin ningún tipo de licencia. Ese material servía de recambio para aviones de combate F-4, F-14, los Hércules 630 y otros de apoyo logístico, así como helicópteros.

Según la Guardia Civil, la fabricación de las piezas requería del empleo de "materiales exóticos", como aleaciones de sustancias que cuentan como materia prima esencial un acero de "altísima calidad".

La situación de la empresa, que llevaba años vinculada al mercado aeronáutico, le proporcionó los contactos suficientes para comerciar con la empresa iraní. Además, el eludir los controles exigidos para fabricar piezas y su posterior venta le proporcionaba grandes beneficios. Así, en los registros de las sociedades vinculadas a esta red se ha incautado material por valor superior a dos millones de euros.

El Gobierno de Mahmud Ahmadineyad está sometido a las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU números 1737, de diciembre de 2006, y 1747 (marzo de 2007). Por esta última, se decidió que "Irán no aportará, venderá o transferirá directa o indirectamente de su territorio o por sus residentes, o bien a través de barcos con bandera iraní, cualquier tipo de armas o material relacionado", y se prohibía "a todos los Estados la venta de dicho material al Gobierno iraní".